La mafia LGTBI echa mierda sobre la tolerancia, la libertad y el propio colectivo de los homosexuales. Por Rodolfo Arévalo

Los pactos entre PP Ciudadanos y Vox han tenido una primera consecuencia la organización del Orgullo LGTBI ha vetado a PP y Ciudadanos
Los pactos entre PP Ciudadanos y Vox han tenido una primera consecuencia: la organización del Orgullo LGTBI ha vetado a PP y Ciudadanos en el día del Orgullo

“La LGTBI al fin se muestra como lo que es, no una agrupación en defensa de la diversidad de sexos y posturas acerca de las tendencias sexuales que puebla nuestra civilización”

La LGTBI al fin se muestra como lo que es, no una agrupación en defensa de la diversidad de sexos y posturas acerca de las tendencias sexuales que puebla nuestra civilización, si no como un centro de poder al servicio de la ultra izquierda e izquierda. Parece que no jalear o pertenecer a tal grupo implica, asumir una serie de postulados contra la democracia. No es verdad. Ser o no ser homosexual no implica una actitud política, sino una postura moral, tanto a favor como en contra. Pero no admitir en el desfile del día del orgullo a los partidos que no son claramente de izquierdas no sitúa sobre el LGTBI la cubierta de tolerancia que esta misma asociación debería detentar por los demás, que a fin de cuentas son los diferentes desde sus postulados.

Respeto, implica respeto. Si no es así hablamos de fascismo, imposición, dictadura, etc… No saben esos “ingenuos”, “algunos de entre ellos” que las izquierdas nunca toleraron lo que llaman y por boca de Maduro el impresentable dictador comunista venezolano, los MARICONZONES. Yo sinceramente nunca he tenido nada en contra de la homosexualidad ni de ningún tipo de situación diferente entre los individuos de uno y otro sexo, es más, he vivido rodeado por estas personas desde hace muchos años y no solo los respeto sino que, en cierta forma, puedo comprender que no es algo que se elija libremente, por lo que acusarlas de un comportamiento erróneo o malsano y provocador no es más que ejercer de bruto, insensible y chuleta, vamos decir tonterías. En todo caso, me puede repugnar que dos individuos del mismo sexo se besen en cualquier lugar en el que se hallen, muestren sus vergüenzas o vayan pavoneándose por la Castellana, pero quizás es algo tan normal como que te produzca rechazo ir en un tren y tener delante una pareja que se come sus lenguas frente a ti, sin tener ni siquiera la decencia de preguntar “gusta usted”, que es lo mínimo que podrían hacer.

Porque como cualquier otra actividad humana el sexo lo desea todo el mundo, por eso se hace en la intimidad para no violentar el deseo de otros. El rechazo de todas estas situaciones, es algo inconsciente, natural, biológico, porque ésta en nuestra naturaleza y en principio, nos obliga en cierto sentido. La no aceptación de la visibilización de estas situaciones no demuestra ningún tipo de odio, ni de lo que está tan de moda la xenofobia, porque no es un sentimiento buscado, es algo íntimo, relativo a la sensibilidad personal, que no es moldeable por el deber ser, sino por el hecho real de ser así y estar biológicamente conformado de dicha manera. Puede ser esta la manera que tiene la naturaleza de expresar el rechazo porque esto no lleva a la perpetuación de los genes de individuos. Y por supuesto no es nada premeditado previamente para hacer daño a nadie, porque en todo caso el agredido es la persona que se ve inmersa en la situación incómoda sin comerlo ni beberlo.

“El propio adalid del Comunismo el Che Guevara, encarceló y mató homosexuales a mayor gloria del nuevo individuo socialista y la nueva sociedad del proletariado”

En su día, no lo dijo, sino que lo hizo el propio adalid del Comunismo el Che Guevara, encarcelando y matando homosexuales a mayor gloria del nuevo individuo socialista y la nueva sociedad del proletariado. Pobre proletarios homosexuales o desafectos a su tiranía. El social comunismo tiene la boca muy grande, boca chancla la llamo yo. Pero se olvida de cerrarla en ocasiones. Por lo que de disonante tiene su actual uso, de este movimiento, con sus creencias desde mil novecientos diecisiete. Retuercen muy bien las palabras y las manipulan los que apropiándose de su derecho a revindicar su diferencia, la usan como publicidad de sus creencias, no sé porqué de izquierdas, cuando hay homosexuales de todos los gustos y colores. Lo usan como plataforma de despegue de la realidad para montarlos en una fabulación de cualidades izquierdosas de las que nunca los tuvieron como afectos.

Pues eso, que es todo muy bonito, muy humano, muy permisivo y aceptable hasta que abren la boca los intereses creados que se abrogan el derecho de liderazgo sobre algo que no debería ser potestad de facciones políticas sino de valores y sentimientos íntimos de los individuos afectados, tanto de derechas, como de centro y de izquierdas, la homosexualidad no es ni puede ser monopolio de nadie. Y tampoco tolerar la expresión del rechazo furibundo de los que no pueden soportar en su interior estas variaciones naturales diferentes a las suyas. Son cosas a mantener en la intimidad.

“A los homosexuales les sobran los condicionantes políticos de aprovechados de izquierda que lo único que consiguen es echar mierda sobre su colectivo”

Como decía al principio, homosexuales y variantes de la sexualidad que llamamos normal las ha habido siempre y se aceptaron más o menos ocultas. Yo tuve unos vecinos que vivían junto a mi piso en el barrio de Salamanca que eran homosexuales y por cierto a mucha honra. Eran dos tipos muy bragados, capaces de romperle los morros a cualquier hijo de la gran puta que osara hacerles insinuaciones malintencionadas. Después, más tarde viví situaciones en un grupo de teatro en las que incluso llegué a ser confidente de las desdichas de uno de estos individuos menospreciado por otro, objeto de su pasión. Nunca tuve una mala insinuación, sino un respetuoso amigo y compañero. En la actualidad sigo siendo amigo tanto de homosexuales, como de lesbianas, porque ante todo y por encima de su condición sexual son seres humanos dignos de todo respeto y les sobran los condicionantes políticos de aprovechados de izquierda que lo único que consiguen es echar mierda sobre su colectivo e incrementar el rechazo de los que en principio no tendrían nada en contra de la homosexualidad, si no fuera por su descarada manipulación.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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