
«La vengativa izquierda no reconoce su derrota en Madrid y activa sus liberados para escraches al alcalde , piquetes informativos a la entrada del centro (no entres que contaminas), carteles con insultos (Almeida Carapolla), demandas en juzgados (nos mata la contaminación)…»
¡Por Dios, y qué mala leche se gastan las hermanas Gilda
desde que las huestes comunistas se vieron fuera del consistorio:
a Manolita, jamás se la vio con la risa tan postiza,
y Cristina anda como estreñida y con triple dosis de supositorios;
se diría que llevan dentro al mismísimo demonio!
