Sueños de Campaña. Por Joaquín L. Ramírez

De momento PedroSOE, es lo que hay. Sueños de campaña. Ilustración de Linda Galmor
De momento PedroSOE, es lo que hay. Sueños de campaña. Ilustración de Linda Galmor

«Pedro Sánchez, aún su irrefrenable deseo más íntimo, no puede llegar a ser el gran protagonista histórico de la democracia en que nació»

Pedro Sánchez, aún su irrefrenable deseo más íntimo, no puede llegar a ser el gran protagonista histórico de la democracia en que nació y fue fuerte y sólida sin él y que nunca le echó de menos.

Hace tanto, tanto, tiempo que sucedió la Transición, que unos no la conocen ni poco ni mucho y otros no la han entendido en el contenido y menos en su temporal contexto. Hace unos días, el Presidente en Funciones, en una especie de fábula o inventada escena a lo largo de una entrevista de serie decía: “… y estos días, en pleno proceso de la exhumación de Franco, cuando voy por la calle se me acercan señoras de 60 o 62 años y me dicen –realmente emocionadas-, presidente, muchas gracias”. No cae Pedro Sánchez en la cuenta de que hace 60 años estábamos en 1960 y que estas señoras nacieron veintitantos años después de finalizar la contienda civil y, como no vivieron aquel dolor, es francamente difícil haber guardado recuerdo ni rencor. Pero bueno, ya hemos podido oír a Sánchez muchas veces referirse en sus mítines –en cortes televisivos varios- a un personaje de ficción que le viene bien para dar alguna receta política a su parroquia, una tal Valeria, las más de las veces y otras muchas llamada Alexia. Se trata de un juego pueril en el que intenta practicar la cercanía política refiriéndose a una supuesta conversación espontánea como si realmente le hubiera sucedido. Lo malo es que lo cuenta tan mal y con tanta artificiosidad que se nota a la legua que sólo se trata de una figura retórica cogida con alfileres que usa para engatusar a un auditorio del que no tiene una buena opinión intelectual.

«En esta campaña, tan rara como repetitiva, todos dicen mantenerse igual, como sus listas. Pero las listas cambiaron y las estrategias también»

En esta campaña, tan rara como repetitiva, todos dicen mantenerse igual, como sus listas. Pero las listas cambiaron y las estrategias también. Sánchez sale a consolidarse, el PP a crecerse y ser el otro o el que más, Unidas Podemos a mantenerse –que es tanto como crecer, en su caso, después de tanta tarascada de su otrora socio preferente-, Ciudadanos a romper pronósticos y malos augurios cómo sea, Vox a dar la campanada gorda, esa que pareció cantada en abril y nunca llegó, y Errejón –Más Errejón o Más País, no se sabe- a dar el do de pecho más taurino, revuelto y entrándole por detrás al matador de la coleta. Cada formación en lo suyo. Pero es el equipo de Moncloa ciertamente el más original, más medido y con mayores recursos para intentarlo todo protagonizar. Y hete aquí que con esa ansia retransmite durante seis horas el acto de Cuelgamuros y Mingorrubio con un elaborado deseo megalómano de entrar en la historia, de que Pedro Sánchez pase a ser el gran protagonista hoy de la democracia en que nació y fue fuerte y sólida sin él y que nunca le echó de menos.

Dice el refrán que los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía, a ese estado en que la tristeza y el desinterés lo son por el fallido intento en su tarea de un gran conquistador que nunca consiguió serlo de veras. Realmente los electores suelen ser bienintencionados y hasta altruistas, pero no inmaduros ni incautos. Y es que, normalmente los españoles, ante un disfraz de tono y apostura, reaccionan con rechazo, pues a nadie le agrada que le menosprecien o engañen. Sánchez, en estas elecciones, podrá tener una pírrica victoria, un empate o hasta un fenomenal disgusto al perder por un escaño –Dios sabe-. Desde luego, ese triunfo épico, lírico, heroico y arrasador que ambiciona, finalmente no será, porque nunca un corredor puede ganar sin ser el mejor, ni haberlo merecido.

Joaquin L. Ramirez

Joaquin L. Ramirez

Senador, portavoz de Constitucional del Grupo Popular y ex presidente de la Comisión de Justicia del Senado. Veterano político, aficionado a la literatura y a la historia. Abogado. Observador, analista, profundamente demócrata, patriota y firmemente convencido de los valores de Libertad y bienestar de Occidente.

Un comentario sobre “Sueños de Campaña. Por Joaquín L. Ramírez

  • el 29 octubre 2019 a las 16:24
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    Hay que ser imbécil para votar por este sujeto, que prefiere profanar tumbas que solucionar el problema de los golpistas catalanes.

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