
«Y permitan que exprese mi gran sospecha: Sánchez es un antiespañol de pura cepa que insiste en que España es una nación de naciones»
Escribíamos días atrás sobre lo peligroso que es votar a Cum Fraude en las elecciones del 10 N. A su incorregible falsedad, hay que incorporar nuevos datos sobre su famoso libro, escrito en su totalidad por una negra de su propio partido, en el que también ha incumplido las normas del Código Ético del PSOE.
Un texto, para mayor desfachatez, promulgado y elaborado por él mismo. Pero claro, esa norma solo vale para los demás. Como garante de la superioridad intelectual y moral de la izquierda, el asunto no le compete. Está por encima de todo. Nada le afecta. Ya se sabe que para los comunistas y socialistas, la mentira es una herramienta revolucionaria. Pero no hay que echarle la culpa solo a él, también son culpables los aduladores que pululan a su vera, que han suscrito decenas de pactos con aquellos partidos que solo pretenden la destrucción de España

Y permitan que exprese mi gran sospecha: Sánchez es un antiespañol de pura cepa. No hay más que comprobar que vuelve a la carga con su maldad preferida, es que dice que, fatuamente, que España es una nación de naciones, una proclama que, no por mucho repetirla se convertirá en verdad.
Un personaje que se arropa en la bandera nacional cada vez que hay elecciones generales, para luego abandonarla a su suerte , una nueva muestra de su talante hipócrita. Y otra cosa, no nos engañemos, esa forma de presentarlo como una persona narcisista, ególatra y demás zarandajas, son caretas que solo pretenden engañar a la parroquia, porque su verdadera cara tiene mucho de malévola. Al tiempo.
