En las elecciones debemos dejar con las sus vergüenzas al aire a los títeres con sueldo de sopa boba. Por Rodolfo Arévalo

En las elecciones debemos dejar con las sus vergüenzas al aire a los títeres con sueldo de sopa boba. Ilustración de Tano
En las elecciones debemos dejar con las sus vergüenzas al aire a los títeres con sueldo de sopa boba. Ilustración de Tano

“En estos días ventosos, solo espero que la fuerza del viento se haya llevado la mala leche que ejercen algunas pérfidas personas”

Como decía Georges Brassens del Teatro Nacional Popular, nada sospechoso de ser de derechas, “se prudente con tu falda o con tu sombrero al cruzar el puente de las artes”. En estos días ventosos, solo espero que la fuerza del viento se haya llevado la mala leche que ejercen algunas pérfidas personas y a los títeres con sueldo de sopa boba. No como la de Brassens que era ejemplarizante e irónica.

Hace poco oí en la radio que los jóvenes están muy preocupados porque creen que su vida será mucho peor que la de sus padres. Esto que a algunos les pondrá a llorar a moco tendido, no tiene explicación. Ellos aún no la van a tener tan mala, pero sí sus nietos invadidos por el Islam y con una robótica aplastante de empleos mecánicos. Yo de hecho vivo mucho peor que mis padres, después de haberme dejado las pestañas y las horas al servicio de una buena empresa como era, ya no es, TVE S.A. Ahora es lo mismo pero peor y con distinto nombre. Corporación RTVE. Se dedica a la desinformación, en general.

“La autentica verdad es que los jóvenes ahora mismo viven peor la mayor parte de las personas que ganan menos de cuatro o cinco mil euros al mes”

La autentica verdad es que los jóvenes ahora mismo viven peor la mayor parte de las personas que ganan menos de cuatro o cinco mil euros al mes. Porque la subida de precios, sobre todo de artículos de consumo mensual ha sido bestial. Y tranquilos que no tiene visos de mejorar con este gobierno ni con la crisis que se avecina.

Recuerdo que cuando empecé a trabajar en una revista de fotografía de peluquería allá por el año setenta y seis ganaba sesenta mil pesetas y era ya entonces una cantidad no para tirar cohetes. Luego al sacar mi oposición en RTVE ganaba ciento diez mil pesetas. Es cierto que vivía solo y en una ciudad mediana como Valladolid en donde con ese dinero me sentía el capitán general de allí. Recuerdo la primera vez que me quedé un fin de semana sin volver a Madrid en donde tenía a mis padres y amigos, cosa que hoy parecen temer muchísimo los jóvenes, ¡horror! dejar mi casa, mis amigos, mis padres para trabajar fuera. Para muchos es una aberración. 

Lo recordaré siempre. Bajé al bar de la esquina y pedí un cuba libre. Lo pido desde entonces para ver si un día el título se convierte en realidad. Me cobraron setenta y cinco pesetas cuando aquí en Madrid te pedían mínimo ciento cincuenta. Recuerdo que mi padre, cuando nos llevaba a mi hermana y a mí a un restaurante de cierto nivel, nos miraba y decía “no sé si hago bien trayéndoos aquí, porque no sé si vais a poder mantener este nivel de vida de adultos”. Mi contestación es ahora: “no papá no, hacías ni bien, ni mal, solo vivías en el mundo que te habías ganado con tu esfuerzo y dedicación”.

“Probablemente muchos de los hijos del setenta y ocho merecemos vivir medianamente bien, porque nos lo hemos ganado con muchos años de trabajo”

Probablemente muchos de los hijos del setenta y ocho merecemos vivir medianamente bien, porque nos lo hemos ganado con muchos años de trabajo. También lo merece el joven que ahora se incorpora a la vida laboral en caso de conseguir empleo. Pero no, no tienen confianza y no les falta razón, cuando les insultan con ofertas de salario de mil cuatrocientos euros a un licenciado superior, mil doscientos a un diplomado y menos de mil a los que los empresarios deben catalogar como “chusmi clas”. Compárense sueldo de otros países de nuestro entorno, qué pasa que aquí somos más bobos o qué, me parece excelente, ellos los que pagan así cavarán su miseria futura, porque las sociedades de libre mercado existen porque hay consumidores que gastan su sueldo en poder vivir. Pero se da la paradoja de que cuando esos trabajadores son pobres con los sueldos que ganan y el resto jubilados que casi tienen que mendigar para sacar adelante a las familias dejaran de consumir y eso será la ruina.

No debería ser pobre nadie con un sueldo de entre mil doscientos y cinco mil euros, pero lo son muchos. Dicen los empresarios que es que no tienen empresas competitivas y digo yo que eso será única y exclusivamente su responsabilidad, la de hacienda y la de las medidas para el comercio internacional. ¿Por qué han de pagar por esos desajustes los trabajadores y no ellos mismos? Yo trabajé como un auténtico gilipollas haciendo horas incluso no pagadas por el bien de la empresa y en concreto de mi amor propio, pero eso no lo contempla la ordenanza laboral. Los sindicatos dirán no trabajes tanto que haces trabajar a los demás.

“Esto no importaría si ese trabajo extra fuera bien remunerado y no como productividad de la empresa que se reparte entre los que trabajan y los que vaguean”

Esto no importaría si ese trabajo extra fuera bien remunerado y no como productividad de la empresa que se reparte entre los que trabajan y los que vaguean. La horas que me debían en el tiempo de mi prejubilación, que yo no quería pero que fue entre comillas voluntaria, ni siquiera me las pude cobrar en días libres, y no, no se me han caído los anillos. Esos anillos deberían habérseles caído a muchos directores generales, y jefes y jefas de personal, que judicializaban cualquier reclamación de cantidad para no tener la responsabilidad de la decisión.

Hoy en día, próximo a la jubilación definitiva, me entero de que voy a cobrar cuatrocientos euros menos del estado. Eso está bien, pero que alguien me cuente cómo voy a seguir pagando los estudios de mis hijos, las facturas de gas, luz y agua. Los seguros del coche, los abono de transporte de mis hijos, la sanidad privada en Asisa, que ahora tanto nos venden junto al hay que ahorrar para la jubilación. El ahorro lo harán los politicastros que se llevan sueldos de ocho mil euros mes, de promedio, porque yo desde luego no solo no ahorro si no que tengo que vender el patrimonio que poseo para seguir remando en dirección al futuro, vaya al que me queda bajo tierra en más o menos tiempo.

“Y que nadie me diga que es porque no me preparé porque trabajé lo mío. Lo hice y mucho. Pero al parecer al estado le gusta este tipo de cosas”

Y que nadie me diga que es porque no me preparé porque trabajé lo mío. Lo hice y mucho. Pero al parecer al estado le gusta este tipo de cosas, que los ciudadanos se arrastren como putos gusanos por el lodo, para poder dar dinero con el que lucirse a los indios de medias plumas de las comunidades autónomas. Esas que dice Pedro “el Funerario” que son Andalucía (pozo sin fondo), Galicia (de las mareas populistas), Cataluña (de las vanidades varias y del España ens roba) pobrecitos ellos sobre todo el injuzgable ex Honorable, la comunidad de Extremadura (feudo del socialismo desde los días de Maricastaña y que sigue igual de pobre) después de cuarenta años de democracia. Madrid que no tiene para nada entidad de Comunidad Autónoma, y si quizás debería tener el de capitalidad con los gastos que ello conlleva, es puesta en duda en su gestión que respeta las herencias de sus habitantes, como debe ser. Pero el PSOE considera que esto les resta posibilidades de robar el dinero del muerto de turno, así que jodidos estamos.

Por otra parte no hablemos de Murcia que está olvidada o de Valencia y Alicante provincias que deberían tener ya un plan hidrológico global y un trasvase desde el Ebro, si los catalanes fueran, no dadivosos, sino un poquito solidarios que es lo que deberían ser. Se critica mucho al ex dictador, pero la mayor parte de los pantanos que suministran agua hoy día a España y hasta ahora sin discriminación fueron construidos en dictadura.

“Lo que sí sé es que en estas elecciones no deberíamos dejar títere con sueldo de sopa boba y menos a la izquierda”

Así se puede seguir largo y tendido. Y ahora una pregunta ¿se puede saber por qué no mandamos el Parlamento y a los parlamentarios a freír espárragos?, es que llevamos ya un año sin un puto gobierno digno de ese nombre y de un parlamento que no sienta los orondos culos de sus señorías, en especial los de la nueva política, a legislar y gestionar leyes. Estoy a punto de cagarme en… Ponga el amable lector, el nombre deseado, pero lo que sí sé es que en estas elecciones no deberíamos dejar títere con sueldo de sopa boba y menos a la izquierda. No sé si queda claro. Creo que sí. Y es que llevamos dos días ventosos, que como decía Brassens han dejado con las vergüenzas al aire a muchos.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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