¡Ánimo, ganaremos con voluntad y cultivando la empatía! Por Rodolfo Arévalo

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Los aplausos de la empatía

«Ánimo y que el confinamiento no nos suponga un martirio chino, si intentamos llevarnos bien y cultivando la empatía, lo pasaremos mucho mejor»

Estoy pensando en la temporada que tendremos que estar recluidos en nuestro hogares. Y les deseo transmitir todo el ánimo con la convicción de que ganaremos. Aunque para los que somos muchos no nos suponga un martirio chino, nunca mejor dicho, si intentamos llevarnos bien y cultivando la empatía, lo pasaremos mucho mejor. No saquéis temas conflictivos en la conversación, procurad aprender hijos de padres y padres de hijos, de abuelos y abuelas y demás personas cercanas.

Por primera vez desde hace tiempo los humanos hemos quedado aislados socialmente de los demás pero, en esta época de la historia, no es tan grave salvo problemas psicológicos íntimos. Realmente imagino debe de ser difícil para las personas que viven solas habitualmente y nunca pudieron imaginar que se pudiera dar una situación así. Es duro, ya sabemos, pero puede irles la vida en ello, deberían buscar el contacto casi permanente con otros a través de las redes sociales o de skip, incluso salir a los balcones y hablar con los vecinos manteniendo, lógicamente la distancia prudente.

«Son muchas horas, pero es un buen momento para pedir libros a través de empresas de la red y ponerse a leer como cosacos»

Es cierto que aún así es difícil, son muchas horas, pero es un buen momento para pedir libros a través de empresas de la red y ponerse a leer como cosacos. O intentar ver programas de televisión que nunca hemos visto u oír cadenas de radio que de otra manera ni conoceríamos. El que no tenga la costumbre la cogerá y descubrirá todo el mundo que se estaba perdiendo sin la lectura. Y el que lea habitualmente incrementará su acerbo cultural y emotivo. Pero hay que tener cuidado porque el otro día estaba escuchando una canción de Paul McCartney de su disco Dance tonight y en un momento determinado me entro una gran tristeza, casi desoladora, porque al oír la canción “You Tell Me”, una balada preciosa, se me saltaron las lágrimas pensando en que la vida de los otros es tan impredecible, que si la enfermedad me roba uno de mis seres queridos familia próxima, no sé si tendría coraje para seguir viviendo.

Ya sé que eso se dice casi siempre y que luego los seres humanos somos más fuertes de lo que pensamos y aguantamos contra viento y marea, la evolución nos hizo así, porque era imprescindible, no perder la esperanza ante el infortunio. Estuve también leyendo un libro en el que se hablaba de la peste negra que asoló Europa hacia el mil trescientos y que produjo cientos de miles de muertos. Lo sentí como si hubiera ocurrido hace poco, pero luego recobré el ánimo porque, pensé en que estamos en una sociedad muy avanzada tecnológicamente y aunque esto lamentablemente se lleve algunas vidas de personas inocentes, al final se controlará.

«La desventaja de vivir en una sociedad tecnológica del siglo XXI es que las personas hemos ido olvidando lo importante que es el trato cercano»

La desventaja de vivir en una sociedad tecnológica del siglo XXI es que las personas hemos ido olvidando lo importante que es el trato cercano con parientes y vecinos, saludarse, conocerse, ayudarse también cuando hace falta, la empatía en definitiva. Y lo bueno de esta sociedad es que puede enfrentarse a casi todo y vencer. Es una pena que una enfermedad como esta se esté llevando a muchos conocidos y amigos, yo mismo he perdido a personas cercanas, por eso no nos vendría mal, como sociedad replantearnos ¿qué es importante en la vida? El trabajo, el dinero, y otras cosas por el estilo o la familia y lo amigos es lo que debe de estar por encima de todo. El mero hecho de sufrir el miedo, solo sentido en la consciencia y no en la realidad a perder a mi compañera de vida, me hizo replantearme muchas cosas. Las voy a incorporar a mi vida en el futuro. A partir de ahora, van a perder importancia muchas cosas absurdas de la vida y voy a valorar mucho más el amor, el mío hacia mi familia y el de ellos hacia mí. Los errores que pueda haber cometido y que vistos ahora carecen de importancia, porque solo me afectaron a mi. Agradeceré a mi familia todo lo que me ha dado, el contacto con amigos y vecinos y por delante de todo pondré mi comprensión hacia los otros.

Somos todos en general tan iguales, como distintos, por eso somos animales sociales y racionales, debemos honrar el lugar que ocupamos en la escala evolutiva y valorar a los demás humanos como cercanos aunque nos separen la raza y la forma de ver el mundo, las ideas y culturas, siempre que no agredan cruelmente la nuestra. Siempre se puede llegar a un punto de acuerdo.

La empatía deberá regir el futuro humano, el deseo de estar con otros, comprenderlos, de protegerlos contra la adversidad, y practicar la democracia y la libertad, tanto para uno mismo, como para los demás. Envío todo mi ánimo a los que hoy están aislados, con el deseo de que hallen dentro de su corazón la fuerza para seguir adelante. Pero únicamente estoy hoy pensando en la temporada que tendremos que estar recluidos en nuestro hogares. ¡Ánimo ganaremos!

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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