«Mi reflejo me devolvió el eco de anécdotas sepultadas, susurrándome viejos sueños que creía olvidados, animándome a perseguirlos una vez más».
Confesiones con mi espejo. Por Manuel Sanz Real

www.lapaseata.net

«Mi reflejo me devolvió el eco de anécdotas sepultadas, susurrándome viejos sueños que creía olvidados, animándome a perseguirlos una vez más».

«Con lentitud retiró la tela y lo que vio le quitó el aliento, al verse él dibujado en aquel lienzo mirando tras los visillos de su ventana».

«Leo entraba a la pista con su nariz postiza tropezando con sus zapatones, lo que provocaba las carcajadas del público».

«Al recobrar su aspecto, abrazaría con orgullo la riqueza de poder ser parte de esa sociedad, encontrando en ella un lugar al que pertenecer».

«Él entendió que aquel desván no solo guardaba objetos, sino que custodiaba ecos de vidas pasadas».

«Esa tarde fue especial para María, al sentir que su hermano había regresado para volver a ver el álbum y estar a su lado».

«Era un refugio donde la naturaleza y el alma se entrelazaban. Donde cada olor y cada sonido contaban una historia irrepetible».

«Los ecos de los pasos del ermitaño sobre el gélido suelo y los susurros de las paredes se convirtieron en su única compañía».

«Don Tomás caminaba entre los pupitres vacíos mientras observaba de reojo el mapa colgado a la derecha de la pizarra».

Salgo al fin por la puerta preguntándome: ¿no será acaso un autómata con apariencia humana? ¿y si se tratara de una espía libanesa destacada en misión especial?

«Lucas sentía que había perdido mucho más que una bicicleta, le habían arrebatado un pedazo de su vida».

«Poco a poco se dejó llevar por las nubes que hasta entonces le habían cobijado, a la vez que desaparecía en la lejanía junto con sus fieles compañeras».

«A fin de cuentas este era el perpetuo cautiverio de Elías, aunque buscaba la forma de evadirse, fracasaba siempre en su intento».

«Ese día comprendió que aquella llamada a su puerta rogando amistad, fue el aviso que tanto esperaba para poder recuperar su anhelada felicidad».