Siento ya al coronavirus y los comunistas como animal de compañía. Por Rodolfo Arévalo

Siento ya al coronavirus y los comunistas como animal diario de compañía
Siento ya al coronavirus y los comunistas como animal diario de compañía

«No sé si es que tengo latente el coronavirus, no me afecta pero, lo noto como animal de compañía, que no es que sea peludo y cariñoso»

No sé si es que tengo latente el coronavirus, no me afecta pero, lo noto como animal de compañía, que no es que sea peludo y cariñoso pero vamos, tampoco desprecio su compañía, que en la actualidad cualquiera es poca. Tener un enemigo es mejor que no tener nada, mientras puedas combatirlo con todas las armas que tengas. Hay cosas más despreciables, como el deseo de algunos, sobre todo de entre la ultra izquierda y de los que manejan la “pasta gansa”, de que los viejos caigan bajo la tierra porque no se doblegan a sus deseos.

Los que éramos jóvenes y adolescentes en el Mayo del 68 , son los que revindicamos hoy y ayer, la libertad, la fraternidad y la igualdad bajo una Constitución que votamos todos en el año 78, después de la muerte del dictador, que algunos todavía no asimilaron como cierta y para cerciorarse lo enterraron nuevamente, con todo el ridículo que eso conlleva. Estamos aquí para lo bueno y para lo malo. Y lo malo, como siempre fue aceptar a los comunistas como animales de compañía. Esto es casi peor que tener de acompañantes a los coronavirus. Pero error, fue un gran error porque los españoles somos muy erre que erre, y muy brutos, no aprendemos de nuestra historia por eso la repetimos.

De entre los Europeos, somos los únicos que tropezamos y caemos siempre en la misma piedra y es por falta de cultura e información, por no decir porque somos catetos irremediables y en una cantidad que espanta, la mitad de la población. Esa mitad que va a votar y vota susto, esperemos que nunca después de esto lleguen a votar muerte. Hablar de comunismo por Europa y es como mentarles la bicha, la hidra de múltiples cabezas, que las tiene, se disfraza de feminismo, se disfraza de reivindicaciones salariales, se disfraza de Comisiones obreras y demás, de uno y mil asuntos añadidos que solo ocultan alguna de sus pérfidas intenciones de aglutinar idiotas y conseguir el poder. Erigirse en gobernantes totalitarios que disfruten de todos los bienes, los propios y extraños, es la única meta de los comunistas, y por los ejemplos de socios de gobierno lo notaréis, ved Galapagar y no dar ni un duro, dar sin hablar escondido, no dar posada a ningún afectado por enfermedad y tener una uvi móvil a disposición.

«Los comunistas, para conseguir sus metas, que no son otras que darse la vida padre, mientras sus súbditos mueren de hambre, usan todas las artes, las malas y las buenas»

Los comunistas, para conseguir sus metas, que no son otras que darse la vida padre, mientras sus súbditos mueren de hambre, de aburrimiento y de asco, usan todas las artes, las malas y las buenas y si hace falta las malísimas. Agitar las banderas caducas de la última y nefasta república, las de la dictadura si les son útiles, son su mascarón de proa, que tienen enfilada a favor de vientos ingenuos de jóvenes que creen las mentiras que les cuentan, porque han tenido la oportunidad de nacer en lugares en los que ya no hay derechos que reivindicar, los tienen todos. Me gustaría haberlos visto luchando por su libertad, como hacen hoy algunos chinos en Hong Kong, ver como dan su vida por unos ideales de libertad. Imposible, han hecho su mundo pequeño, absurdo, salvo dignas excepciones, en la pantalla de sus móviles. Su vida les parece un eterno juego virtual, por eso desean que alguien les guíe como ovejas esquiladas hacia el cercado, para no preocuparse de sus necesidades por ellos mismos.

Ya no dicen prohibido prohibir como decíamos en los sesenta y setenta. Nadie les ha prohibido nunca nada, por eso están siempre intentando caer en las trampas camufladas, en la actualidad, en reivindicaciones feministas como bobos de baba en las redes malolientes y sanguinarias del comunismo. Porque estás redes feministas no son más que las del comunismo redivivo, disfrazado de anti hetero patriarcado, inexistente desde hace muchos años por lo menos en las sociedades libres y democráticas occidentales. Preguntadles si no, porque no piden lo mismo a las sociedades Islámicas y musulmanas donde la subyugación de la mujer llega hasta el extremo de considerarlas inferiores a los hombres, vamos humanos de segunda categoría. No lo puedo entender, porque o son tontitas o demasiado listas para saber al servicio de quién están. Esos que luego purgarán a las más inocentes y pondrán en cargos a las más afectas a la nomenklatura, como siempre se ha hecho en las repúblicas socialistas.

De verdad es para cortarse la venas al estar expuesto a tanta idiotez y zafiedad de culos al aire ante las instituciones. Por todo esto no sé si es que tengo latente, el coronavirus, que no me afecta pero noto como animal diario de compañía, que no es que sea peludo y cariñoso pero vamos, que tampoco lo desprecio, porque en la actualidad cualquier ser vivo que esté a tu lado es probablemente el mejor compañero.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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