Si yo fuera Diógenes, sí cantaría hoy el descubrimiento de un hombre honesto: Su Majestad El Rey. Por Vicky Bautista Vidal

El rey Felipe VI cumple 50 años
Si yo fuera Diógenes, sí cantaría hoy el descubrimiento de un hombre honesto: Su Majestad El Rey Felipe VI

“Pienso en Diógenes, con su barril y su lámpara buscando afanosamente un hombre; dicen que un hombre honesto”

Pienso en Diógenes, con su barril y su lámpara buscando afanosamente un hombre; dicen que un hombre honesto. Ahora ni siquiera podemos salir de nuestros cubículos a buscarlo nosotros, estamos de cuarentena. Y mientras vegetamos en nuestras casas, un mundo nuevo y pútrido se prepara underground (bajo tierra).

En este momento, lo que nos hace falta es un hombre; si es posible, también honesto; tal como lo buscaba el bueno de Diógenes. Pero lo justo, que para enfrentar lo peor hay que conocerlo desde dentro. Un hombre de carácter férreo. Un espartano justo y valiente que, además, sienta amor por su patria y por sus pobres gentes; ¡todas sus gentes! …Con lo difícil que es eso en tierras donde se dan los peores y los mejores, y el único lugar del mundo donde avergüenza a muchos su historia, su bandera, su lengua común y sus contemporáneos.
España es grande, noble, sacrificada, generosa, valiente, única, heroica, elegida por los dioses … Con tantas y tantas virtudes, pese al gusanerío histórico, que ha sido salvada una y otra vez de su propia destrucción. españita, con minúscula: la oscura, es rencorosa, inútil, envidiosa, ruin, soberbia, víctima sin causa, estrecha de miras y profundamente ignorante.

“La razón, que es una virtud en la España lúcida, se manifiesta en la españita profunda, con minúscula”

La razón, que es una virtud en la España lúcida, se manifiesta en la españita profunda, con minúscula, según la RAE como: “razón de cartapacio” o de pie de banco que, significan, la primera: “La que se da de memoria y sin venir al caso”; y la segunda: “Razón conocidamente disparatada o inaplicable al caso”.

En tiempos de crisis se destapa lo mejor y lo peor de los pueblos. Lo malo es, que lo peor sea el gobierno, porque entonces, los resultados de cualquier eventualidad serán estremecedores. Y mira por donde, a ustedes que me leen ahora y a mí, nos ha correspondido vivir en España durante tiempos trascendentales, aunque no sorprendentes.

Este posible resultado final se ha venido fraguando durante décadas. Nunca dejó de estar ahí. El cáliz de la amargura lo han bebido, en nuestro país, muchos antes que nosotros; infinidad de grandes y de desconocidos personajes.

“Para sobrevivir en este mundo nuestro, tan desgraciado, hay que disimular mucho o asumir una misión y salir de aquí lo antes posible”

Pero los pueblos siempre defenestran a sus santos y a sus profetas. Y si no son santos o profetas, con que se signifiquen contra la mayoría del momento también vale para ser exterminados de una forma u otra. Para sobrevivir en este mundo nuestro, tan desgraciado, hay que disimular mucho o asumir una misión y salir de aquí lo antes posible. Encontramos infinidad de ejemplos en la Historia, aunque esta, tampoco sea muy de fiar, porque se adorne en cada tiempo según convenga al color ideológico del historiador o por adaptarse a cualquier necesidad. Solo si se ha experimentado y se ha vivido directamente, se puede considerar verdad. En estos momentos se nos han ido de la peor manera miles de testigos que vivieron verdades difíciles y a los que no les servían los adornos, puesto que vivieron la historia y fueron los brazos que forjaron la vida que conocemos, que no tiene nada que ver con la existencia del pobre país de antes de la infausta guerra civil.

De momento, ningún homenaje. Ninguna palabra, aunque sea falsa. Ningún reconocimiento al sufrimiento y la soledad de nuestros padres, de nuestros abuelos… Solo ataúdes amontonados. Así que, si yo fuera Diógenes, me encontrara en España y tuviera voz, tendría muchas dificultades para rebuscar entre quienes gobiernan.

“Si yo fuera Diógenes, sí cantaría finalmente el descubrimiento de un hombre honesto que, encima, tiene apariencia y gesto de hombre honesto”

Si yo fuera Diógenes, sí cantaría finalmente el descubrimiento de un hombre honesto que, encima, tiene apariencia y gesto de hombre honesto y que hace lo que nunca podrían hacer los mindundis gubernamentales: hablar de igual a igual con Trump, con los altos cargos chinos (envían 500.000 mascarillas) y otros, para conseguir la llegada a España, por ejemplo, de un avión cargado de material sanitario procedente de Estados Unidos; tan generoso ese país, considerando su momento, que envía a España la digna, material extremadamente importante para ellos ahora mismo.

Sin alaracas, sin publicidad y sin discursitos de corta y pega. Por cierto, el vídeo donde lo comenta Carlos Herrera no está operativo en este momento. Con este hombre nos queda todavía una esperanza. Se llama Felipe VI y no ha tenido que “colarse” para figurar en su puesto, sino que ha sido educado para enfrentar el trono de España: España la Una, la Grande y la Libre.

“Su Majestad El Rey Felipe VI es el único personaje con la suficiente categoría como para que España no haga el ridículo por completo”

Su Majestad El Rey Felipe VI es el único personaje con la suficiente categoría como para que España no haga el ridículo por completo, el mejor embajador, la mejor representación de todas las españas; y si le dejaran, creo que un gobernante digno, justo y acorde con lo que todos necesitamos.
Precisa más que nunca apoyo, porque el cariño lo tiene pese a las caceroladas ratoniles de los infames y las maniobras de la indignidad. Por ello, no estaría de más que lo sepamos todos y nos preocupemos por quien es nuestro rey por derecho y lo tuviéramos presente por la cuenta que nos trae.

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales.
Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida.
Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común.
Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden.
La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

Artículos recomendados

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: