Bienaventurados los que tienen un plan B, porque las cosas no van bien. Por Vicky Bautista Vidal

Bienaventurados los que tienen un plan B, porque las cosas no van bien
Bienaventurados los que tienen un plan B, porque las cosas no van bien

«Bienaventurados los que tienen un plan B, porque ellos tienen un plan B. Las cosas no van bien. Las cosas podrían ir a peor»

Bienaventurados los que tienen un plan B, porque ellos tienen un plan B. Las cosas no van bien. Las cosas podrían ir a peor. Y hay una ingente cantidad de carne corrupta individualizada en cuerpos humanos votantes y tibios que se congratulan por ello en su ignorancia asnal.

Serán los que más sufran: Como cuando Zapatero llegó al poder acunado por la víscera “cuñao” española, que en toda su razón -sin lógica ni previsión algunas- lo pusieron en el poder a cambio de dos palabras: “mentira” y “plural”; y creyendo, inocentes, que estaban haciendo justicia. No tengo por que contar la historia, porque en España, todo el mundo la ha vivido en carne propia y conoce las consecuencias posteriores de las decisiones sin criterio a la hora de votar.

«Quiso el Hado, además, que nos cayera encima una pandemia, que era lo único que nos faltaba…»

Quiso el Hado, además, que nos cayera encima una pandemia, que era lo único que nos faltaba… Si, hombre: el Hado ese, que nadie sabe muy bien quien es, pero que se encarga de “querer” cosas, casi siempre siniestras para el pobre mortal. Probablemente se trate de la excusa de la debilidad mental de los cobardes y de los pacatos que han aceptado siempre como norma el complejo de inferioridad inyectado, por el cual, otros tienen la culpa de sus errores y de sus carencias. Si no es el destino, son los extraterrestres, los Iluminati, los lagartos, los gobiernos en la sombra, los dueños ocultos del mundo… O esa carcasa podrida de dinero que se llama Soros, al que todo el mundo teme, y cuya diversión favorita, parece ser untar de dinero a la “patatada” mundial para que conviertan el gallinero actual en un almacén de autómatas listos para el uso y la explotación…

Que no es que no haya toda clase de mangoneos y tribulaciones causadas por voluntades desconocidas y conocidas, pero… ¿Les importaría ser un poco menos acomodaticios?
Siempre hay un acontecimiento de última hora. Se trata de que son tantas las cosas equivocadas y transcurren a tanta velocidad, que no da tiempo a asumirlas y enfrentarlas cuando, enseguida, algo peor se presenta a los ojos vacunos del espectador del momento.

«Millones de personas convertidas en ladrillos para el empedrado del infierno de Dante.
Y encima, no quedan cuevas libres para los anacoretas»

Millones de personas convertidas en ladrillos para el empedrado del infierno de Dante.
Y encima, no quedan cuevas libres para los anacoretas que quisieran retirarse del mundanal ruido y de la estulticia humana para hacer penitencia y orar por sus hermanos. Que ahora, las cuevas, se venden se alquilan y están acondicionadas con toda clase de comodidades.
No quedan sitios para retirarse en un mundo globalizado.

Tampoco es muy fácil huir a alguna parte, llena como esta la Tierra de fronteras. Y con el chapapote “comunistoide” intentando contaminar el mundo entero. ¿A donde puede encaminar usted la patera si no va a encontrar más que lo mismo mire a donde mire?

«Creemos un nuevo mundo entonces, en esas tierras abandonadas por los inmigrantes que han escapado para dirigirse a los paraísos envenenados del resto del mundo»

Creemos un nuevo mundo entonces, en esas tierras abandonadas por los inmigrantes que han escapado para dirigirse a los paraísos envenenados del resto del mundo. Lo malo es, que ellos se quedarán sin mantita, bocadillo y subvención cuando lleguen a nuestras costas vacías, y nosotros, tendremos que llevarnos el bocata y la birra en la mochila, porque nadie va a estar esperándonos; si no es para cortarnos la cabeza, como se acostumbra en esos lugares…

Que nadie me haga mucho caso, es que, ya lo saben, se iba a acabar el mundo y el 29 de abril pasé esperando todo el día debajo de la mesa del comedor a que cayera el asteroide “1998 OR2” prometido por diferentes páginas alarmistas. Es por ello, digo yo, que no tengo el cuerpo para nada.

Como dijo alguien importante en el mundo del humor: ¡Sonría, por favor!

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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