
Dedicado a Pilar Marín
«Por un rato, imaginen que España es como el Titanic. un país en clara ascensión en todos los parámetros, igual que el mayor transatlántico del mundo en aquellas años»
Les pido un poco de imaginación ante la situación en la que nos encontramos. Escribo esto al mismo tiempo que el presidente del gobierno nos lanza otra de sus polémicas alocuciones, tipo Aló presidente, aquellas que acostumbraba a lanzar el gorila Chávez.
Por un rato, imaginen que España es como el Titanic. un país en clara ascensión en todos los parámetros, igual que el mayor transatlántico del mundo en aquellas años. Pero también guiado por un incompetente como Edward John Smith, el capitán del buque. Un marino que tuvo bastantes errores y que hizo posible lo impensable. hundir ese navío, catalogado como lo mas grande y perfecto que el ser humano había construido. Y todo por cometer errores llamativos causantes del desastre, como fueron creerse poderoso tanto como Dios, creer que era insumergible y que ningún avatar podía destruirlo y, por último, no hacer caso a los múltiples avisos que le pronosticaban el hundimiento.
Porque el capitán de barba poblada, no quiso leer el libro escrito por Morgan Robertson de 1898, en el que describía la ficción de un barco llamado Titan, que coincidencia, que se hundía en el Atlántico con muchos millonarios a bordo, igual que el Titanic.
Algunas veces las premoniciones se cumplen. Es lo que le está pasando a cum laude. Con una diferencia, el capitán Smith no quería que el desastre ocurriese y en el caso de cum fraude no estoy tan seguro. En el buque ya había una mentira, y era que de las cuatro grandes chimeneas solo funcionaban tres porque la cuarta era de adorno. Un postureo ineficaz, continuas falsedades, como las que sufrimos en la actualidad en España, donde ademas tenemos a un copiloto y peligroso segundo de a bordo que habría que meter en un bote salvavidas para así poder salvarnos el resto de los pasajeros.
