Trabajo para qué si el poder festivo del estado benefactor me paga sin trabajar. Por Silvia Gutiérrez Oria

Trabajo para qué si el poder festivo me paga sin trabajar
Trabajo para qué si el poder festivo me paga sin trabajar

«Pues nada, que como dice el refranero español: El que no se consuela es porque no quiere. ¿Trabajar yo? ¿para qué si no hay trabajo y además me lo dan?»

Del trabajo y el trabajar ya lo decía Facundo Cabral «Mira si es malo el trabajo que deben pagarte para que lo hagas»… Era una ironía suya claro, pero tal y como van las cosas en este país, y lo solidario que es este Gobierno con el bolsillo ajeno sólo queda echarle sarcasmo al asunto: “Pedir a los políticos que renuncien a una fuente de dinero es como pedirle a Drácula que abandone la sangre.”Cal Thomas.
La gestión de esta crisis es bastante deficiente, en todos los sentidos, y vamos a ser muchos los que dejemos de producir.., unos por convencimiento y vocación, otros forzados por la destrucción de empleo…
Pero movidos por el buenismo y la corriente positivista que nos envuelve, hay que intentar verle el mejor lado a todo. Pues sí.., viviendo en primera persona como todos nuestros antecesores han sudado la gota gorda trabajando para conseguir una pequeña holgura económica para su familia, y descubriendo lo fácil que le resulta a este «Poder festivo» desplumarlos, dejarlos morir a su suerte en soledad y hacerlos invisibles.., muchos nos cuestionamos seriamente la función del esfuerzo…
Siempre había creído que el trabajo dignifica, que la libertad es intocable, la solidaridad necesaria y que, como Victor Hugo decía » La primera igualdad es la equidad».  Mi pensamiento sobre estos conceptos ha cambiado con el devenir de los últimos acontecimientos, y mi opinión, como el mundo, ha variado.  «Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones» Jorge Luis Borges.
Te pasas la vida trabajando duro, cumpliendo con «el deber», esa máxima que el poder , tu familia , la cultura o el «saber popular» te inculca desde que naces… «De Dios para abajo, cada cual vive de su trabajo..», «El trabajo y la economía son la mejor lotería», «En casa del pobre cuando no se trabaja no se come», «Al que madruga Dios le ayuda». Pues eso, que acabas por creértelo, y trabajas. Con suerte algunos en lo que les gusta, otros no tanto, pero todos para comer y sacar a tu familia adelante. Trabajas para mucho y muchos más…
De tu salario, te descuentan una cuantía para un seguro médico, obligatorio, que llaman Seguridad Social, que cada año disminuye en prestaciones sanitarias, o tarda en atenderte por falta de personal, centros sanitarios o saturación…
Pagas también, por voluntad del Estado.., una cuota que te descuentan de tu nómina sin posibilidad de negarte (y hacerlo por tu cuenta..), para obtener una asignación cuando te jubiles. Una asignación cada vez más pequeña, y que tiende a la desaparición total.., por falta de fondos como resultado de una mala administración.
De lo que te queda de tu salario después de pagar hipoteca, luz, agua, decesos y comer.., vienen los impuestos, cargas, gravámenes y más impuestos para el bien común, servicios y.., sí, también te obligan a ser solidario…
Todo eso con sudor, lágrimas y hasta sangre durante treinta, cuarenta años o más.. Y entonces si no te has muerto por el camino, consigues tu merecida jubilación, y es cuando te apartan en un rincón para rematarte, concediéndote una ridícula parte de lo que has ido pagando religiosamente durante toda una vida abotargada de obligaciones..
No hay condecoraciones, ni premios, ni privilegios, sólo esa nimia cantidad de euros que te permiten malvivir los últimos años de tu existencia.. Un mísero pago a tanto sacrificio: «Gran libro es la vejez. ¡Lástima que el hombre tenga que morirse cuando comienza a leerlo con provecho!». José María de Pereda.
Siempre y cuando el Gobierno de turno no legisle una ley para instaurar la eutanasia, o haya una alarma sanitaria en la que tu vida vale menos que la de cualquier otro individuo de la sociedad… Obsceno.., repugnante.., sucio y ruin. La verdad es que, mejor no pensar en ello, estremece si lo haces… Por eso quizás no sea tan malo vivir sin trabajar, holgazanear, fumarme la vida día a día.., y dejarme llevar.
Ocupar alguna vivienda de esa gente tan imbécil que se pasa generaciones en el más absoluto silencio, dando de comer con enorme sacrificio al Estado de esta Democracia Parlamentaria
«Los trabajadores seguimos siendo el pariente pobre de la democracia». Marcelino Camacho
Y ¿por qué no? Este pastel es de todos..,
Tengo derecho a vivienda, y si no me la proporciona el Gobierno tengo impunidad para asaltar la de algún incauto trabajador «de bien» esclavo del Sistema… Tengo derecho a atención sanitaria.., que esta gente es muy cristiana y solidaria… Tengo derecho a procrear y que mi prole se eduque del mismo modo que los hijos de cualquiera.., que para eso dicen que todos somos iguales.
Que ya lo dijo el Ché.. «Si no hay café para todos, no habrá para nadie».  ¿A qué le puedo temer? ¿a la cárcel? Pues aunque me gusta vagar en libertad, tendría un plato para comer, vis a vis, atención sanitaria, gimnasio y hasta televisión..¡ gratis!  ¡Mejor que cualquier currante o jubilado, y hasta mejor que una residencia de ancianos!! Pero si hasta en los hospitales públicos hay que pagar por ver los canales públicos.. Es demencial oye…
Y si por algún misterio del destino, me interesara estudiar alguna «carrerilla», o aprender algún oficio..¡ancha es Castilla! que, este Estado benefactor me lo pone fácil. ¿Qué más quiero?
Ah, claro.., una asignación mensual, eso que llaman «Ingreso mínimo vital», que sino, soy un peligro para la sociedad, pasaría hambre y tendría que robar…  ¡Esto de la igualdad me está gustando! todo son facilidades…
¡Qué bien vivimos todos ! Creo que esta sociedad está demasiado ocupada en otros asuntos de más calado: «Embrutecidos en sus pequeñas miserias, sin ver más allá. Sin desear la aurora de las ideas que les liberen… Ajenos a cuanto no sea comer, beber, reñir, dormir y procrear» Arturo Pérez Reverte.
Pues nada, que como dice el refranero español: «El que no se consuela es porque no quiere»
¿Trabajar yo? ¿para qué? “La mitad del mundo está compuesta de idiotas, la otra mitad de gente lo suficientemente inteligente como para aprovecharse de ellos indecentemente.” Walter Kerr
Silvia Gutiérrez Oria

Silvia Gutiérrez Oria

Profesionalmente.., arquitecto de interiores, de pasión creativa , licenciada en sentimientos y emociones. Observadora compulsiva del ser humano, sarcástica de vez en cuando, tímida pero resuelta, y muy intensa. Disidente de la igualdad, ni con el hombre ni con nadie, somos únicos e irrepetibles. Reivindico mi lado más femenino, el más sensual y creo en el derecho a ser frágil, pasional y romántica con la osadía de un gladiador Mi vocación principal es ser mujer, una mujer en búsqueda activa de sí misma y de los valores que de verdad importan. "Soy la mujer que piensa..Algún día mis ojos encenderán luciérnagas" (Gioconda Belli)

Deja un comentario