El niñato Sánchez desagua miseria y muerte por las cloacas del estado. Por Manuel Artero

Sánchez es un niñato que desagua miseria por las cloacas del estado.Ilustración de Tano
Sánchez es un niñato que desagua miseria por las cloacas del estado.Ilustración de Tano

 

«Un ser con las hechuras del felón cum fraude y su cara de macarra de futbolín y, riéndose mientras obsceno se tocaba el paquete: Era el niñato Sánchez»

Durante los últimos hemos calificado en esta Paseata a Zapatero de alquimista social por esa voluntad de subvertir la historia e imaginar un mundo feliz de progresistas enamorados de las libertades personales, esos seres de luz y apasionados que sueñan cada noche en volver a repetir la guerra civil para que ganen los suyos. Una mente sectaria volcada en la igualdad y el raso de la miseria. Pero hoy los españoles todavía estamos peor dirigidos: el nefasto presidente y contador de nubes heredó en la Pesoe y a los mandos del estado un sucesor que le supera en todo, el niñato Sánchez.

me temo que esta humilde reflexión no se trata de un fugaz pesimismo, a causa de un mal dormir motivado por cinco borrachos que, en la madrugada, han comenzado a explotar petardos en el portal de mi casa, porque comprendo a la perfección esa auténtica línea roja que las personas trazamos entre  la libertad de cada uno y la de los demás y tras la marca de esa auténtica línea roja de la convivencia vuelve a aparecer el inefable contador de nubes dando la mano a Maduro y negando la realidad del fascismo bolivariano. Una pesadilla real para millones de personas.

Porque Zapatero fue también un niñato. Lo vi claro anoche, en realidad de hace tan solo unas pocas horas, cuando abrí mis balcones para increpar a los sinvergüenzas que despertaban a toda mi familia con sus escandalosos explosivos, entre la una y las dos de la madrugada.

El estaba ahí, huyendo de mi indignación en mi real pesadilla. Le reconocí como en su despropósito, maleducado, macarra, egoísta y tan satisfecho pagado de sí mismo: Como drogado por su falsa ideología.

Le vi  cuando volvió su cara, aunque creo en los dobles y los parecidos. Zapatero gritó:

– «Yo soy el que tengo razón».

Sólo me dio tiempo a responder:

– «Niñato, mal criado» «Ojala te vayas para siempre por las cloacas del estado. Te espero».

Pero mi desasosiego, lo confieso, no me ha permitido conciliar el sueño. Y la imagen no se me va de la cabeza. En el preciso momento en el que el gamberro parecido a Zapatero hacía un gesto obsceno con el índice cogía solidariamente del hombro a uno de sus camaradas en la huida hacia el desagüe de la historia. Un ser con las hechuras del felón cum fraude y su cara de macarra de futbolín y, riéndose mientras obsceno se tocaba el paquete: Era el niñato Pedro Sánchez.

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

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