Conversaciones en el andamio: «mociones de andar por casa…». Por Francisco G. Valencia

 

Conversaciones en el andamio: mociones de andar por casa
Conversaciones en el andamio: mociones de andar por casa

«Pero, no se dan cuenta de que van a perder los dos porque a unos les gusta uno y a los otros, les gusta el otro y a todos al final nos gustan los dos»

Cruzaba la calle tan tranquilo con mis gafas empañadas por el efecto del puñetero bozal y algunas gotas de agua cuando escucho por detrás una vocecilla que me reclama como sino hubiera un mañana…

Joven ¡Joven!

Hombre, Don Avelino ¿Qué tal esta?

Que pasa ¿Qué no me has oído?

Discúlpeme sí. Es que iba pensando en mis cosas y con la mascarilla, se me empañan los cristales. A veces me pasa que no conozco…

Acompáñame majete… Que tendrán que ver las gafas y la mascarilla con que no me oigas. Tu te querías escaquear… pues ahora te jodes…

Si claro, vale, vale, pero venga que llevo algo de prisa… ¿Dónde va?

A la farmacia y de paso te cuento ya que vas en la misma dirección…

Ah! Pues venga…

No corras tanto… ¡Que llevas prisa o qué! Que no se va a mover de ahí, lleva más de treinta años, vamos desde que la regentaba Don Julián que en paz descanse… ¿Sabes que me ha contado Doña Margarita la del quiosco?

No, la verdad es que desde el sábado no la he visto…

Espera aquí fuera que entró a por las pastillas…

Ni que fuera el perro, nada, nada, le acompaño dentro que está lloviendo un poco y así saludo a la farmacéutica ¡Buenos días Doña María!

Hola, pareja de dos y medio, Don Avelino ¿Usted lo suyo verdad? Al joven no le digo nada… cada día está más gordo…

Joder que cansina… ¿Ya estamos con lo de siempre? Mire Doña María estoy que me salgo, no ve que estoy “engorilao” con la elíptica. Una horita diaria dale que te pego…

Lo que usted diga pero eso no hace “ná”… ¿Le tomo la tensión?

Deje, deje que voy acompañando a Don Avelino y llevo prisa…

Sus pastillas, adiós pareja…

Venga Avelino que llevo prisa, cuente que me voy…

Nada igual van a cerrar el bar.

Ya, ya.. ¿Cuál bar?

Pero tú no te enteras de nada o qué, el de Manolo.

No sabía… ¿Y eso, por lo del covid y los horarios?

Que va. El hijo que reniega del padre porque dice que se independiza y se monta el suyo propio…

Pero ¿Ha contado con alguien antes de hacer tal locura?

Dicen que no, que hace tiempo que no estaba a gusto y que prefiere ir por libre.

Pero, no se dan cuenta de que van a perder los dos porque a unos les gusta uno y a los otros, les gusta el otro y a todos al final nos gustan los dos. Además trabajan más o menos igual.

Ya hijo pero es que ya sabes cómo es la gente, les gusta mandar más, que a un cabo de la Legión.

Entonces Don Manolo, que va a hacer ¿Contratar a alguien para seguir abierto?

Pues dice que de momento no lo sabe. Es que además el hijo, le va a abrir el bar al lado. Casi pared con pared. ¡Y son lo mismo! Así que ya me dirás la que nos van a liar a los clientes…

Pues sí, tiene razón, dos bares siendo familia simplemente para hacerse daño, es de imbéciles. Al final, verás como los clientes no entran ni a uno ni al otro para no quedar mal y así siempre gana un tercero, que además ni sé lo merece.

Pues ya sabe cómo venga otro más listo, abre otro entre medias de los dos y se lleva la clientela.

Pues igual tiene razón aunque seguramente ganará el de enfrente por muy malo y sucio que esté, con cruzar la calle… Venga don Avelino que siga usted muy bien, hasta luego…

No se yo… ¿Tu crees? Si está sucio y el dueño es un asqueroso, los pinchos son una miseria y te trata hasta mal, bueno a todos en general. Se cree que da algo y no pone más que mierda. En fin… “De quien buen árbol se aleja mala sombra lo cobija”

Me parece que no es así Don Avelino…

A mi me vas a venir a estas alturas a corregir. Anda lárgate ya, que me estás entreteniendo, que llevo prisa. ¡Vago!

Jajajajaja, adiós, adiós…

¡Vamos!

Viernes 23 de octubre. San Ignacio.

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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