«El gobierno no gobierna sino que resiste y en contadas ocasiones desarrolla leyes pues la aritmética tampoco forma parte de su patrimonio».
Conversaciones en el andamio. Editorial del viernes. Por Francisco Gómez Valencia

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«El gobierno no gobierna sino que resiste y en contadas ocasiones desarrolla leyes pues la aritmética tampoco forma parte de su patrimonio».

O sea, ni cinco ni siete: seis y como yo quiera, como yo diga, cuando yo disponga, como a mí me de la gana y con quien yo elija.

Queda la tercera y última parte, el PP, VOX y el drama que nos envolverá a todos si estos caballeros no se ponen de acuerdo.

Para despejar las dudas, lo mejor será recomponer el esquema de las ideas cardinales del sosegado discurso de Tamames.

Falconeti no tuvo ni siquiera la deferencia de despedirse del candidato, otra demostración del nivel de educación del personaje, carente de toda clase de valores y principios.

– ¿Menudo lío tienen ustedes acá en la política española a poco más de dos meses de las elecciones? – ¡Que va, esta todo muy claro!

Cuando Don Ramón Tamames habla nuevamente en el Parlamento, hay que quitarse el sombrero y saludarle con el respeto que merece la inteligencia.

El profesor Tamames dio una lección sobre memoria histórica y avisó del peligro de dividir a los españoles. Qué caras ponían Sus Señorías…

– Escuchando al muñeco parlante ‘asin’ de lustroso, dan ganas de venirse a vivir a España. – ¡Pero ‘atontao’, si vives en España! – ¡A la suya coño, a la suya!

Hija de una trabajadora de la Ford y del sec gral de CCOO en Galicia dijo que había podido cursar estudios universitarios gracias a las becas.

Ahora, más que nunca veo la enorme diferencia entre alguien que utiliza la inteligencia, y su correlato, la ironía, y quien sólo sabe insultar, mentir y descalificar.

Intenté seguir el discurso de Abascal y compañía. Primero en la radio y luego en la tele. Imposible. Periodistas y tertulianos lo taparon.

Yo creo que en política cuando el que manda se equivoca ‘asin’, no hay que despistarlo. – Ya veo… yo tampoco bebo alcohol por las mañanas…

Ajustar las velas para rectificar el actual rumbo errático de nuestra sociedad, no es misión imposible.