Sánchez consuma el ultraje de acuerdo con sus nuevos barones paramilitares. Por Francisco Gómez Valencia

Irremediablemente creo que yan hasta le aburrimos al haber resultado unos pesimos rivales
Irremediablemente creo que ya hasta le aburrimos al haber resultado unos pésimos rivales.

“Sánchez consuma el ultraje de acuerdo con sus nuevos barones paramilitares mientras irremediablemente creo que ya hasta le aburrimos al haber resultado unos pésimos rivales”

Visto lo visto hay ganas de comenzar culpando al de siempre, es decir, a los que con su parsimonia nos vendieron y pese a invitarnos a irnos, decidimos seguir con la nariz tapada apoyando un proyecto caducado.

Hoy vemos incrédulos como arrasan los principios y valores sobre los que se sostenía en invento del 78 que hoy se celebra como si no hubiera un mañana, observando como una banda organizada sin complejos y al amparo de los renegados, nos llevan directos al abismo en menos de un año, escondidos tras una oportuna pandemia.

Y otra vez un delincuente podemita, juzgado y culpable sin atisbos de dimitir, llamado Pablo Echenique, desde su ficticio limbo jurídico se atreve a cantarnos con su voz gangosa lo que nos queda por sufrir, por cierto, de poca o ninguna prioridad e interés general, salvo para corromper más esas minorías sectarias.

Qué contenta está “la Montero” ¡Ole, ole y olé¡ Por palmas celebraba su triunfo como si estuviera en la feria de abril; que aunque haya parecido fácil, no crean, que algún otro en el intento, se ha pegado su buen castañazo no logrando su objetivo como paso a Nadia Calviño, cuando dijeron NO, a su particular Eurovisión, o el Ministro Astronauta al que explicar por qué galaxia anda el satélite que costó dos Zendales (200M€) le parece muy aburrido y largo.

A la parte podemita del gobierno al ser la sección chantajista, le va bien. Han sacado adelante sus engendros con forma de leyes ideológicas, quizás por su carácter innecesario, como la del “No es no” de Irene Montero o la subida del SMI de Yolanda Díaz, causante de un millón de jóvenes en paro, pero como ambas van de la mano del vicepresidente “alfa” Pablo Iglesias (el de las residencias de ancianos y el NO Ingreso Mínimo Vital, salvo excepciones muy escogidas), todo controlado.

A todo esto, destacar que el culpable, el malo de la película o el villano del pueblo, por usar tres calificativos o adjetivos seguidos como marcan los nuevos cánones neolingüísticos, se mantiene levitando por encima de todos nosotros leyendo y releyendo del teleprónter con voz de barítono, el mismo discurso de los cuatro ejes sobre los que debe soportarse su nuevo modelo de Estado en “la nueva normalidad”.

Cuatro ejes remezclados como el “currupipi mix” de Jesulín, que nadie entiende por la calle al no comprender ese léxico modernista que no conduce a nada más que a provocar la modorra. Eso sí, él cree que le sirve para aparentar que dice algo muy importante cuando lo único que vende es humo al personal mientras espera pillar la pasta de la UE, seguramente para irrigar soezmente su causa y a sus allegados como cita la Vicepresidenta Carmen Calvo, con esa gracia que Dios la ha dado.

Para ponerles en situación detallare su plan:

– Desarrollaran todos los aspectos desde la perspectiva de género que fortifiquen y desarrollen la resiliencia, la sororidad, lo inclusivo y lo feminista en el ámbito que sea (hasta para hacer una rotonda).

2º- Potenciar lo correspondiente a la cohesión social, territorial, estructural, organizativa, administrativa, siempre en pos de la vulnerabilidad de los pobres del mundo, excepto los españoles, que les dan lo mismo.

– También y de igual relevancia está la redistribución de la riqueza en el ámbito de las ONG´s que gestionarán ingentes recursos necesarios para paliar la pésima gestión de los millones de niños famélicos que deambulan por las calles de Madrid, y sus papás progresistas que entienden que ser pobres ensalza el espíritu republicano, y para ello dispone, del escudo social de “Capitán España” fabricado desde Presidencia y que consigue que se nos presente más empoderado que nunca. De hecho gracias a él, ha salvado directamente a más de 450.000 españoles y españolas del virus franquista y trumpista.

– La panacea de la vacunación: este tema que nadie se preocupe, ya está resuelto sin necesidad ni de que estén fabricadas. El necesita 10 millones de cobayas antes de junio que deseen ser vacunados, como Illa, Simón, Lastra o Simancas y hacerlo de motu propio acreditará su adhesión a la causa.

Por supuesto, todo esto nunca antes visto hasta ahora, es gracias a la empatía entre distintas fuerzas y “fuerzos”. Los once nidos de hienas capaces de llegar al entendimiento necesario bajo el paraguas rojo del “chino Juan” del progresismo carroñero marcado en la agenda 2030 o 21-26 o qué sé yo (preguntar en Mercadona o el Banco de Santander, que ya tienen el PIN puesto) por supuesto y para culminar el proceso con la convicción de que servirá para hacer una nueva España, plurinacional al amparo de un federalismo falso que respete la diversidad cultural de los diferentes pueblos con sus lenguas vehiculares incluidas, que conforman nuestra nación como el mayor ejemplo de patriotismo visto jamás, refrendados en unos Presupuestos Generales del Estado proporcionados y estructurados bajo la necesidad del desarrollo de la justicia social, tan denostada por culpa del franquismo recurrente más vivo que nunca, que abunda en los conceptos sobre los cuales se sostienen la derecha conservadora y la ultraderecha, a grito “pelao” por las calles.

Este planteamiento es de una desvergüenza tal, que nos hemos quedado helados, congelados o criogenizados ante tanta cara dura ejemplar dividiendo a la sociedad entre buenos y malos, entre progresistas y reaccionarios negacionistas que deben ser o reeducados, o reducidos a la nada identificándolos con una cartilla sanitaria donde indique quién está o no vacunado contra el pasado, es decir, la normalidad.

Una cartilla que complementa la APP que te geolocaliza y que lógicamente no se descarga nadie, y que te permitirá ganar puntos como buen ciudadano, cómo está pasando como prueba piloto en algunas ciudades chinas donde el comportamiento cívico acordé a las nuevas pautas marcadas por el gobierno social comunista, son de riguroso cumplimiento a menos que quieras verte reducido a la nada dejándole en el vacío social alejado de todo aquello que te da categoría de buen ciudadano.

En España ya se está barajando la vacunación de carácter obligatorio (a Feijoo le pone mucho el tema…) una vez comprobados los niveles de desconfianza ante la nueva vacuna según el CIS, que en estas cuestiones es especialmente certero para conseguir sus objetivos. 

No basta con explicar desde los medios que el virus entra por la nariz y te come el cerebro, para contrarrestar el número de personas que salen en la televisión con la napia sin tapar por llevar mascarillas de tela porque son más estilosas.

Ahora también dicen que los casi seis millones de parados, para acceder al mercado laboral, tendrán que acreditar estar vacunados para poder ser contratados si el empresario así lo determina, medida que dirán que no es coercitiva sino progresista, de hecho a los sindicatos ya los han masajeado con cinco millones de € para el nuevo asalto a las mariscadas de la nueva era poscovid. No lo duden, los empresarios cederán para ser patrióticos y empáticos con los vulnerables sindicalistas segmentando a los demandantes de empleo de esta forma siniestra.

El brazo armado paramilitar de Sänchez
El brazo armado paramilitar de Sänchez

Da miedo esta situación casi más que el propio virus viendo como los jugadores de futbol y los políticos se curan rápidamente. Y digan lo que digan, sigue teniendo unos índices de mortalidad ridícula en comparación con otras causas sin necesidad de privarnos de tantos derechos y libertades en tan poco tiempo para protegernos de nosotros mismos aislando a los sanos.

Y miren, sociológicamente, para los españoles la fiesta y el cachondeo es lo más; entonces una vez superadas sin dolor las festividades del verano pasado y superemos estas navidades sin disfrutarlas, no quedarán excusas para acelerar el proceso de renegociación de las condiciones de vida, tal y como las conocíamos hasta primeros de año cuando falsamente creíamos estar libres de covid-19 (como reconoció Simón, que por cierto sigue sin estar en la cárcel) tras haber comprobado durante un año entero que los españoles en general, somos unos mierdas.

Estamos secuestrados en manos de una nueva formación política unida bajo la bandera del falso patriotismo “naZionalista” abertzale y separatista catalán presente y determinante en el Congreso español en vez de estar inhabilitados de por vida.

Dieciocho guerrilleros conchabados con pinta de diputados radicalmente coordinados en una maquinaria perfecta con los bolsillos bien llenos de dinero público (de usted y de todos), que en breve convertirán en inútiles al de las anchoas, a los traidores canarios renegados de su propio pueblo, al valenciano de Teruel NO existe y demás integrantes del equipo Frankenstein, empezando por el odioso PNV de Sabino Arana, el cual se verá fagocitado por sus propios hijos, filoterroristas amamantados por los viejos nacionalistas racistas, hermanados históricamente con los nazis hitlerianos, en tres años vista como ya ha sucedido en Cataluña, donde la vieja burguesía del 3% va a pasar a mejor vida en febrero, en las próximas elecciones catalanas pues de nuevo los cachorros de la Esquerra “mata curas” y “viola monjas” apoyados por sus hermanos de sangre socialistas y comunistas, así lo han dispuesto en sede parlamentaria.

No se equivoquen esto no es una paranoia. Esto puede llegar a suceder seguramente antes de que finalice está legislatura, donde tienen Policías autonómicas y el Ejército español, la Guardia Civil y la Policía Nacional ya no estén, cerrando coordinadamente con el permiso del Gobierno sus fronteras. ¿Y entonces?

Veremos nacer una España de estilo federal donde la escisión casi total de territorios al amparo de reales decretos denunciados ante el Constitucional por lo que quede de la oposición colaboracionista, solo será una pequeña introducción de lo que llegará después, pues el alto tribunal esta ya casi amañado por el Ejecutivo (hace tiempo que dije que a Casado, se le está poniendo cara de Juan Guaidó). Y digo que la escisión será casi total porque no interesará la desconexión total, mientras una parte del territorio cohesionado, siga pagando la fiesta de las nuevas republiquetas con la esperanza de recuperarlas algún día legalmente.

Y no será necesario ir a referendos de autodeterminación, pues ellos ya están decidiendo que es y que no es un derecho fundamental en su nueva normalidad impostada a base de reformar la vida de los españoles por decreto, como vimos cuando ignoraron la sentencia del Tribunal Supremo de Madrid que tumbaba el segundo estado de alarma también en Madrid (recordar que en la capital, llevamos tres y dos semanas más de añadido en el primero por orden de los expertos que no existían y que estos días reclama el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno al propio Gobierno de España)

La poca resistencia que quede en el seno del gobierno, de existir alguna, que tengo serias dudas, en breve será purgada acusándolos de ser miembros inútiles a título ejemplarizante por si pudieran sentir o representar algún rescoldo de pudor y vergüenza en el seno del PSOE.

Hablo del Ministro de Seguridad Social (anterior Secretario general nombrado por el PP), Simón (también puesto por el PP y debidamente quemado por si hay que mandar alguien a galeras) o alguno con prestigio internacional como el de Ciencia ficción, Pedro Duque (hace tiempo admirado casi como Nadal) o la de Economía, Nadia Calviño, muy de ser una gran burócrata de la UE (casta aparte del resto del ejecutivo y ya en el punto de mira de Pablo Iglesias).

En breve “habemus” ley trans (veremos sino la llaman “La Veneno”) y la de eutanasia pese al pataleo. Y el aborto, hasta será obligatorio con el fin de ser felices en el mundo soez. La depravación absoluta carente de alma que lo soporte, sustituirá a los mandamientos cristianos. Y quien no lo quiera ver, que siga en la cueva Platónica, al calor del fuego confundido por las sombras en la oscuridad de la verdad impuesta por el miedo, el hambre y la ruina.

La Ley del Presupuesto para 2021 consuma el acto ultrajando España tal y como la recordábamos hasta enero de este maldito 2020, al que todavía le quedan al menos, otros 22.000 muertos más, que serán por supuesto responsabilidad de la gestión política criminal y negligente del Gobierno de España, que nos tiene bajo estado de sitio pisoteados por la bota despótica del Estado de las Autonomías sean del signo que sean como si estuviéramos en el mundo feliz, sin bares y restaurantes.

Y parece que también vivimos hasta muy bien protegidos y agradecidos en estado de alarma (excepción encubierta) reviviendo diariamente las noches lorquianas de los cuchillos largos que tanto gustan a los progres recitar en el parlamento, y a los telediarios mientras narran horrorizados las redadas nocturnas de insurgentes acusándolos de insolidarios y negacionistas, analfabetos sobrantes del sistema que no soportan dejar de ser libres perturbando su consciencia artificialmente, o lo que es lo mismo, cogiéndose un pedo del “14”.

Mucha suerte y no se me acatarren, que ya refresca algo por las tardes…

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Gobierno de España. Ministerio de la verdad

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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