Presentación desde el mundo rural condenado a la desaparición. Por Luis Bully

Presentación de Luis Bully
Presentación de Luis Bully

«Acepté para intentar dar a conocer las realidades, y necesidades, de quienes habitamos el mundo rural condenado a la desaparición»

Escribo estas líneas con el mismo temblor de extremidades que tenía el día en que me examiné por primera vez de Álgebra.

Supongo que todos los que me estén leyendo se estarán preguntando qué es lo que hago yo aquí. Yo también me lo pregunto.

Hace unos días, D. Manuel Artero me invitó a unirme a este fantástico proyecto suyo de La Paseata. Les aseguro que jamás pude imaginar recibir tan gran honor, porque para mí así es, es un verdadero honor compartir este espacio con él y sus colaboradores.

Al poco de empezar a caminar por Twitter me encontré con unos artículos estupendos que se englobaban en este invento de La Paseata. Con ellos me he reído y me he informado. Y, por ello, cuando me hizo la propuesta de unirme a ellos dije que no. En mi vida pocas veces he dicho que no, no va conmigo el rechazar un reto por difícil que sea. Dije que no porque como habrán podido observar en mi currículo no tengo gran cosa que aportar salvo mi experiencia y mi entusiasmo. Luego pensé. Cosa mala esto de pensar. Pensé y decidí aceptar. Acepté para intentar dar a conocer las realidades de quienes habitamos un mundo condenado a la desaparición si quienes suelen dirigir nuestros destinos terrenales no cambian su forma de entender lo que es el mundo rural y las necesidades de quienes vivimos en él.

Confío en que D. Manuel haya estado acertado en su decisión. Para quienes no me conozcan les diré que yo cuento cosas, relato historias de personas y ambientes que he conocido o con quienes comparto momentos. No busco reconocimiento, sólo comparto vivencias.

Espero su comprensión. Gracias por leer. Mañana comienzo con el relato de mi experiencia, junto a mi vecino Paquillo, ayudando a un amigo en la matanza.

Feliz Navidad.

Luis Bully

Luis Bully

A los catorce años sembré unas alubias, cuando las vi germinar y convertirse en unas hermosas plantas quedé maravillado y decidí ser agricultor, y eso soy, agricultor y ganadero. En el camino fui algunas otras cosas, pero no tuvieron gran importancia. y, por ello, pretendo dar a conocer las realidades de quienes habitamos un mundo condenado a la desaparición si quienes suelen dirigir nuestros destinos terrenales no cambian su forma de entender lo que es el mundo rural y las necesidades de quienes vivimos en él.

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