Como autor de este texto miro al cielo y digo padre a tu sabiduría de antaño encomiendo mi vida. Por Rodolfo Arévalo

 

Como autor de este texto miro al cielo y digo padre a tu sabiduría de antaño encomiendo mi vida
Como autor de este texto miro al cielo y digo padre a tu sabiduría de antaño encomiendo mi vida

 

“Como perdido autor de este texto y por los cerros de Úbeda cerebrales miro al cielo y digo padre a tu sabiduría de antaño encomiendo mi vida”

Descúbrome un día más por los cerros de Úbeda cerebrales, esos que poseo en el área de Broca, tal vez un poco patoso, pero ¿Quién quiere patas para andar por los senderos neuronales y léxicos? Cuando todavía voy en tacataca emocional. Apenas vislumbro la salida a la ruina emocional del pasado año. Parece que no, pero ochenta mil muertos, aunque no sean cercanos, marcan. No son nunca datos demoledores cuando se estudian las estadísticas, pero sí cuando se envuelven en sus sudarios. No hacen falta las matemáticas para restar desde cero a la nada. Yo desde luego no las he necesitado nunca. Es más nunca he llegado a entender esos conceptos abstractos, por los que las neuronas pululan. Será que me pierde la vagancia del pensamiento, ya adquirido y que arrastro, ya con pocas ganas de tirar del carro.

Cansa por su peso, pero es ¡Tan difícil de soltar! que sufro al no poder hacerlo. Peor sería tener que hacerlo. Hoy en día encontrar fuera, gente que te adormile, que te haga sentir tranquilo a la voz de una palabra como esternocleidomastoideo es difícil, prácticamente imposible, salvo si se trata de un libro médico. El Nirvana no se consiguió y mira que lo han perseguido muchos. Pero hay otras palabras como mostrenco, pasmar, desechar, fenecer y otras que no se encuentran habitualmente flotando en el aire para transportar un virus cualquiera, que nos elimina como sociedad, que nos rodean y acosan.

Aunque nada viene sin refuerzo, hay palabras de moda que intentan llenar vacíos; pandemia, costumizar, runear y otras, que de verdad no conozco y hasta me hacen dudar algunas veces, de si estoy en mi país, me he perdido, o he perdido mi lugar en el mundo. Por ejemplo: “Desde que se ha declarado el estado de alarma”, no sé si es esto, o solo es toque de queda “me ha sido imposible salir a runear con algún friend por la noche. Porque, al salir del trabajo en vez de ir a “tomarla” volvemos a la “kely”, sin parar en ningún “garito”.

El otro día me preguntaba, diccionario en mano buscando un sinónimo de trasegar; revolver, remover , trasvasar, abocar, traspasar, verter, cómo podemos hablar en Español, un idioma tan amplio y variado usando siempre las mismas palabras. En definitiva conjugando el verbo votar y metiendo siempre la pata en los mismos lugares de la ruina, número n. Estoy perdido, “padre ¿por qué me has abandonado? Hoy te necesito. En parte debe de ser por eso, que nadie encuentra al padre… el camino, por lo ordenado, lo correcto, lo que se atiene a lo humano, ¿es por vagancia, aparte de que nadie nos ha enseñado a usar el lenguaje y por eso nos engañan?

Sí, nos han enseñado gramática, pero no nos han enseñado a ser humildes y pedir perdón, por el mero hecho de haber tenido más suerte que muchos y menos que otros, Quizás quieras prescindir de la carga de saberte más afortunado que muchos otros que también son seres humanos, piensas que te sobra como aprendizaje, porque no nos han enseñado riqueza léxica, del nosotros, del amor hacia los cercanos y de la consideración para con los lejanos.

Pensarán los enseñantes del lenguaje que las palabras se aprenden hablando… sí, tal vez, pero nunca la palabra la palabra amor, cariño, consideración, o la palabra Sinergia. La acción de conjunto. No nos enseñaron lo que es pertenecer a una civilización determinada, probablemente la más avanzada de la historia. Pero no era este el tema del que yo quería hablar. Si me he puesto a escribir ha sido porque me gustaría entender y entenderme, por qué es a veces imposible entender lo que decimos unos y otros, y me pregunto si sienten algo, algunos de nuestros políticos. No sé si realmente no saben comunicar una idea, no quieren comunicar ninguna idea, o son tan garrafalmente poco afortunados en ligar el lenguaje de manera que si sí sea sí y no sea no, que realmente esto sea así y no un tal vez, porque depende, tampoco llegamos a veces a saber de qué depende.

Y sí, solo depende de hacer que te entiendan, y los humanos se entienden, no en grupos, ni en civilizaciones, sino de uno en uno. Tu sales de ti y te ofreces a mi y viceversa. Tu me respetas a mí y yo a ti. Sino, ahí está el Código de Hammurabi. Yo me inclino a pensar que depende de con que pie se haya levantado, el individuo, el político, el ciudadano, el Ministro de turno, el hombre mono desnudo esa día.

Tomarse una tostada por la mañana parece fácil, pero no debe serlo para un político, porque ¿Qué pan tomo? ¿De molde, de molde integral, de molde integral con cereales, pan payés, pan de vidrio, pan de pueblo, pan de tarugos, pan en bollo, pan habitual de panadería de chino oriental y tal…? Menudo lío ya desde por la mañana, todo eso antes de enterarte de que como individuo, da igual dónde estés, vas perdiendo la batalla de la vida. ¿Van a pedirte encima que te enfrentes a la pregunta de ¿con qué vacuna me quedo?. ¿No era eso hasta hace muy poco, competencia de médicos e investigadores?

Nada cariño le dice la mujer al Ministro o el esposo a la Ministra, tu échalo a pinto pinto gorgorito que si no sale bien ya le arreas al Simón de turno otro entuerto y como ya está acostumbrado ignorará a los “periolistos”, que ya nos conocemos, sobre todo los del Toro Tv y arreando. Además ¿no hemos hecho Ministra de Filosofía…, perdón de Sanidad a una chiquilla… déjame pensar, es que es tan difícil acordarse de todos, ¡son tantos!…? Sí ¡hombre! esa morenita de pelo negro un poco a lo paje… no me sale el nombre, lo tengo en la punta de la lengua… si sí ya, Carolina Darias, me lo podrías haber dicho tu, pero estás ahí como siempre por haber de todo Pedro, perdona cariño, es que no caía ahora en quien era. Ah¡ será por lo del yoyo, ¿por el juguete?, no hombre, por lo de tu aislamiento mental en forma circular, todo fluye de ti y vuelve a ti, vamos que das poco. Ya y con la fama que voy cogiendo, menos que me voy a prodigar… ¡Hala cariño! tu dale al chelo, que me gusta la música. Recuerda que el libro que escribí, sobre mi mismo… ¿Dices tu biografía? Biografía como tal no es, pero vamos de mi llegada a Moncloa… ¡Y la mía!… Sí cariño, en un aparte, “jopeta”, que si meto la pata me arrea y está da de verdad. ¿Qué lo del cambio del colchón? Pues de eso ni deberías decir nada, que los hombres sois muy guarros os importa todo lo de la limpieza una mierda, reconoce que fui yo quién te lo dijo y no te quedes tu con todo el mérito.

Por mi parte como narrador, después de meditar sobre lo anterior he implorado a mi padre una respuesta. El presidente ha contestado a su esposa, paciencia hija, haya paz. Por eso acabo el desayuno que hoy me quieren vapulear sicológicamente en casa y ya estoy preparando la desaparición. Qué vas a hacer, yo que sé, lo que diga Iván… ¿Redondo? ¿Quién otro? En principio me ha dicho que desaparezca por “peteneras” hasta que el CIS publique el sondeo de opinión, que creo que voy de campeón de la champión league. Y yo, como perdido autor de este texto miro al cielo y digo padre a tu sabiduría de antaño encomiendo mi vida.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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