Dicen Errejón y su comunista compañía, que trabajamos demasiado. Por Rodolfo Arévalo

Dice Errejón, que trabajamos demasiado
Dice Errejón, que trabajamos demasiado

«Dicen Errejón y su comunista compañía, que trabajamos demasiado y tienen razón en parte; yo sobre todo, ahora, que llevo ya un año jubilado y estuve varios prejubilado»

Dicen Errejón y su comunista compañía, que trabajamos demasiado y tienen razón en parte. Es evidente que una persona que realiza un trabajo manual, muchas veces ya, casi automático por la experiencia de años y el oficio lo hace y que el hecho de estar media hora más o menos en una cadena de montaje o en cualquier otro lugar de producción, ni va a aumentar la ganancia, ni la propia del trabajador. En este sentido, si se trata de un trabajo delegado, no creativo, desde luego que es así.

El problema ante esta opinión tan personal, es que huele a pocas ganas de dar el cayo, se topa con la circunstancia de que en el mundo actual, se valora más el conocimiento y la creatividad que el trabajo de pieza de máquina. Una salvedad, solo en algunos lugares en que la empresa no lleva orejeras. Hace ya años que la mayor parte de los trabajos dejaron de ser oficios en los que solo se pedía la fuerza de trabajo muscular o mecánico.

Desafortunadamente para miles de trabajadores esto fue muy malo y lo seguirá siendo con vista al futuro cercano. Más que nada por falta de formación. España necesita elevar la cantidad y calidad del estudio de la gran masa en general. Este tema del que habla Errejón y que él cree tan moderno y vanguardista, no es ni más ni menos que el tema que ya se manejaba, como base de pensamiento acerca de la economía y trabajo en los años sesenta, no eran más que especulaciones sobre la sociedad del ocio.

Este tipo de sociedad está visto que no gusta nada a grandes corporaciones y multimillonarios que lo que quieren realmente no es dar trabajo, sino darlo pagando mucho menos, por lo cuál es necesario importar mano de obra que tire los precios del trabajo por el suelo. Esta línea de pensamiento de los setenta se instalaba sobre la intuición de que la automatización del trabajo, disminuiría la necesidad de trabajadores, como realmente ha sido, pero en parte. Solo ha sido así en trabajos realmente de poca formación. Esto no es necesariamente bueno o malo, todo tiene sus ventajas e inconvenientes. La robotización ha sacado del trabajo repetitivo y aburrido a muchos trabajadores, pero esto no ha producido un aumento en la capacitación de una gran masa trabajadora manual que antes encontraba en ese nicho laboral su hueco de vida.

Ahora esa gran masa necesita estar dotada de un intelecto más elevado para sobrevivir, trabajando menos. En España en concreto el problema es más grave, porque las temporadas de trabajo son estacionales y sobre todo están volcadas en la capacidad, casi innata de gran parte de la fuerza laboral, en el don de gentes y la alegría personal del trabajador. El sector servicios tal como la hostelería, viajes, diversión, etc, se lleva la palma en este país, por las causas que sean. Esto tiene sus ventajas e inconvenientes. Esto, como estamos viendo a consecuencia de una pequeña enfermedad, que si se complica, trae consigo la muerte, solo ha construido un castillo de naipes, porque la movilidad entre trabajos es nula o casi nula.

Lo ideal en España, no es aumentar la oferta en ocio, que ya es grande y que en estas circunstancias incluso ha resultado excesiva para alimentar a todo el que vive de ella. Ya se que se trata de algo puntual, pero es el problema que ha llevado a muchos empresarios a cerrar pequeñas y medianas empresas, prescindir, por un tiempo o para siempre de sus trabajadores, produciendo las famosas colas del hambre. También demuestra esto que la economía en España está sustentada básicamente por pequeño capital y no por esos capitales omnímodos que mueven sus tentáculos a través de pobres trabajadores propios o extraños. No aquí el empresario, ocupa el mismo lugar que sus empleados, sobre todo cuando se trata de trabajos, como talleres, restaurantes, bares, discotecas, agencias de viajes y otros muchos.

Aquí Errejón, no es el trabajador el que tiene que echar más horas que un bobo para cobrar un poco más. Aquí en España suele ser normal que sea el empresario, de Pymes el que trabaje bastantes más horas que sus empleados, porque si no, no podría mantener los empleos.

No sé si lo va pillando Errejón, que vive del dinero caído de no se sabe dónde y para qué fin. Pero eso sí, cuando algún empresario que se ha dejado la vida por su negocio, llevándolo a lo más alto en el país, como ha hecho Amancio Ortega, todos se le echan encima, cual hienas, porque un empresario tan rico nunca puede ser tan buena persona, ni tener sentimientos de empatía social, menuda mierda, eso no se corresponde con lo que debería ser una sociedad normal o una comunista decente. “Ya tu sabe Errejón que aquí lo que “pinta” es la Bolivarización de España, que en ello tengo al enterado de Zapatero, bastón de mis pajaritos y látigo de los pueblos, mientras más que contar nubes se forra viéndolas pasar”. Apúntate al Narco comunismo bobalicón, serás muy pobre, pero feliz de poder adorar al amado líder.

Todo lo explicado demuestra, cómo el más bobito o despabilado, puede engañar, escaqueándose de agachar la espalda con una azada, para poder robar a gusto intelectualmente a sus seguidores, cual ovejillas que sin ningún seso le siguen, solo por promesas tan tontas como trabajar menos. Díselo eso a cualquiera que haya sido educado en la religión y culturas anglosajonas, verás dónde te manda.

Dice Errejón, que trabajamos demasiado y tiene razón en parte; yo sobre todo, ahora, que llevo ya un año jubilado y estuve varios prejubilado. Está claro que de joven, siempre me faltaba algo de tiempo para estar con mis hijos, pero lo estaba, hacía todo lo que podía. Cuando no puedo hacerlo es ahora que tengo todo el tiempo del mundo, pero ellos ya no me necesitan. Pero antes, si me necesitaban para darles una buena vida y educación, quererlos y sacarlos adelante, como personas, comprometidas y trabajadoras. Me parece Errejón, que el tuyo, tu pensamiento, trata de uno falsario con los humanos y con la vida. Uno sin esfuerzo, para conseguir sobrevivir o incluso medrar, económica y socialmente, pero no vale la pena, puesto que desde el primer momento has llegado a tu meta y límite. No veas que aburrimiento vital. Digamos que el Comunismo. Eso sí, sin libertad.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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