
«El peor enemigo de la ciencia psiquiátrica es el prejuicio. Esos prejuicios estigmatizan a los pacientes de Salud Mental y desgraciadamente continúan hoy»
EL 15 DE SEPTIEMBRE DE 1935, el Dr. Dn. Francisco de Linares y Vivar y su esposa Dña. Dulce Pezzi Luque, inauguraban hace ya casi 86 años, el Hospital Psiquiátrico San Francisco de Asís. Ese día se materializó la idea de un hospital moderno que tratara la salud mental fuera del fondo y la forma que se ofrecía de los antiguos manicomios.
La moderna psiquiatría y el profundo conocimiento de la neurología se abrían, lenta pero decididamente, con paso irme, pisando fuerte y seguro.
El peor enemigo de la ciencia psiquiátrica es el prejuicio. Esos prejuicios estigmatizan a los pacientes de Salud Mental. No hace mucho tiempo, acudían de noche al psiquiatra para no ser etiquetados de “locos”. No decimos nada si se había ingresado en un hospital psiquiátrico, esto era una tragedia, tan injusta como cruel.
Hoy continúan los estigmas, pero en mucha menor medida, afortunadamente. TODOS TENEMOS PROBLEMAS PSICOLÓGICOS
¿Quién no se deprime ante sucesos trágicos que surgen a lo largo de la vida, padecimientos somáticos crónicos, muerte de familiares o amigos, problemas económicos, ser víctima de injusticias y un enorme etcétera?. El psiquiatra no te va a solucionar el problema pero si te ayudará a sobrellevarlo.
Muchas veces, son también las adicciones las que restan calidad de vida, adicción al alcohol, a las drogas, al juego… En un entorno donde desgraciadamente cada día hay más contacto virtual y menos físico.

«14 DE MARZO DE 2004, EVOLUCIÓN CONTINUA»
El 14 de marzo de 2004, siendo Presidente del Consejo de Administración, Dn. Antonio de Linares, se le dio más amplitud científica al Hospital, inaugurando un anexo complementario al Hospital San Francisco de Asís, que fue La Comunidad Terapéutica San Antonio, un paso previo al alta del paciente.
Don Antonio de Linares (nieto del fundador, Dn. Francisco de Linares y Vivar), Coronel de Artillería, realizó en la Universidad de Valencia estudios de postgrado en Investigación Operativa, que le cualifican como Director Científico de la empresa.

El Hospital San Francisco, a lo largo de estos 85 años se ha ido modernizando, sin cambiar el majestuoso aspecto exterior de principios del siglo XX.
Se dividieron los departamentos y se incluyó una farmacia propia, médicos generalistas las 24 horas del día durante todo el año, para atender las enfermedades somáticas que lógicamente todos padecemos, resfriados, dolencias pulmonares, problemas del sistema locomotor, problemas cardiacos, digestivos… y obtener con una constante respuesta que indique si el paciente puede ser tratado en el mismo centro o hay que derivarlo a un hospital general.

«DE PRONTO, LA PANDEMIA»
El COVID-19 llegó plagado de preguntas sin respuestas. Más de cien trabajadores y más de ciento cincuenta enfermos de Salud Mental, tenían que estar protegidos.
En el Hospital San Francisco de Asís y en la Comunidad Terapéutica San Antonio, siguiendo, como habitualmente, con sus pautas de comportamiento, comprensión, afecto al paciente y a los compañeros, con alegría, empatía y optimismo. Con mucho trabajo y sin unas pautas específicas, pues la información variaba constantemente, se bloquearon las visitas y se establecieron corrientes internas de información y terapias entre los mismos pacientes y trabajadores. Estas iniciativas se plasmaron en talleres ocupacionales, talleres psicoeducativos del Covid-19, y un paquete importante de actividades dinámicas, canciones, bailes, sesiones informativas.
El jardín de San Francisco, es un enorme espacio exterior que jugó y juega un papel fundamental en el confinamiento, el jardín hace que las personas se relajen, puedan practicar deportes, realizar juegos en un ambiente muy agradable, ausente de soledad. Curiosamente los internos terminaron tranquilizando a sus familiares. Y todo este conjunto de actividades, se realizaron con las máximas medidas de seguridad científica, superando miedos y dificultades.
Es por eso que han convivido entre personal sanitario y pacientes, 250 personas, sin que haya habido por coronavirus ningún problema de gravedad.

Son continuos los test de antígenos que se hacen a todos los internados y personal e asistencia. El pasado 12 de enero se le puso, a todos los trabajadores e internos, la vacuna de Pfizer.
El Presidente de la Junta de Andalucía previendo problemas de abastecimiento, como así ocurrió, reservó 25.000 vacunas para los que habían recibido la primera dosis. Por eso, el 2 de febrero se administró la segunda dosis de Pfizer.
En este Hospital Psiquiátrico se continúan con las medidas de seguridad, sin relajación de forma eficaz demostrada, para obtener el resultado de “Cero, Covid-19”.
Es un buen ejemplo cuando se mezcla el intenso trabajo, la ciencia y el carisma, con la cara más amable del ser humano, se consigue resultados óptimos.

