
«Nuestra lengua materna, el español de nuestra Patria, la de nuestra Historia, la de nuestros héroes, la de nuestra cultura»
A veces por trabajo otras por placer, a los que hemos tenido la suerte de convivir con otras lenguas nos produce un inmensa emoción escuchar en algunos países lejanos un «!Hola!» un «!Gracias!» o un «¡Bienvenidos!» en nuestra lengua materna; en el español de nuestra Patria, la de nuestra Historia, la de nuestros héroes, la de nuestra cultura.
Desde hace un tiempo, demasiado, algunos de nuestros compatriotas reniegan, desprecian o simplemente ignoran una lengua que hablan mas de 500.000.000 de vidas en el mundo. Es inaudito negar este apabullante hecho, aunque también desde fuera de nuestras fronteras, se ningunee el idioma en el que 6 premios Nobel de Literatura escribieron para el deleite del mundo. Desde aquí he reivindicado muchas veces con orgullo mi condición de española y nunca me cansaré de hacerlo. En estos momentos de confusión y de vapuleo mediático a la lengua que aprendí desde muy pequeña, que me enseñaron mis padres y mis profesores, quiero rendir un homenaje emocionado a todos los que compartimos este «hablar», a los del norte y a los del sur, a los del este y a los del oeste. Para todos :»En la frontera». En homenaje a un gran escritor, poeta y dramaturgo español en el aniversario de su muerte: José Zorilla.

-¿ Estamos ya en la frontera ?
-El tiro de este relevo
es ya español.-¡Pues afuera!
-¿Qué va usté a hacer ? -La primera
canción que a mi patria debo.
¡España !…¡te vuelvo a ver!
Dios tan lejos me hizo ir,
que temí nunca volver.
Si hoy no me mata el placer
no debo nunca morir.
¡Dame tu tierra a besar;
y puesto en ella de hinojos,
déjame dejar de brotar
las lágrimas de mis ojos
y a Dios un momento orar!
Deja que a pleno pulmón
aspire voraz tu ambiente,
aunque en tal aspiración
dilatádose reviente
de placer mi corazón
¡España del alma mia!
Sin orar a Dios por ti
No he pasado un solo día:
¿ quién sabe si todavía
te acordarás tú de mí?
Dios me llevó mis pesares
a llorar a tierra extraña;
ya a través de tierra y mares
mis lágrimas traigo a España
convertidas en cantares.
España de mis amores,
si aun mis cantares ansías,
no quiero que por mi llores:
para ti tornaré en flores
todas las lágrimas mías.
¡Dios de España, a quien jamás
olvidé por donde fui,
aquí es en donde tú estás:
aquí es en donde te das
a ver y adorar de mí!
¡Dios, que sabes con qué fe
diez años hora por hora
la de mi vuelta esperé,
no me abandones ahora
que pongo en España el pie!

Precioso homenaje a un gran literato español y a nuestra lengua Universal , que si algunos la desprecian , ya lo pagaran.