
¡BUENOS DÍAS!
«Hoy nos visita Vincent Van Gogh, un pintor poco comprendido en su época y al que estudios médicos le relacionan, a él y a su obra, con el síndrome de Meniere»
Hoy nos visita Vincent Van Gogh, un pintor poco
comprendido en su época y al que estudios médicos le relacionan,
a él y a su obra, con el síndrome de Meniere y con el consumo de
absenta y de la planta «Digitalis purpúrea».
Vincent Van Gogh (1853-1890). No hace falta ser un erudito en
historia del arte para saber que, en algún momento de su vida,
este pintor holandés se cortó una oreja y se dejó enturbiar la
mente por pensamientos oscurísimos. De ellos brotó una luz
intensa que se instaló en sus telas que, especialmente en sus
últimos años, rezumaban una intensidad amarilla.
Para su corte de oreja hubo un detonante: el síndrome de Meniere,
que le llenaba la cabeza de zumbidos y le provocaba mareos que
siempre terminaban en un vómito.
Su preferencia por el amarillo también tiene una explicación que
se relaciona con el licor de ajenjo o absenta y con el consumo de
una planta, la Digitalis purpúrea. Esa combinación le provocó un
trastorno en la retina que se tradujo en esa intensidad casi
enfermiza que volcaba en sus cuadros.
La absenta o ajenjo, apodada la Fée Verte (‘El hada verde’), es
una bebida alcohólica de ligero sabor anisado, con un fondo
amargo de tintes complejos debido a la contribución de otras
hierbas. Cuando se le añade agua fría, la bebida se transforma en
la esencia lechosa louche. Comenzó siendo un elixir en Suiza,
pero donde se hizo popular fue en Francia debido a la asociación
entre los artistas y escritores románticos que tomaban esta
bebida en el París de la última parte del siglo XIX hasta que se
prohibió su producción en 1915. La marca más popular de absenta
durante los años iniciales fue Pernod Fils y hoy continúa
siéndolo mundialmente.
«El loco del pelo rojo», título en España de la magnífica
película de los años 50 protagonizada por Kirk Douglas (Van Gogh)
y Anthony Quinn (Paul Gauguin).
Me encanta su obra. Un artista apasionado e incomprendido que nos ha regalado tanto color.


