A cual más bobo. La Opinión de Francisco Gómez Valencia

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A cual más bobo. La Opinión de Francisco Gómez Valencia. Ilustración de Tano

«Ambos líderes por lo que a mí respecta se pueden ir a cascarla mientras sigan comportándose como niños pegándose por lamer la piruleta que sujeta Pedro Sánchez»

Hoy seré breve, claro y conciso.

Vamos a ver queridos: sale en la televisión la nueva Ministra de Justicia Pilar Llop -como si de una presentadora norcoreana se tratara- para decir que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el recurso presentado por VOX sobre el estado de alarma es parcialmente inconstitucional, pero que a ellos ni les va ni les viene porque hacen lo que deben hacer y por lo tanto si incumplen la Ley, lo hacen por nuestro bien.

Es más: después de saberse que la Ministra de Defensa -la moderada para la oposición- Margarita Robles, presionó a una de los seis jueces y que aun siendo puesta por los socialistas ha votado a favor de la inconstitucionalidad de la sentencia, los unos y los otros ¿seguís con la tontería para tratar de quedar uno encima de otro?

Me parece muy triste y lamentable…

El PP no presentó recurso y además voto a favor en todos los casos menos en la última prórroga -asúmanlo-. Que el líder del partido Pablo Casado y su gabinete se crean muy listos y por eso en una de sus intervenciones recriminara y denunciara la posible inconstitucionalidad del Real Decreto, para curarse en salud me parece muy bien. Solo sirve para que quede para la posteridad en los diarios de sesiones, y así en el caso que nos ocupa poder sacar pecho o al menos intentarlo para que su parroquia no le corra a gorrazos por lelo una vez más, teniendo en cuenta que tenemos a la gran Isabel en la recamara pidiendo paso con las luces largas.

Solo he visto a Cayetana Álvarez de Toledo dar la enhorabuena a VOX por el éxito de su recurso presentado, añadiendo que su grupo -el popular-, dieron la batalla contra el cierre del Parlamento sintiéndose por lo tanto reivindicados. El resto están tirándose los trastos a la cabeza.

Por parte de VOX; el “chavalote de Amurrio” también conocido como “el pecho palomo” dice que “ellos siempre se negaron al estado de alarma”, cuando no es cierto ya que al ver los muertos apilados en palets se acojonaron y para quedar bien ante la opinión pública, a la vez que presentaban el recurso en el Tribunal Constitucional, apoyaron la primera prorroga presentada por Sánchez.

Solo he visto a Macarena Olona dar las gracias a Cayetana Álvarez de Toledo por el reconocimiento detallado en su declaración, contestándola con la palabra “señorío”.

¿Para qué sirve el Tribunal Constitucional si no hay consecuencias? Por Linda Galmor
¿Para qué sirve el Tribunal Constitucional si no hay consecuencias? Por Linda Galmor

Aquí la cuestión es preguntarse como hizo ayer acertadamente Linda Galmor ¿para qué sirve el Tribunal Constitucional si no hay consecuencias? Y a toda la oposición lo que debemos reclamar, es que denuncien todos juntos por lo criminal a Pedro Sánchez y su Gobierno, explicándolo en una rueda de prensa para que lo sepa todo mundo.

Si no sucede esto, ambos líderes por lo que a mí respecta se pueden ir a cascarla mientras sigan comportándose como niños pegándose por lamer la piruleta que sujeta Pedro Sánchez descojonándose de ellos y de todos nosotros.

El nombre del día: Pedro Sánchez. #SánchezElMasListo

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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