
«Tu me das la vida como ese jardín, manantial de agua bendita, donde si bebes, te reconforta y alivia resurgiendo de la nada, como si fueran cenizas»
Llevo una cruz a cuestas
Que me está quemando viva
Que se pronuncia en tu nombre
Que se prodiga y se activa
Que piso todos los días,
rezando por que se aleje
o deje de ser tardía,
con la luz no se me antoja,
es la noche la que brilla.
Aún así, ella me pesa
Será porque es importante
Será porque lleva fuego
Será porque lleva brisa
Será como ese jardín,
manantial de agua bendita,
donde si bebes en ella,
te reconforta y alivia
resurgiendo de la nada,
como si fueran cenizas.
Llevo una cruz conmigo,
Que me pesa , es oprimida
Que no se rompe con nada
Que tiene tu nombre escrita.
Que avanza y no desfallece,
antorcha siempre encendida,
entre flores de jazmín,
pinceladas de claveles
y ese verde de la oliva.
Aún así, ella me pesa,
Será porque quiero tanto
Será porque es mi vida
Será porque ella clama
Será como la montaña,
cuando llegas a la cima,
que te sientes victoriosa
de alcanzarla sin heridas
y cuando a ella has llegado,
la cruz se pierde en la cumbre,
del manto que allí la abriga.
MMB

