«No tenemos ya las prisas de los años jóvenes, en los que necesitábamos todos los segundos del día para tratar de comernos el mundo».
El Arte de Vestirse Sentado: Metáfora de la Vida y el Envejecimiento. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

«No tenemos ya las prisas de los años jóvenes, en los que necesitábamos todos los segundos del día para tratar de comernos el mundo».

«Cuando imaginamos situaciones vividas con nuestros amigos y familiares, cuando existían, en cierto modo los regresamos a la vida».

Y, sobre todo, sigue caminando, porque sólo el que camina tiene la oportunidad de caerse y aprender…

Avanzo por estaciones de un tren que se siente viejo. Encerrado en un capullo de seda… En que cada hilo es un rail de tren… Por donde circulan las palabras…

Espero que si mi hijo tiene que enfrentarse al mismo dilema, tenga fuerza para ser capaz de seguir el camino correcto por difícil que resulte.

Tu me das la vida como ese ese jardín, manantial de agua bendita, donde si bebes, te reconforta y alivia resurgiendo de la nada, como si fueran cenizas

Déjate ver rostro envejecido…

Las almas gemelas reconfortan con un abrazo. Cuando tu sufres, es en regazo. Corazonada que a ti te llega. El complemento que te completa

Necesidad de marchar una vez descubierto el mundo que rompe de pena todo y en el que se ve un pasaje cruel

Que se pare el tiempo que la vida es nuestra y la estamos perdiendo, para recordarte que sin ti la vida es como un lamento

La vida es una fuerza que nos hace capaces de, incluso, conocer el talento y la fuerza de un buen director y su orquesta