Volvemos al guerra-civilismo. Por Javier Ygartua

Volvemos al guerra-civilismo.

“Para Sánchez la democracia española empieza cuando el PSOE alcanza el poder. Volvemos al guerra-civilismo. Esto sino fuera porque es gravísimo sería de chiste”

Como era de prever, los socialistas y los comunistas apoyados por los independentistas y los etarras quieren ganar ahora lo que perdieron en el 36. Están empeñados en dar un cambio de régimen en España, en reescribir la historia y llevarlo a la práctica con leyes absolutamente infames y peligrosas.

Yo no soy un erudito en estos temas, los he ido aprendiendo tiempo después porque soy una víctima de la LOGSE. Soy un observador de la realidad con espíritu crítico e intento sacar conclusiones después de madurarlas en mi interior.

Tengo muy claro que el socialismo y el comunismo son miseria, ruptura y guerra civilismo y que su objetivo es dinamitar los puentes de la Transición y restregar la política de la subvención para crear dependencia del individuo con papa estado.

No quieren la libertad de pensamiento y no les interesa que se de la batalla cultural y de las ideas, pues como bien dice Cayetana Álvarez de Toledo no es que estemos jugando en el tablero socialista sino que ahora mismo el Partido Socialista es el tablero.

De salirse Pedro Sánchez con la suya, la legitimidad democrática la dictarán en España los que idealizan la época de las checas, el asesinato masivo de católicos, el exterminio de religiosos, la quema de iglesias, la destrucción del patrimonio nacional y el endeudamiento moral de la Nación a la URSS del mega criminal Stalin. 

Tan es así, que los que discrepen de la tan falsaria como repugnante interpretación sectaria que de la II República y la Guerra Civil hace la peor izquierda serán perseguidos por la Justicia, lo que hará de ésta una mera herramienta al servicio de la injusticia y la mentira dedicada a aniquilar cualquier disidencia ideológica. Así de terrible es.

La aprobación del proyecto de Sánchez tendría consecuencias mucho más graves de lo que PP y Ciudadanos pretenden hacer creer.  Los dos partidos que representan al centro-derecha vienen contemporizando con las pretensiones sectarias de socialistas y comunistas en este asunto como consecuencia del terrible complejo que atenaza a sus líderes cada vez que salen a la palestra la II República, la Guerra Civil y el franquismo. La clave no está en la exhumación del cadáver de Franco o en el destino del Valle de los Caídos. 

El verdadero objetivo de Sánchez  es expulsar de la vida política a los que no comulguen con las premisas ideológicas impuestas por la izquierda desde el Gobierno, un Gobierno comandado por el PSOE, con su pasado criminal y criminógeno, tan tremendamente responsable del colapso de la República y del estallido de la Guerra Civil.

Volvemos una vez más al complejo de una derecha que como antaño tiene miedo a las críticas de la izquierda, como si estos tuvieran alguna superioridad moral sobre ellos cuando es al revés. Un mundo en el que se permite que se tache de “extrema derecha” a Vox, que es un partido constitucionalista y aquí parece que nadie dice nada.

A Pablo Iglesias le temblaban las canillas cada vez que tenía que responder en el Congreso a la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, porque no tenía el complejo de la derecha, que en su origen procede de la aparente superioridad moral de la izquierda. Porque decía las cosas claras, y parecía no importarle la corrección política. Cuanto te echo de menos en la tribuna del congreso amiga.

Fijaros si el PSOE es el tablero que antes comentaba que en una de las enmiendas que PSOE y Podemos han presentado al proyecto de la Ley de Memoria Democrática se asegura que la democracia española no lo fue tal hasta que se consolidó. ¿Y cuándo asegura el social comunismo que se consolidó la democracia? Pues el 31 de diciembre de 1982, un mes después de que Felipe González jurara su cargo de presidente del Gobierno ante el Rey. 

Es decir, para Sánchez la democracia española empieza cuando el PSOE alcanza el poder. Esto sino fuera porque es gravísimo sería de chiste vamos. Hasta que el PSOE no llega al poder no hay democracia. Perdón por la expresión pero esto es para mear y no echar gota.

Esto queridos lectores es una forma de pretender subvertir el orden constitucional más propia de una pandilla de golpistas que de un Gobierno. 

En su afán de estirar la dictadura franquista hasta la llegada del socialismo. ¿Es que las elecciones de 1979 (las primeras tras la entrada en vigor de la Constitución) no fueron democráticas porque no las ganó el PSOE? De vergüenza vamos. Esta gente ha llevado su fanatismo ideológico a un grado de delirio que amenaza seriamente la democracia.

Este proyecto del Gobierno social comunista es un nuevo intento de cargarse el sistema del 78 cargándose la Ley de Amnistía. Por ese motivo creo que estamos ante una emergencia nacional. Como bien dice Rosa Díez: “Cuando el golpe se perpetra desde las instituciones no hace falta sacar los tanques porque la violencia que hay es de otro tipo”.

Justo lo que hacen ahora, señalarte y desacreditarte, pero no hay violencia física porque el golpe desde dentro de las instituciones no lo requiere.

ETA para los socialistas es cosa del pasado que no hay que remover viejas heridas y hay que olvidar, pero con la transición que es lo que nos unió, y reconcilia a todos los españoles, eso sí hay que cargárselo y reabrir viejas heridas.

Acabo con otra frase de mi admirada Rosa Díez sobre esa permanencia de ETA y los partidos similares: “Ahora no te matan pero si quieren no te dejan vivir, y que con esta ley que está preparando Félix Bolaños lo que pretenden es que tenga efectos políticos que es cuestionar el sistema del 78″.

No podemos consentir que se salgan con la suya.

Javier Ygartua Ybarra

Presidente de @espana_por en memoria de mi abuelo asesinado por ETA. Si queremos un futuro sin terror no podemos actuar como si el terror no hubiera existido. Vizcaíno y por tanto doblemente Español.

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