
«Muchos cantamañanas se meten en política para medrar corruptamente y beneficiarse a costa de los ignorantes y algunas veces inocentes súbditos»
Los políticos tiene la fea costumbre de engañar a la sociedad que les vota, paga y enaltece. La historia está repleta de ejemplos. Muchos cantamañanas se meten en política para medrar corruptamente y beneficiarse a costa de los ignorantes y algunas veces inocentes súbditos. Son los practicantes de la llamada política idealista, contraria a la realista. Con ese perverso idealismo que aborrece al pueblo al que quieren privado de libertad individual en beneficio de la libertad colectiva. Lo amaestran para quitarles el sentido común y los valores. Sólo les proponen alimento engañoso con las pasiones mas primitivas, como el sexo, asuntos de fácil solución que aborregan al pueblo. Peor todavía, consiguen que se crean felices y libres, ahuyentando todo atisbo de religión e historia común. Los endiosan haciéndolos seguros de que son masa soberana y sujetos políticos activos.
Aseguro que solo los valientes que apuesten por los valores, verdad, dignidad y sentido común, vencerán y salvarán, de paso, a los pancistas, tibios y pusilánimes, que con su actitud conformista ayudan a reproducir y multiplicar la especie humana lanar.
