Son como ratas de cloaca. Por Gusarapo

Son como ratas de cloaca.

“Destruyen la sociedad, la economía, la familia, el individuo. Se apropian de bienes y del pensamiento. Son como ratas de cloaca”

Hace un rato que entré en la nave a echar el pienso a las ovejas paridas. Cuando interesa que los lechazos cojan pronto el peso, se le da bastante comida y de la mejor calidad posible a las madres. Y en breve llegará la Navidad, y si las autoridades no se empeñan en fastidiarnos la celebración del nacimiento de Nuestro Señor, los lechazos tendrán que estar a punto. Es una ocasión que no se puede desdeñar, pues lo que no se venda en los días previos a la Nochebuena, no tendrá un precio razonable. Pero mucho me temo que los cierres a la hostelería y las restricciones de movilidad están a punto de caer.

Cuando las ovejas te sienten, empiezan a berrear al unísono. Es un ruido ensordecedor y muy molesto, aunque no tanto como los chillidos de los marranos cuando llega la hora de la ración.

A los marranos se les ceba “a pila“, libre disposición, o a ración. En el primer caso el suministro del pienso se realiza mediante comederos dotados de tolvas de amplia capacidad, o mediante comederos automatizados.

Cuando es a ración, se les suministra pienso un par de veces al día. Este sistema es el preferido por quienes se dedican al jamón.

Al llegar la hora de la ración, los cochinos empiezan a chillar provocando tal ruido que no oyes nada más. La primera vez impresiona bastante.

Las ovejas se abalanzan sobre la comida sin miramientos, como si llevasen varios días en ayunas, de sopetón y todas a la vez, como las vacas que en las estampidas de las películas del Oeste americano se llevan por delante todo cuanto se interpone a su marcha.

Cada vez que las veo apelotonarse contra los comederos, me recuerdan a algunos de los asistentes a un vino español o a alguna recepción, que he visto en alguna ocasión. Bebidas y canapés desaparecen ante tus ojos como una exhalación, y si de jamón se trata, sobre todo “del bueno”, qué decir.

Al fin y al cabo somos animales y cuando la racionalidad nos abandona, aunque sea por un escaso momento, como ellos nos comportamos. A veces la falta de conciencia y de decoro se prolonga en el tiempo manifestando comportamientos repulsivos y nada edificantes. La falta de sentido crítico ayuda bastante a la equiparación de los comportamientos.

Muchos animales chillan, pero hay uno que causa verdadero pavor. Emite un chillido agudo. Con sólo su presencia es capaz de erizar la piel de muchas personas. Es peligroso por sí mismo y por las enfermedades que transmite directa e indirectamente. Orina y defeca sobre los alimentos. Es oportunista, muy adaptable, acomodaticio y especialmente repulsivo.

Este animal suele vivir en y alrededor de las explotaciones ganaderas, principalmente en las porcinas intensivas, donde encuentra alimento en cantidad, agua, temperatura, humedad, muchos metros de conducciones de agua residual y multitud de recovecos y escondrijos en los que se guarece. La rata.

Las hay blancas, negras, grises y pardas, pero su capa, el color, no disimula su condición.

También hay seres humanos comparables a la rata, a su comportamiento, a su forma de actuar. Esta semana hemos podido ver a uno de ellos en el atril del hemiciclo del Congreso de los Diputados. Ya saben a quien me refiero, no voy a nombrarle, me da asco. Sentí verdadera repugnancia cuando le escuché.

Tengo cincuenta y dos años, en 1975 tenía seis. No tuve nada que ver con la Guerra Civil española, ni con las decisiones de los diferentes gobiernos del General Franco. Sí he conocido la llegada de la Democracia, he participado en varios procesos electorales acudiendo a las urnas con mis votos y tomando partido. He vivido avances y retrocesos de derechos y obligaciones. Y he sido testigo del terror que imponía la banda terrorista ETA.

Algunos tipejos que se asemejan a ratas, compañeros de ese que habló esta semana en el Congreso, consideran que ni yo ni otros muchos tenemos derecho a hablar de lo que supuso el terrorismo en este país, ni de las víctimas, ni de lo que está sucediendo entre el Gobierno y sus herederos, los de la ETA. Tampoco quieren que hablemos de la economía, de los abusivos impuestos, de la violencia, de la delincuencia, de la entrada ilegal de emigrantes, de la educación…

Además, nos convierten en objetivo de su revanchismo ideológico por haber perdido sus partidos políticos la guerra. Mucho hablan de curar y cerrar heridas, pero lo que en realidad hacen es abrir nuevas y esparcir sal en ellas.

A quienes no pensamos como ellos nos consideran enemigos. ¿Pero la Democracia no consiste en que el pueblo elige y controla a quienes le gobiernan?

Ellos deciden quien puede hablar, cuando, donde y porqué. Quien tiene derecho a algo y quien no. Qué fue la Historia y qué ocurrió en ella.

Continuamente sacan a relucir a los muertos de las cunetas. ¿Alguien se niega a que esos cuerpos sean exhumados, identificados y enterrados? ¿No tienen a su alcance el presupuesto necesario para ello?

Y sin embargo, continuamente se niegan al esclarecimiento de los asesinatos pendientes de resolución, de la banda terrorista.

Vulneran nuestros derechos individuales y colectivos, la misma Constitución que los recoge. Campean a su gusto como los jabalíes que viven montaraces en el monte destrozando nuestros negocios y economías. Rezuman indecencia.

Se han apropiado de todo cuanto han querido, incluso de la República, logrando que muchas personas la identifiquen con la izquierda, cuando en esa República había partidos tanto de izquierdas como de derechas.

Dicen encarnar la verdad absoluta cuando lo que siempre han hecho ha sido mentir, engañar y destruir. Destruyen la sociedad, la economía, la familia, el individuo. Se apropian de bienes y del pensamiento. Son como ratas de cloaca.

Gusarapo

Soy más de campo que las amapolas, y como pueden ver por mi fotografía, también soy rojo como ellas. Vivo en, por, para, dentro y del campo. Ayudo a satisfacer las necesidades alimenticias de la gente. Soy lo que ahora llaman un enemigo del planeta Tierra. Soy un loco de la naturaleza y de la vida.

Artículos recomendados

1 comentario

  1. Perfecto. Una exposición clara real y literalmente bien expuesta. Todo su contenido lo considero acorde con la miseria global en que nos han sumido. Efectivamente, han empobrecido al sector primario, han dejado asfixiados al pequeño empresario, manipulado a la judicatura, fiscalia, policía, etc.
    Enhorabuena por esa exposición. Me parece muy brillante

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: