
«Todo aquí en España desde la mañana hasta última hora de la noche está cubierto de una costra política de izquierda de vagos»
Causa una gran tristeza saber que España es un país en el que si quieres prosperar tiene que ser el amiguete de alguien, dorarle la píldora a alguien, o ser el pelota treinta tres de la lista de pelotas. Lo digo ahora en que me sobran ya todos los jefes del mundo, porque mi época de esclavo del siglo XX acabó, ahora como jubilado lo soy de este gobierno de opereta del siglo XXI.
Mi vida pasó como era de esperar sin pena, ni gloria. Pero lo peor, siendo lo anterior para defecarse en más de uno, no es eso. Lo peor es que este país funciona según ideología, aquí nadie valora a otros por lo que son y valen, pura envidia, tratan de hundir al que destaca, aquí se valora a los demás, como me dijo un compañero, “cuando te vas de putas con el jefe, o te tomas tropecientas copas después del trabajo con él”. O como me dijo otro de mirada curiosa, hay que arrimarse al caballo ganador, como si yo fuera un puto mozo de cuadra. Además esta incondicionalidad al jefe solo se consigue si invitas tú.
Todo aquí en España desde la mañana hasta última hora de la noche está cubierto de una costra política de izquierda de vagos, por una parte o de juerguistas y maleantes, porque quién no es de izquierda o no suele serlo, no es considerado en muchos lugares, sobre todo en los que tienen mano UGT y CCOO. Salvo honradas excepciones todo es así, y lo malo es que el que no entra en ese juego, no se atreve a alzar la voz, para gritarlo a los cuatro puntos cardinales. Luego están los soba lomos de todo tipo y ralea, pero eso no me entra aquí ahora. Leed DIARIO DE ALTO SECRETO, BAJO SECRETO. Pues yo sí, ya está bien de subir a costa de la mierda mentirosa de la igualdad y empatía con la humanidad, los animales, el clima y la madre que nos parió a todos. Es una puta mentira.
Vivimos en un mundo de falsarios y mentirosos en el que España se lleva la palma. Todas las estupideces político laborales son falsedades, porque hablar no cuesta nada, pero ejercer bien sí. Es por eso que los que siguen la corriente en boga tienen tan buena prensa pero solo son los que están a favor de reportar beneficios de tipo social y emocional, y eso ya es harina de otro costal, no es fácil, hay que venderse con descaro y no todos somos caraduras. El ejemplo es, y no creo que sea su culpa, si no de la nefasta dirección de sus padres, Greta. Además es difícil verse comprometido con el cambio climático y no ser de los que usa bolsas de plástico para tirar la basura, tampoco es que haya muchas alternativas. para los comprometidos con la pureza del ambiente.
Y para los comprometidos con la justicia social, no hay móvil que no cueste un ojo de la cara, algunos se los compran de a mil euros la unidad. También es muy bonito estar contra las corridas de toros, sin darse cuenta que la ganadería de reses bravas permite conservar un medio carísimo de mantener sino fuera por este hecho. Sin esas ganaderías desaparecería un bien cultural y rural que, además sostiene la flora y fauna de las dehesas. Tomar posiciones, ejemplares y epatantes, alejándose del vulgar pueblo de mierda que ellos manejan, que por supuesto ni entiende, ni cuestiona las consignas de las manadas de izquierda salidas de las universidades que parecen corrales de la URSS, les parece bien y claro no entiende la buena intención de los anti todo, es un arte propio de los Bartolos, con flauta y perro esquelético, de ahí lo que les importa el animal, vagan con el pobre pulgoso por esos mundos de Dios que ellos creen de su exclusiva posesión, por gracia divina o de Lenin o de gente de este tenor, ni más, ni menos que los sempiternos hijos de puta de toda la vida, los abusones y matones.
Al parecer esa gente lo arregla todo con gritarle al oído a personas que sí trabajan por la comunidad, como hacía Cristina Cifuentes, a cuyo lado, hace años vociferaba un puto bocazas seguido de otros boca chancla diversos. Id a gritarle a Maduro, cabrones con pintas. Porque lo que hacéis por aquí se llama Fascismo. ¡Que no ricos, que no!, que sois cuatro y no vamos a tolerar que impongáis vuestras mierdas de organización social dictatorial a vocerío descontrolado. Que si hay que gritar que sea en las dos direcciones. Achantaréis a las nenas pero no a los hombres bragados, mucho más bragados que vosotros mismos, que a saber si tenéis la “retambufa” como un pebetero de patos.
Que gran tristeza, digo, lo que podía haber sido la industria de la televisión, el país, los diarios, la gente y un montón de cosas más y que tengamos que ver a qué ha quedado reducida, la piel de toro que pisamos. Cualquier marinero de la armada invencible tenía más honor, fuerza y valor que los chiquilicuatres buenistas que preconizan la agenda 2030, una mierda de agenda pinchada en un palo, que como alguien no lo remedie nos llevará como putas por rastrojo. Y luego los reúnen para manifestarse y eso que nada, como no acudan algunas trasnochadas feministas, no las reales, sino las manejadas social comunistas, no reúnen ni un piara de individuos, para pisar la Castellana. Quedan reducidos a una muestra, como decía un amigo americano de las coca colas que ponen aquí en los bares de España. Y será por eso porque aquí somos muy bocazas, y muy de muestras, pero de giñar somos más bien caga poquitos. No vaya a ser que alguien se espante.
Ahora la nimiedad de espíritu de personas han invadido los gobiernos de España y claro pasa como en la tele, que juegan en primera los que deberían seguir en parvulitos y los que valen para ello, no tienen de amigos a Lenin, ni a Stalin, ni a Putin, ni al presidente chino. Sí tienen a los que no pintan nada por marionetas, los Biden, sostenidos por los que pretenden someter a todos a la dictadura económica global.
Causa una gran tristeza saber que España es un país en el que si quieres prosperar tiene que ser el amiguete de alguien, dorarle la píldora a alguien o ser el pelota treinta tres de la lista de pelotas. Lo digo ahora en que me sobran ya todos los jefes del mundo, porque mi época de esclavo del siglo XX acabó, como era de esperar, sin pena ni gloria. Para eso estamos los Esclavos. Eso sí cuando te mueres eras un gran hombre, un poco gilipollas, en un rumiado pensamiento de algún altivo conocido, y solo porque no vaya a ser que quede como el culo ante el de cuerpo presente, pero ahora gran hombre, porque no te hace sombra y solo lo haces, porque no vaya a ser que quedes como el culo ante los demás.

