La muerte y su liturgia: Stephen King nunca defrauda. Por Antonio Ramírez

La muerte y su liturgia: Cementerio de animales. Stephen King
 

«Stephen King, demuestra porqué es un maestro del género, para el que está dotado de una imaginación e inteligencia realmente superiores»

 
Este escalofriante relato de Stephen King, sino el que más de su prolífica obra, proviene de una experiencia personal que dejó marcada la relación de la muerte y el misterio, tan presentes en su trayectoria excepcional como escritor de su autor.
 
Tanto fue así que, el propio autor, Stephen King, reconoció que la era la creación que con más miedo le asustó. «Cementerio de Animales» de reciente adaptación cinematográfica, tienen como corazón la explicación de una niña de la muerte por atropello de su gato y la posterior reaparición de este.
 
En él, en el relato, se suscitan las dudas sobre la muerte, que, aunque inicialmente se trata de un animal, pasa al terreno de los humanos. Esta historia es una excelente nueva versión de un clásico de terror de principios del siglo XX, «La pata del mono» de W.W. Jacobs y en ella, Stephen King, demuestra, como en todas sus entregas literarias, porqué es un maestro del género, para el que está dotado de una imaginación e inteligencia realmente superiores.
 
King nunca defrauda y su poderoso don descriptivo, así como la capacidad para no dar tregua a la tensión que mantiene su lectura en permanente sobresalto. Para los amantes de las novelas de misterio y terror, el icónico King es una fuente inagotable. Lectura, por ello, para todo tiempo, pero de especial ubicación en el invierno.

Antonio Ramirez Velez

Indígena melillense con varias decenas de años a mis espaldas. Periodista de profesión y dedicación institucional desde hace muchos años en lla Ciudad Autónoma de Melilla, anterior Ayuntamiento, con una paso también en la Administración del Estado, Delegación del Gobierno. Responsable en diversas legislaturas de gabinetes de prensa y relaciones institucionales, comencé a entender, hace tiempo ya, que el poder es un mar de ambiciones y conjuras permanentes y por ello la verdad, cuando sobrevive, vale su precio en oro. Mi paso por medios de comunicación, tanto públicos, como privados, me enseñó de la gran asignatura pendiente que tienen, aún, generaciones de periodistas sobre la consideración de su profesión y la dignificación de la misma.

Lector aplicado, que intento ser, concibo a los libros como uno de los últimos reductos de la libertad de pensamiento, generadores de opinión y salvaguarda, por ello, de la voluntad. Lo único que no nos puede ser arrebatado (Víktor Frankl).

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