Me quedo en el PP por Ayuso: Merece la pena luchar por este partido. Por Javier Ygartua

Merece la pena luchar por este partido.

«Sigo aquí porque creo que en los fundamentos del PP y mientras esté Isabel Díaz Ayuso yo seguiré. Merece la pena luchar por este partido«

 
Demasiadas veces, y desde diferentes posturas políticas, me han dicho aquello del por qué no te vas, qué pintas tú ahí en el Partido Popular. Tu vuelve a la sociedad civil y deja la política, vete a ayudar a la plataforma civil Neox, la de Jaime Mayor Oreja, María San Gil, vete ahí y deja el PP.  Y he de reconocer que he tenido días de me voy otros de me quedo. A mi mujer y mis amigos los tengo medio locos. He reflexionado mucho y he llegado a la siguiente conclusión:
 
Llevo años que particularmente este Partido Popular me representa más bien poco o nada. Llevo años intentando volver al de siempre pero jamás llego a la meta. Y es cierto que estoy cansado, decepcionado y agotado, pero saco fuerzas de flaqueza para permanecer aquí.
 
Consideré en su momento que Pablo Casado era una persona muy válida; su victoria en las primarias frente a Soraya Sáenz de Santamaría fue lo que me llevo a recuperar la ilusión en un partido en el que había  perdido toda esperanza desde que se fue José María Aznar, no siendo fácil ser del PP Vasco cuando ETA nos asesinaba como gorriones, lo cual  a día de hoy y a pesar de que ETA ya no mata, resulta muy complicado vivir en muchos rincones del País Vasco siendo afiliado del PP dado que ya se sabe lo que ello socialmente todavía se supone.
 
Después de tantos años de aquellas palabras de Rajoy en el que invitaba a liberales y conservadores a irse si así lo deseaban del PP, pensé que la vuelta al partido era posible.
 
Pero no, una vez más me equivoqué. Mi descontento con el proyecto de Pablo Casado comenzó tras las primeras elecciones del 28 de abril, cuando donde logró 66 escaños. Lo he dicho y lo seguiré diciendo que no considero que aquellos malos resultados que cosechamos fueran derivados de la línea ideológica que hasta la fecha Casado llevaba, que fue precisamente la que le llevó a ganar el Congreso, sino de la situación y del contexto del partido que él heredó.
 
Las personas y apuestas personales de las que se rodeó eran y siguen siendo las idóneas para su proyecto para España, desde Cayetana Álvarez de Toledo hasta Isabel Díaz Ayuso, a la que tanto debemos. Por lo que tras aquel batacazo electoral sustituirlas para lograr esa imagen de moderación y supuestamente de esta manera mejorar electoralmente no creo que fuese la mejor idea para el futuro de nuestra nación.
 
Considero que debemos de seguir dando la batalla cultural ante la izquierda sin complejos y sin intentar contentar a aquellos que jamás nos votarán. Pablo Casado debe volver a sus esencias, a aquellas que le hicieron ganar el Congreso nacional, realizar la vuelta al PP que él prometió en el congreso nacional y a la España de lo balcones.
 

¿Entonces me diréis si tan en desacuerdo estás, por qué no te vas?

 
Yo me he jugado la vida en el País Vasco y no voy a permitir que nadie me eche de mi casa. Defiendo lo que siempre ha defendido, el Partido Popular, hasta que llegó Rajoy y se defendió la nada como política incumpliendo todo lo que dijo que había que derogar, pues su manera de hacer política era no hacer nada y ganar por incomparecencia del adversario.
 
Se inventó que sólo había que gestionar y que eso de dar la batalla cultural e ideológica no era importante  y que quien quisiese ir que se fuese.
 
Y llegó el momento del cambio. Unas nuevas elecciones internas. Ilusión por un candidato en mi caso que es un desconocido Pablo Casado. Sabía que él podía llevar a cabo la vuelta al PP que tanto ansiaba después de años luchando solo. Y gana las elecciones internas con un discurso ágil en el que me siento reconocido. Y llegan las elecciones Generales, 66 escaños y vuelvo a ver los mismos discursos con complejos de la época de Rajoy.
 

Y digo, ¿Pero ¿Qué es esto? Me planteo irme del partido a mi casa.

 
Pero entonces llega una persona que me enamora políticamente como es Isabel Díaz Ayuso. Que por cierto la puso Pablo Casado. Se come la pobre un marrón enorme y consigue gobernar en las primeras elecciones que se presenta con el apoyo de mis amigos de Vox.
 
Además, resulta que debido a que los socialistas querían ganar en los despachos lo que no podrían en las urnas intentan presentar una moción de censura que les sale mal porque Ayuso les convoca elecciones. Y ahí empieza la faena de no poder irme del partido pero con optimismo y muy contento por la irrupción de la mejor política que tenemos en España que es Isabel Díaz Ayuso.
 
¿Cuál ha sido el error de Casado? No haber sabido integrar de manera natural en su guardia pretoriana a Díaz Ayuso pese a ser su apuesta personal para Madrid y haberse convertido en la bestia negra del sanchismo, además de la más temida por la izquierda por su capacidad de aglutinar el voto de derechas, y esto evidencia la debilidad interna del líder nacional del PP. Con este lio que se traen con Ayuso, la izquierda se muestra fuerte y muchísimos votantes nuestros lo ven como una debilidad de Casado y hacen que no acabemos de despegar en las encuestas. Así de sencillo.
 
¿Qué sentido tiene impedirle presidir el partido en Madrid como sí hacen los presidentes de otras comunidades autónomas? ¿Por qué piensa Casado que si Ayuso es Presidenta del PP de Madrid le va a disputar el liderazgo nacional? No se da cuenta que Ayuso es leal a él y que lo queremos es que el PP llegue a la Moncloa con el máximo poder posible para depender poco o nada de nadie.
 
Con todo esto se demuestra que la convención de Valencia no fue más que un espectáculo de fuegos artificiales para mostrar una unidad inexistente. Inmerso en las cuitas internas, Casado ha desatendido en momentos clave su papel como líder de la oposición. Por ejemplo, fue muy sorprendente no ver al líder del PP dar una rueda de prensa para dar la réplica en público a los Presupuestos de 2022, la ley más importante del año, el mismo día que se presentaron y que delegara esa tarea en su brazo derecho, Teodoro García Egea
 
Peor aún que la principal crítica del secretario general de los populares a las Cuentas Públicas del PSOE y Podemos fuese que llevan al país a la ruina y que tendrá que volver el PP al Gobierno para evitarlo como ya hizo en el pasado. 
Cuando en realidad el principal problema político, y amenaza para España más allá de la ruina y el despilfarro, es el intento de los socios del Gobierno de desmontar la arquitectura institucional de 1978 y Moncloa coquetea con el trampantojo del referéndum sobre la reforma constitucional. La única bandera del PP no puede ser la de la gestión económica. 
 
Su aspiración no puede ser sólo la de fontanero de emergencia que tapone las fugas de agua provocadas por las políticas manirrotas de Sánchez. Debe construir una alternativa sólida y creíble al plan rupturista de Sánchez y sus aliados comunistas, golpistas y antisistema. 
 
Y frente al cesarismo del presidente del Gobierno, Casado debería ser capaz de rodearse de los mejores de su partido en cada una de las áreas, también en economía, sin miedo a que puedan hacerle sombra. 
 
Se equivocaría el PP sentándose a esperar que le llegue el turno de gobernar cuando los errores de Sánchez le hagan perder la frágil mayoría que le sostiene. Porque Podemos, los separatistas catalanes y los filoetarras de Bildu harán todo lo que esté en su mano para que los populares no regresen a la Moncloa.
 
Casado tiene que plantearse por qué las encuestas apenas auguran al PP en caso de que hubiese elecciones una victoria pírrica frente al Gobierno que peor ha gestionado la pandemia de toda Europa.
 
El Gobierno que ha sido reprendido dos veces ya por el Tribunal Constitucional por haberse excedido al suspender los derechos fundamentales de los españoles con dos estados de alarma ilegales, que cede continuamente a las humillaciones de los enemigos del Estado, que es incapaz de gestionar los fondos europeos que debían ser la palanca de la recuperación o de hacer frente a la escalada de la luz. 
 
Lo que le ocurre al PP de Casado es que les ha entrado vértigo al ver que el cómodo triunfo en unos comicios anticipados que daban por seguro hasta hace poco se les puede escurrir entre las manos si Sánchez, una vez saque adelante los Presupuestos de 2022, logra alargar la legislatura lo suficiente como para que PSOE y Podemos remonten en los sondeos. 
 
No tenga miedo a Vox, defienda lo que considere y más oportuno le parezca respecto a los distintos temas sociales sin miedo a coincidir con ellos. Así es como se los comerá, no alejándose de la derecha ni atacando a sus votantes y yendo hacia un centro inexistente que contenta a todos, pero que nadie vota. Madrid es el claro ejemplo de cómo con un PP fuerte ante la izquierda Vox se queda en la sombra. Sus bases le apoyamos para que vuelva a dar la batalla contra la ideología de género, leyes LGTBI, memoria histórica, ley del aborto, derecho a la vida… como lo hacía en un principio. 
 
Vuelve a ser tu Pablo Casado. Sigo aquí porque creo que la vuelta al PP es posible y porque mientras esté Isabel Díaz Ayuso yo seguiré. Sigo pensando que merece la pena luchar por este partido.

Javier Ygartua Ybarra

Presidente de @espana_por en memoria de mi abuelo asesinado por ETA. Si queremos un futuro sin terror no podemos actuar como si el terror no hubiera existido. Vizcaíno y por tanto doblemente Español.

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