Hoy toca recordar ese tono más blanco de palidez de Procol Harum. Por Rafael Gómez de Marcos

Procol Harum

«Hoy toca recordar ese tono más blanco de palidez, el gran éxito de Procol Harum, pioneros del llamado rock progresivo»

Hoy toca recordar a una banda Inglesa, que fue una de las pioneras en el llamado rock progresivo, aunque profundizaron también en otros géneros como el blues o el soul, siempre liderados liderados por su fundador, cantante, pianista y compositor Gary Brooker. Sin embargo, las magistrales letras de sus canciones las escribía Keith Reid mientras Matthew Fisher nos regalaba con su órgano Hammond el toque más característico de la gran «A Whiter Shade of Pale» publicada en 1967.

No hace falta decir que la discográfica Deram Records se hizo de oro y más si tenemos en cuenta que el mismo año sacaría «Nights in White Satin» de The Moody Blues. 

Procol Harum declinaron la invitación para actuar en el festival de Woodstock, debido al cansancio acumulado de meses actuando en directo por Estados Unidos. Ensombrecidos por el inmenso éxito de “A Whiter Shade of Pale”, los británicos publicaron álbumes meritorios como “A Salty Dog”. Pero no fueron profetas en su tierra. Se merecen una revisión.

Un tono más blanco de palidez

Nos saltamos el fandango ligero,
dimos volteretas a través del suelo.
Yo me sentía mareado
pero la muchedumbre pedía más.
La habitación zumbaba cada vez más alto
mientras el techo volaba por los aires.
Cuando pedimos otra bebida,
el camarero trajo una bandeja.
 
Y fue así que más tarde,
mientras el molinero contaba su relato
que su cara, al principio sólo cadavérica
se volvió de un tono más blanco de palidez.
 
Dijo, «No hay ningún motivo
y la verdad está más que clara».
Pero vagabundee por mi baraja
y no la dejé ser
una de dieciséis vírgenes vestales
que partían hacia la costa.
Y aunque mis ojos están abiertos
hubiese dado igual que estuviesen cerrados.
 
Y fue así que más tarde,
mientras el molinero contaba su relato
que su cara, al principio sólo cadavérica
se volvió de un tono más blanco de palidez.
 
Dijo, «He venido a casa de permiso»,
aunque en realidad estábamos en el mar
así que la cogí por el catalejo
y la obligué a estar de acuerdo
diciendo «Debes de ser la sirena
que se llevó a Neptuno a dar una vuelta»
Pero me sonrió tan tristemente
que mi enfado murió al instante.
 
Y fue así que más tarde,
mientras el molinero contaba su relato
que su cara, al principio sólo cadavérica
se volvió de un tono más blanco de palidez.
 
Si la música es el alimento de la vida
entonces la risa es su reina.
De igual forma, si detrás es delante
entonces el polvo en realidad está limpio.
Mi boca para entonces ya estaba como el cartón
pareció deslizarse directamente hasta mi cabeza42
así que hicimos un picado ahí mismo
y atacamos el lecho marino.
 
Y fue así que más tarde,
mientras el molinero contaba su relato
que su cara, al principio sólo cadavérica
se volvió de un tono más blanco de palidez.

 

Rafael Gómez de Marcos

Enamorado de la vida, reivindico mi infancia, mi verdadera patria, tres pilares, El Capitán Trueno, The Beatles y Joan Manuel Serrat, me fascina la ópera, me encanta bailar bachata y considero que decir cine americano es una redundancia. TVE no vio en mí ningún talento tras más de treinta años de servicios, Talento que me concedió la Academia de las Artes y las Ciencias de la Televisión en reconocimiento a mi trayectoria profesional. Nunca he estado afiliado a ningún sindicato y jamás he militado en ningún partido. Mi cita de bandera es una frase de José Ortega y Gasset: "Ser de la izquierda es, como ser la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral".

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