Capitán Anchoa. Por Francisco Gómez Valencia

Miguel Ángel Revilla y la teoría del viento

«Y como la anchoa es un animal, pues hablemos del ilustre y a mi entender, pueblerino presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla»

Desde la capital los urbanitas como yo solemos errar al considerar que lo foráneo peca de pueblerino en general. Al cruzar el umbral cada fin de semana para ejercer de domingueros, descubrimos que la naturaleza es algo más que las cansinas palomas que como kamikazes cruzan sin respetar los pasos de cebra, o las insultantes cotorras que defecan sin piedad sobre la población, o esos miles de arbolitos madrileños arrasados por “Filomena”, como castigo divino, e incluidos en los 1.2 millones de € con los que el Gobierno de España ha considerado indemnizar al Ayuntamiento de Madrid, por la borrasca y al PP por el gran trabajo negociando presupuestos con los comunistas ¿Quién sabe?

Hacer análisis político también es observar a los políticos plantados delante de una vaca o un rebaño de ovejas para terminar diciendo que ellos tendrán siempre en su equipo – y por lo tanto defenderán –, al ganadero que madruga. Y lo cierto es que a cualquiera con sentido común, se le caen las lágrimas de la risa simplemente imaginando el momento en el que el “perfumado político”, se dignó a estrechar la rugosa mano – previsiblemente con olor a mierda y con algún vestigio de la primera meada campestre efectuada al amanecer –, del madrugador empresario.

Sinceramente llegados a este punto de absurdez cobran más sentido que nunca los alaridos que dicen que proporcionaba el ilustre Valle-Inclán cuando defendía a capa y espada su técnica literaria. Lo grotesco de la situación que padecemos desde hace tres años, fecha en la que el absurdo y esperpéntico Pedro Sánchez se aupó gracias a lo peorcito de cada casa – incluida la de los que fueron desocupados del poder–, dejarían helada la sangre al de la gran barba blanca, pues cuanto más incoherente se es deformando la realidad, llegando hasta el extremo de humanizar a los animales deshumanizando al hombre, más gloria se parece conseguir al menos en los medios de comunicación y si no, que se lo pregunten a Alberto Garzón.

Y como la anchoa es un animal, pues hablemos del ilustre y a mi entender, pueblerino presidente de Cantabria, no por lo que genera intelectualmente el “pánfilo” por sí mismo y mucho menos por los méritos que ha atesorado para la región que representa, sino por las estupideces que rebuzna en el acto de la representación política que ejerce el semejante “cacho de carne”. Al fin y al cabo y en honor al ilustre maestro, la grotesca actualidad que nos rodea – políticamente hablando –, es la que es, salvo que nos metamos en “harinas de otros costales”, lo cual sin duda también sería de interés.

Miguel Ángel Revilla. El covid vendrá del noroeste de Europa

El nacional populista venido a menos – por la edad –, reconvertido en regional populista por la fuerza de los votos, dijo que “la vacunación debiera ser obligatoria por lo civil o lo militar”. Es el mismo que defendió el pasaporte Covid, implantándolo a toda prisa siguiendo los pasos de su vecino Urkullu, aunque ahora recula de nuevo porque ha visto que realmente no sirve para nada y otra vez más ha vuelto a perjudicar ostensiblemente a la hostelería, tan importante en el PIB de la región.

Al ínclito gobernante (según mis fuentes), bien conocido y conocedor de las tascas de alrededor de su palacio en la ciudad de Santander, así como de todas y cada una de la de los pueblos de la costa y del interior, durante muchos años los hosteleros, y también los del sector primario, le bailaban el agua porque por su carácter dicharachero consiguió embaucar a la gente especialmente de fuera de Cantabria, provocando cierta buena tendencia en cuanto al turismo tan importante para la región. Pero cuando quien debe ser un referente o imagen de la misma, aparece como “experto de todo lo que se menea” cada cierto tiempo en Atresmedia (dando hasta la sensación de tener un contrato de “paparazzi de segunda”), el efecto conseguido se torna en el contrario llegando a cogerlo hasta cierta ojeriza.

Según el cacique: “… Es el viento el que trae el virus desde el nordeste, es decir, de Europa, y como es una zona más poblada que la zona del Atlántico, cuyos vientos deben pasar por el mar (ocurriéndosele la idea en ese momento según él, siendo la primera vez que lo decía en público), le hace llegar a la conclusión de que por eso, a lo mejor, el virus carga más en las zonas cuyo viento viene de zonas muy pobladas. En cuanto pega fuerte en Cataluña y en el País Vasco, dice: que a los quince días tiene el mismo porcentaje que ellos”.

Según el Presidente de la Comunidad de Cantabria, Miguel Ángel Revilla: “la vacuna ha sido y será la gran solución, por eso le cabrean los negacionistas”. Y digo yo: ¿Qué le pasa a Cantabria para mantener desde hace tanto tiempo a este “cantamañanas mediático”? ¿Tan malos son los del PSOE y PP para que la bisagra del populismo más zafio, pese a estar absolutamente oxidada continúe a los mandos de tan maravillosa región? ¿De veras que las nuevas generaciones de votantes les importa tan poco la política para permitir que este “tuercebotas” – científicamente hablando –, siga campando a sus anchas por las calles, mientras se recorre los bares?

3. Miguel Ángel Revilla. El covid a mi me llega quince días después que a Cataluña y País Vasco

Destaquemos que cuando venían bien, y ahora que tornan en mal dadas este sujeto apolítico se fuma siempre un puro – nunca mejor dicho –. Recordemos la escena en que no hace mucho, en un reservado de un restaurante hizo negocios beneficiándose supuestamente de su posición política (según él para la ciudad aunque nunca habló más de lo conseguido o negociado), con la hostelería cerrada en plena pandemia. Primero negó balbuceando, que el puro que acababa de fumarse no era suyo (mientras lo perseguían los hosteleros), y después en rueda de prensa, reconoció que sí lo era, poniendo como excusa la legalidad del habitáculo preparado “ad hoc” por el del restaurante para la comida / reunión de negocios; para terminar finalmente reconociendo, sin dimitir por ello, que era culpable aunque “el rufián”, pese a todo mantuvo la absurda tesis de que no chupó nunca del puñetero puro. Como si eso nos interesara a la opinión pública, demostrando una vez más que su pensamiento es amorfo e infantil.

En serio: a estas alturas de la comedia yo ya no sé quién es más negacioncista; si el personaje del “esperpento valleinclanesco” o quienes lo mantienen viviendo de la mamandurria. Qué pena de país…

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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