El CIS de su amo… se “cis-ca” de nuevo en el pueblo, y el gobierno también. Por Antonio De la Torre

Tezanos le da su último toque al CIS de su amo… que se “cis-ca” de nuevo en el pueblo, y el gobierno también. Ilustración de Mescojono

“El todavía presidente del CIS, vuelve a “cocinar” otra “encuesta”. De nuevo, contraria a las empresas demoscópicas privadas”

Los que ya lucimos canas desde hace tiempo, recordaremos aquel famoso sello discográfico del perrito junto al altavoz del gramófono de nuestros abuelos, que era “La Voz de su Amo”. Y lo que ha pasado el lunes con la última “encuesta” del CIS, me lo ha recordado.

Y es que lo ha vuelto a hacer. La institución dependiente del gobierno, que bauticé hace un par de años como “Centro de Invenciones Sánchez”, nos obsequia con otro “plato” de José Félix Tezanos cocinado para su jefe. Carlos Herrera lo llama “Centro de Intoxicaciones sanchistas”, que tampoco se separa mucho del significado actual de esas siglas, otrora centro de referencia sociológica. Tal vez haya que añadir una sigla más al acrónimo y hablar ahora de C.I.T.S., “Centro de Invenciones Tóxicas Sánchez”. Al menos mientras dependa de este psicópata que juega con los intereses del Estado en aras de los suyos, seguir en la poltrona como sea. Porque si algo nos demuestra el “presimiente doctor Plagio cum Fraude” de nuestras cuitas, es que todas las instituciones del Estado, Zarzuela incluida, dependen de él.

Recordemos aquella entrevista, días antes de las elecciones repetidas en Noviembre de 2019: “¿De quién depende la Fiscalía. De quién depende?, que repetía con su chulería habitual, para rematar prepotente, “Pues eso”, cuando el periodista le respondía que “del gobierno”. Algo que también podría valer para otras: “¿De quién depende la Abogacía del Estado?”, que ha prostituido igualmente, poniendo al frente a los que se ajustarían más a una “abogacía del establo” en que ha convertido a ese gran cuerpo en el que su mayoría no se merece a estos dirigentes. O, “¿De quién depende la Presidencia del Congreso”, igualmente válida tras lo visto el pasado jueves con el “pucherazo” que protagonizó Meritxell Batet –“batetazo”, lo bautizó con acierto el director de la mañana de COPE, término que le gustará a la ministra de Igual-da, Irene Montero, a tenor de lo que dijo tras el Benidorm Fest–.

El incomprensiblemente todavía presidente del CIS, vuelve a “cocinar” otra “encuesta”. De nuevo, contraria a lo que las empresas demoscópicas privadas vienen adelantando desde que se convocaron las elecciones en Castilla y León, la victoria, más o menos holgada, del Partido Popular. Para todas, la única cuestión es si el PP –31/39 escaños– sumará o no más que las izquierdas juntas, como sucedió en Madrid, o necesitará contar con VOX –10/13– para formar gobierno. Ninguna de ellas duda de que la suma de esos dos partidos será la mayoría absoluta. Pero he ahí que la tenaza de Tezanos cercena esa posibilidad, común para el resto, y da el triunfo a su PSOE con un 30’1% de estimación de voto, dejando al PP en un 29’7%. Cuatro décimas que aprovechan de una manera sorprendente a su partido en el reparto de escaños, 29/34 para los socialistas y 24/30 para los populares. Lo que, unido al 11% que le da a VOX, con una horquilla de 8 a 9 procuradores, hace que ni el escenario más favorable para el centro derecha, 30 más 9, consiga la mayoría absoluta y, por tanto, la posibilidad de crear gobierno. Salvo que sumaran los 2/3 de Ciudadanos, que ya ha dicho que no apoyará al que los echó del gobierno y, además, que nunca entrarían en un gobierno con VOX. Y lo hace, además, a costa de los que sufragamos lo que esa casa supone de gasto público. Nada menos que 11 millones de euros es el presupuesto del CIS este año, un 25% más que en 2021 –y cerca de 100.000€ de sueldo–, no están nada mal. Sobre todo si tenemos en cuenta que el presupuesto del gobierno, ya excesivo, supera en poco los 9 millones y el sueldo del presidente está en torno a los 85.000€.

Dicho lo anterior, también parecen coincidir las encuestas en una posible caída del PP en la intención de voto, que no afecta a su victoria, pero que podría hacer necesaria la suma con VOX. Algo que no es de extrañar. Me refiero a que se extienda ese mensaje, no a que sea cierto que el PP caiga tanto, que no lo sé, pero creo que, de ser cierto, será menos de lo que se airea. Y digo que no es de extrañar porque el PP ha conseguido la práctica oposición de los medios de comunicación en general, todo un récord digno de análisis y de autocrítica por su parte. Los grandes, audiovisuales y prensa escrita, con la excepción, a veces, de ABC, La Razón y COPE, son todos más o menos próximos al PSOE y fomentan ese “divide y vencerás” entre PP y VOX, al que se prestó este último, y que tanto benefició a los socialistas en las dos citas electorales –cuatro, si consideramos las municipales y autonómicas de Mayo– de 2019. Los pequeños, alguna cadena de televisión de escasa audiencia y radios menores, así como un elevado número de periódicos digitales, replican el modelo de los grandes. La mayoría de izquierdas, y algunos que se dicen “liberales”, aunque por razones diferentes, juegan a lo mismo. Unos, por favorecer al PSOE directamente y sin tapujos, y otros porque les va la vida en ello y quieren un VOX lo más fuerte y necesario posible, para lo que despotrican mañana, tarde y noche del PP.

Destaca entre estos últimos –aunque no sólo– el hoy verde, ayer naranja, antier –dizque– azul –pero poco si no llegaba con postes repetidores– y en sus orígenes –dizque también– rojo, pero en realidad sólo es suyo. Por cierto que al que en su tercer color, poco menos que postulaba como presidente del gobierno en 2015/16/17 y parte del 18 –hasta el “milagro” de VOX–, su admirado Albert Rivera, parece que fuera de la política tiene poco recorrido. Y es que lo de “charlista” destacado sólo sirve para colocarse en el hemicirco, y dada la mediocridad imperante; pero esto no toca ahora y ya veremos si en algún momento. Hace tiempo que dejé de escuchar a Federico JiménezEspantos”, con este segundo “apellido” que le va perfecto, en la línea que tanto le gusta a él. Porque me consta que muchos, antes fieles oyentes y lectores suyos, como yo, ya no lo soportan. Desde su “libelo” –según la RAE, “Escrito (o medio, digo yo) en que se denigra o infama a alguien o a algo”–, pregona, entre insultos a todos sus representantes, la caída del PP y la “descomunal” subida de VOX. Ni su “vacunofilia” enfermiza, que casi lo lleva a la ruptura con Santiago Abascal, lo ha bajado del burro, o del caballo, que corresponde mejor con aquella foto preelectoral andaluza de su admirado “homo amurriense”. Claro que de 0 a 1, la subida es “infinita”, y de 1 a 9 o 10, del 900% o 1.000%, una “pasada”, aunque se pueda quedar en testimonial, como pasó en Madrid. Pero así son las cosas, “En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira” y, en esRadio/LD, los cristales son “ahora” –insisto– verdes. Y hay de aquel que se los cambie sin el permiso del jefe.

Pero el PP haría bien en no jugar con fuego y, para empezar, apartar de una vez a sus “jarrones chinos”, más bien floreros, José Mª Aznar y Mariano Rajoy. Los dos, en mi opinión y la de muchos que los votamos, para “partido homenaje” y ya. Se le agradecen los servicios prestados, a uno más que a otro, quizás, y un retrato en la sede, pero no se les pasea porque, muchos, de dentro y, sobre todo, votantes del PP en su momento, tenemos memoria, reciente, además de la Histórica de verdad. Sus omisiones fuera del campo económico y las relaciones exteriores, sobre todo el primero, sin entrar en la necesaria batalla ideológica, sobre todo el segundo, que heredó lo peor, trajeron no poco de lo que ahora tenemos y si tuvieran verdadero sentido de Estado deberían alejarse de la escena política y reflexionar sobre lo que no hicieron para enderezar el rumbo de España. Espero que Pablo Casado, que empezó muy bien en 2018 y bajó su listón de popularidad, “ayudado” por los medios que destacan su lado menos bueno, y alguna que otra mala compañía, no tenga la tentación de incorporar al ahora desempleado y ex de Ciudadanos, antes citado, en esa “fagocitación” naranja que algunos medios postulan.

Termino con una referencia a la mayor afición de estos años del “monclovita” impasible, sus decretos leyes. No podía pasar una semana sin ellos y, el martes, su contubernio aprobó el ya anunciado el pasado jueves por su ministra “Dañina Arias. Sin importarle un pimiento contradecir el del pasado martes sobre el uso obligatorio de mascarillas, al parecer decaído por plazos y sacado adelante con el voto de los que no querían pasar a la historia como los que dijeron no a la “paguita” extra a las pensiones no contributivas, ahora lo quita. Y como todo le da igual porque en España NO PASA NADA, pues fuera la mascarilla.

Y para completar su indecencia, con su descaro habitual, “su sanchidad” entra en campaña desde el consejo de ministros, en una muestra más de que el “sanchismo” cabalga a galope hacia su equivalente el “chavismo”, cada día más cercanos. Anunció ayudas económicas para Castilla y León, que ya veremos cuándo, cómo y cuánto, llegan, pero da igual, el mensaje da titulares y, puede, algunos votos. Porque siempre hay crédulos para el anzuelo de este “flautista”. Recordemos las palabras de Macarena Olona a Ana Samboal en TRECE TV, una de las más amigas del PP, a ratos: “Yo soy de las personas profundamente decepcionadas con Pedro Sánchez, porque confié en él en esa moción de censura… cuando Pedro Sánchez dio un paso al frente y se erigió en gran defensor de la regeneración democrática. Hay que recordar su discurso tan extraordinario en la moción de censura contra Rajoy… yo te tengo que decir que le creí, yo confié en él”. Fin de la cita, señoría.

De la subida unilateral gobierno/sindicatos, que son lo mismo, del Salario Mínimo Interprofesional sin acuerdo con los empresarios y autónomos que son los que lo tienen que pagar, mejor no hablar. Como de la visita a Ucrania del ministro de Asuntos Exteriores español, para poner orden y avisar a Vladimir Putin de los riesgos que corre si se opone a los intereses de España, que son los que le marquen otros, claro. Y mientras, demostrando la “fuerza” de nuestra política exterior –perdón por la hipérbole–, el conocido como AMLO, Andrés Manuel López Obrador, “nativo” mejicano de pura cepa indígena, saca de nuevo los pies del tiesto y propone “una pausa en la relación bilateral” entre ambos países. Pero no hay que preocuparse, ya hay un pretexto para que el Sr. Falconeti flete de nuevo su Falcon para mostrar su “indignación” y doblar la cerviz ante su homólogo mejicano. Pero entretanto, pasen días, caigan dietas y con el horizonte en 2024. ¡Que Dios nos proteja!

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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