Las políticas Verdes de la UE nos perjudican el bolsillo y la salud. Por Gusarapo

Las políticas Verdes de la UE nos perjudican el bolsillo y la salud. En la imagen de la asociación Perro de los hierros, un mastín blanco, raza autóctona a la que en la actualidad las autoridades políticas quieren castrar acabando así con su selección genética y por lo tanto con la raza.

«Se ha estado avisando de los problemas de precio y desabastecimiento a los que nos están conduciendo las políticas Verdes de la UE, y no han hecho caso»

Ayer estuve con un molinero. Bueno, empezó de muy niño siendo molinero pero terminó como gerente de una fábrica de alimentos para el ganado. Toda la vida fue lo mismo e hizo lo mismo, pero ya saben, la modernidad y esas cosas. Hoy todo tiene que ser rimbombante, y a lo mejor tiene que ser así, seguramente tiene que serlo, pero se me escapa la lógica.

Cierto es que de moler a maquila se ha pasado a moler sólo lo propio, y de andar cargando con costales de ochenta kilos de trigo pasó a los de cincuenta, cuarenta, y ahora a una máquina que mueve por él los de treinta. Esto si que es verdadero progreso, pero para los riñones y los hombros, porque los sacos se manejaban echándolos al hombro.  Muchas veces tenían que caminar cargados con los costales sobre simples tablones de una cuarta de ancho, y más de una vez, o incluso bastantes veces, el mozo se caía al suelo con el saco sobre él, y había que estar muy listo para no quedar bajo la carga, que no había bajas que cubrieran el sueldo del mes.

Lo de moler a maquila significa que mueles el grano de alguien a cambio de un porcentaje del mismo o de un pago. Estuvimos hablando, además del precio del pienso, obviamente, que está por las nubes, veinte céntimos de subida en un día, de otras muchas cosas, la mayoría ya pasadas y olvidadas. Entre otras, del aciago futuro que le espera al ganado de lidia, el ganado bravo. Y únicamente por una cuestión ideológica.

Y hablando de esta singular raza, nos pusimos a recordar un tiempo no demasiado lejano en el que este hombre, cada vez que entraba algún ganadero de lidia por la puerta del molino para comprar pienso, alguno de muchos pero no de todos, que es bueno decirlo, porque en todas partes siempre hay personas que se salvan de la generalización, cada vez, decía, se echaba a temblar, porque eran bastantes los mal pagadores por andar con los bolsillos vacíos. Mucho nombre y poca tela. Un mal conocido en este país en varios ámbitos.

Y resultó que al entrar en la UE, gracias a la PAC, las vacas de esos ganaderos pasaron a ser consideradas vacas nodrizas, o lo que es lo mismo, vacas reproductoras de carne, y empezaron a percibir las ayudas correspondientes, y sus propietarios se vieron con ingresos suplementarios que les pusieron en pie. Ya ven, el mismo PSOE que ahora quiere acabar con ellos, en su día les salvó.

Y como una cosa lleva a otra, seguimos comentando la mala cabeza que tuvieron algunos agricultores y ganaderos en general, no solo de bravo, que emplearon los dineros percibidos en adquirir buenos coches y pisos en la capital, mientras que otros los utilizaron para mejorar y modernizar sus explotaciones. Que parte del dinero era para vivir mejor es cierto, pero que hubo quien lo empleó pensando en los años que le quedaban por delante por trabajar, también.

Y seguimos con algo que esta semana han comentado varias personas con las que me relaciono, los campos mal labrados y mal sembrados que durante años vimos en todos los pueblos de por aquí, porque daba igual la producción, sólo importaba la justificación.

Y aunque hubo quien sufrió inspecciones y sanciones, pagando el pato, muchos más hubo que hicieron el agosto. También hubo quien cobró por hectáreas que no eran suyas, o por baldíos, y quien labró perdidos y ribazos y echó en ellos cuatro chuchos.

Años extraños aquellos, en los que se cobraba por dejar de producir. En los que se pagaba por sacrificar la ganadería de vacuno de leche mientras se importaban toneladas y toneladas del blanco líquido. Aunque tal vez no deberíamos decir importar sino trasegar, porque esa leche venía de las industrias lácteas de nuestros socios europeos. Lo de no producir viene de entonces.

Resulta que la PAC, que se ideó para asegurar la producción de alimentos y mantener el nivel de renta de los agricultores y ganaderos europeos, sirvió para dejar de producir. Luego hubo un cambio y se reconsideró esa política, pero ahora estamos otra vez en dejar de producir para beneficiar, en teoría, al Medio Ambiente.

Hay que ver cuánto interés tienen las autoridades políticas europeas en el Medio Ambiente y en la salud de los ciudadanos europeos. Que no duermen, oigan, que no viven pensando en nuestro bienestar. Que quieren que recuperemos la fortaleza de nuestros ancestros metiéndonos en camas cubiertas con cuatro mantas zamoranas y colcha.

Había quien cambiaba las sábanas de la cama al empezar el invierno y cuando se salía de él. Había quien sufría de sabañones estando metido en casa. Había quien no se bañaba hasta que llegaba San Pedro, porque la rasca le pelaba y le mandaba al hoyo con una pulmonía. Aquello de hace un frío que pela…

Qué buenos son quienes velan por nuestros intereses.

¿De verdad es así? ¿De verdad piensan en nosotros, por y para nosotros?

En Europa está restringido el cultivo de variedades y especies transgénicas. Está autorizada una variedad de maíz, el maíz BT, o MON 810, portador de un gen de la bacteria Bacillus thuringiensis que le permite sintetizar una proteína tóxica para el taladro del maíz, Ostrinia nubilalis, una pequeña mariposa que en estado larvario destroza las mazorcas.Vayamos por partes.

Desde mucho antes de que Gregor Mendel descubriera sus famosas leyes y revolucionara la genética, los agricultores habían ido seleccionando e hibridando especies vegetales para mejorar la adaptación y los rendimientos de los cultivos. Pero lo hacían sin el conocimiento del porqué, simplemente basándose en la observación y experimentación práctica.

Con el tiempo se aclararon y definieron mecanismos y procesos. A partir de ahí se llegó a la producción de variedades comerciales híbridas.

Híbrido es el resultado del cruce de dos individuos de dos razas o especies o subespecies distintas, o iguales o próximas, y siendo así, las mismas o próximas, de cualidades y características diferentes. La mayoría de las plantas cultivadas en jardinería o para alimentación, son híbridos de especies cercanas.

La hibridación permite obtener más o mejores flores o frutos, o la mejora de determinadas características del individuo híbrido sobre la de sus progenitores como la resistencia o tolerancia a enfermedades, la resistencia a la sequía o al exceso de agua, anticipar la maduración…

Dos ejemplos muy habituales en los campos de cereal, son el Tritordeum, híbrido de trigo y cebada, Triticum x Hordeum vulgare; y el Triticale, híbrido de trigo y centeno, Triticum x Secale cereale.

La ciencia, en su imparable avance, consiguió modificar organismos mediante la llamada ingeniería genética, los llamados transgénicos u organismos vivientes que poseen una combinación de material genético obtenida a través del uso de biotecnologías modernas mediante la transgénesis o la cisgénesis.

A estos organismos se los conoce como OMG, organismo modificado genéticamente.

Hay otro tipo, los CRISPR, Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats, repeticiones palindrómicas cortas, agrupadas y regularmente interespaciadas. Fragmentos de ADN repetitivos que las bacterias usan para defenderse de los virus invasores.

Los OMG suponen la inserción de genes ajenos a la especie en la cadena genómica del ADN. Los CRISPR no insertan genes pero fragmentan y modifican la cadena genómica del ADN.

En Europa, como he dicho, sólo se permite el cultivo de un tipo de maíz OMG, por supuestamente constituir, estos organismos, riesgos para la salud humana o el medio ambiente. Riesgos no probados.

Curiosamente se autoriza a los países de la UE a limitar o prohibir los OMG que han sido autorizados o de conformidad con autorización a nivel de la UE, por diferentes motivos, como la ordenación urbana y rural, el uso del suelo, las repercusiones socioeconómicas, el orden público.

Ya me dirán que tiene que ver un grano de maíz o soja, o un tomate, con la ordenación urbana. Que lo tendrá, seguro, pero puede que esto también sirva para actuar conforme a intereses poco claros.

Además se permite la importación de productos OMG para la alimentación del ganado.

El cerdo come el maíz transgénico, lo digiere, sus componentes pasan a su carne, nosotros nos comemos la carne. Simple. Es decir, no se pueden cultivar pero se pueden importar. Algo similar sucede con los productos fitosanitarios que se utilizan para tratar los diferentes cultivos.

Los fitosanitarios son insecticidas, fungicidas y herbicidas que se utilizan en la agricultura para combatir las plagas que afectan a los cultivos.

En la UE se ha prohibido la utilización de productos nocivos y peligrosos para la salud humana y el medio ambiente como atrazina, paraquat, dicloropropeno, clorpirifós, nicotinoides como tiametoxam, imidacloprid o clotianidina, formaldehido…

Se considera a los nicotinoides como los responsables de la desaparición de millones de abejas. Y tal vez no sólo actúen en el sistema nervioso de los insectos.

Se prohíbe su uso, pero no su fabricación y exportación a terceros. Así, se venden estos productos a Argentina, Rusia, Armenia, Azerbayán, Chile, China, Georgia, Indonesia, Irán, Kazajstán, Paraguay, Rusia, Sudáfrica, Ucrania, Uzbekistán, Uganda, Algeria, Benin, Burkina Faso, Cuba, Egipto, Ghana, Guatemala, Kenia, Mali, Marruecos, Nigeria, Senegal, Túnez, Jordania, Brasil.

¿Quiénes venden? Pues Bélgica, Francia, Alemania, España, Grecia, Austria, Dinamarca, Hungría, Reino Unido.

Así a barullo, unas cien mil toneladas de productos prohibidos en la UE. Que evidentemente nos compran para usarlos, porque para tirarlos a la basura como que no, que cuestan un Potosí.

¿Qué productos agrícolas importamos de esos países que utilizan los productos fitosanitarios prohibidos en la UE? Pues tomate, pimiento, naranja, limón, judía verde, maíz, trigo, soja, café, piña, calabacín, pepino, alcachofa, mandarina, uva de mesa, manzana, pera, albaricoque, cereza, melocotón, nectarina, ciruela, sandía, frutos rojos, lechuga…

O sea, no queremos que se mueran nuestras abejas pero no nos importa que se mueran las africanas. No queremos envenenarnos pero no nos importa envenenar a otros. No queremos que aquí se cultiven transgénicos por no se sabe qué motivos, pero no nos importa comprar los producidos fuera de nuestras fronteras.

No queremos comer productos contaminados con determinados productos pero… ¡Oye! ¡Ojo al dato! ¡Que estamos comiendo frutas, verduras y cereales tratados con esos venenos!

Y hay quien te dice que no, que no es así, que en la UE eso no pasa, que aquí no entra ningún alimento tratado con esos productos nocivos. Y te dicen que todo lo especificado en la normativa se cumple. ¿Pero es así?

Las autoridades tienen establecida una normativa y unos reglamentos que regulan y establecen unos procedimientos de control en aduana. Se toman muestras aleatorias de los productos hortofrutícolas que se importan, y se realizan análisis. No de todas las partidas, pero de algunas. Y gracias a esos controles se detectan irregularidades y se sacan de la cadena de distribución alimentos contaminados.

También se controla la entrada de insectos, hongos y plantas dañinos para nuestros cultivos y flora. Pero no siempre se elimina el problema, porque no se ha visto o porque no se ha localizado. Y así nos encontramos con organismos que han entrado y nos están causando verdaderos quebraderos de cabeza.

En el caso de la contaminación por sustancias químicas prohibidas, hay una cuestión a tener en cuenta. Los fitosanitarios, al igual que los medicamentos animales, están sujetos a un periodo de supresión. No se pueden comercializar antes de que haya transcurrido ese periodo. Se supone que una vez finalizado, en el tomate o en la sandía no quedan restos, y es así, pero ese tomate y esa sandía han sido tratados con sustancias que las autoridades de la UE consideran nocivas, peligrosas, y nos las vamos a comer igualmente.

¿Qué conseguimos no utilizando aquí esos productos si los seguimos fabricando y compramos alimentos tratados con ellos?

Entre otras cosas, perjudicar a los productores europeos, que se ven obligados a competir con los productores de terceros países en desigualdad de condiciones. Pero la sostenibilidad y el ecologismo y bla, bla, bla.

Eso sí, si de repente estalla una guerra o simplemente una invasión que iba a durar un fin de semana pero se alarga… Y hay temor ante el posible desabastecimiento… A la mierda con el ecologismo de los consumidores, que no de los productores, porque al productor hay que seguir machacándole.

Queremos que en Europa la energía sea Verde, los alimentos sean Verdes, el paisaje sea Verde, el transporte sea Verde y los ciudadanos no puedan pagar su desplazamiento, su calefacción, su iluminación, su alimentación. No lo entiendo. Se ha estado avisando de los problemas de precio y desabastecimiento a los que nos están conduciendo las políticas Verdes de la UE, y no han hecho caso. No porque tengan el convencimiento de que lo que hacen está bien, no, sino porque no quieren reconocer sus errores o porque se están beneficiando a nivel particular con toda esta basura Verde.En lugar de beneficiarnos nos están perjudicando.

Tal vez los funcionarios tarden más tiempo que quienes no lo somos, en sufrir las consecuencias de esta locura ambientalista, pero les tocará, también les tocará, porque cuando una nación se queda sin industria porque la hemos trasladado a un país asiático, y cuando se desmantela el tejido comercial, y el sector primario, y no se produce, el resultado es que la caja no ingresa y que todo se desmadra.

Tenemos en Castilla y León medio millón de hectáreas de tierras sin cultivar en esta campaña por retirada obligatoria, barbecho obligatorio, otra norma Verde, el llamado «greening«, y en lugar de dedicarlas a producir con la normativa europea, preferimos incrementar el precio de los alimentos e importarlos de países sin normativa ambiental y sin prohibición de uso de productos fitosanitarios nocivos. Somos la bomba.

Somos la bomba.

Del incremento de los ingresos por IVA por el incremento de precios de los alimentos no diremos nada. De los impuestos que gravan los hidrocarburos y la electricidad, tampoco. No me apetece que me llamen eurófobo, euroescéptico, poco patriota, ni cosas así. Y de los veintiún mil millones de euros para fiestas tampoco diremos nada.Procuren leer con detalle las etiquetas de los envases de los productos que adquieren en el super, y asegúrense de donde han sido producidos esos alimentos.

Gusarapo

Soy más de campo que las amapolas, y como pueden ver por mi fotografía, también soy rojo como ellas. Vivo en, por, para, dentro y del campo. Ayudo a satisfacer las necesidades alimenticias de la gente. Soy lo que ahora llaman un enemigo del planeta Tierra. Soy un loco de la naturaleza y de la vida.

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