¡MUY BUENOS DÍAS!
Hoy, siendo jueves, y como llevo haciendo desde hace unos meses, cuento con la colaboración especial de un lector.
Deciros que lo me impulsó proponer a Mari Cruz para que colaborase, fue su simpatía, naturalidad y la edad. Si os digo que tiene 73 años y se desenvuelve perfectamente por este mundo loco como es una red social y en este caso twitter, ya os estoy diciendo mucho. Su cuenta es @MariCru67288723
Una mujer a la que le encantan los animales y a la que el reto de esta obra, yo pensé, que la iba a suponer más trabas de las que realmente ha tenido. Unas preguntas con sus respuestas y una composición de letras. Ver a una mujer desnuda, que era en cierto modo mi “miedo” no ha significado nada.
En ocasiones somos nosotros mismos los que ponemos muros a lo que no va más allá de algo, que es natural y más tratándose de arte.
Os contaré del artista que se formó en la Escuela de Arte Urbino, continuando sus estudios en la Academia de Bellas Artes de Florencia. En 1979 colaboró con el Centro de Investigación y Difusión de la Técnica de las Artes de Mario Donizetti en Bérgamo. Ha expuesto en las principales ciudades italianas y extranjeras. Ha pintado al fresco para un total de unos 500 metros cuadrados de paredes. Tiene una magnífica capacidad gráfica y su uso del color es exquisito.
Claudio Sacchi. Pessaro (Italia) 1953. Retratista. Pintor figurativo. Contemporáneo.

“Tras la estela del Edén” Por Mari Cruz
Observo la otra y me produce soledad y tristeza.
Hace que me sienta triste y no llego a encontrar el porqué de ello.
Encuentro que no encaja ese coche ante ese paisaje tan bello,
cuyos colores me recuerdan a la primavera,
la frondosidad de los árboles y ese color del cielo,
que parece un amanecer.
Ella piensa en el paraíso perdido y así refleja esa pena en su rostro.
Quisiera poder llegar a entender y profundizar más,
pero eso se queda tras la estela del Edén.
«Tras la estela del Edén » Por Mila Soyyo
Es mirar el lienzo y sentirlo tanto, sentirlo cerca, sentirlo lejos
sensación de un ahora, de un antes, de un tiempo
rastro que se pierde, que queda, un encuentro
entre lo pasado y lo que llega de nuevo.
Ella se cobija doblando las piernas, brazos apoyados,
mirada perdida, pensativa y entre sueños
el paisaje habla de tiempos perdidos, arco de ese puente
cueva entre la piedra que se ve a lo lejos.
Un auto que rompe,
las estelas de unos años con sus cristales deshechos
un móvil dejado a un lado, la ensoñación es tan fuerte
que las velas se apagaron, humo disipado, respiro el silencio.
Entre árboles que crecen, hojas y ramas,
El charco del río , debajo del cuerpo
las flores emanan de un pedestal viejo.
***
Y finalizo, no sin antes, agradecer a Mari Cruz esta colaboración. Todos podemos expresar lo que vemos y aquí nos lo has mostrado. También le doy las gracias a Manuel Artero ya que sin él, esto no sería posible.
La Paseata os desea que paséis un… ¡Fantástico jueves!
MMB

