
«Y dijo Putin a Occidente: Mi dedito hasta el fondo os meteré por el culete. Eso es lo que tiene vivir en un infierno de asesinos y cobardes»
Y DIJO PUTIN A OCCIDENTE:
-Mi dedito hasta el fondo
os meteré por el culete.
Bien: ahora sabemos ya que el siglo XXI
dio, al fin, con su particular monstruo genocida.
Suerte, empero, que la nación ucraniana contuvo,
hasta la fecha -valerosa, ella, y aguerrida-,
el avance de la putinesca maldad, cada vez más asesina,
en nombre de ese ‘mundo libre’ que sigue a lo suyo:
dejar que los muertos los vayan poniendo otros,
mientras que los tiranos siguen causando destrozos.
A veces desearía uno que se apagara el mundo
(¡menudo ahorro de energía!)
viendo a qué punto merecemos gozar de él… tan poco!
Por cierto que El Ogro Putin insiste
en que sus ‘aliados’ le compren armas:
-De verdad, tíos, que nunca otras mejores visteis,
pues nos funcionan de puta madre en Ucrania.
(Y, entretanto, Zelenski sigue reclamando las suyas a España…)
Mientras las ventas del ‘arsenal infinito’ ruso siga siendo tan grande,
jamás ‘el noble pueblo ruso’ habrá de pasar hambre:
la saciará… al precio de la ucraniana sangre!
Es lo que tiene, hoy en día,
vivir en un infierno de asesinos y cobardes.
En cualquier caso, el lema implícito de Putin sigue siendo:
«Monstruos y malvados todos del mundo putinesco:
¡Uníos a mí y prontamente venceremos;
de lo contrario, os joderemos!»
Ni que decir tiene que cada vez son más los que se le van uniendo.
Y es así que El Mal, frente a la poca ‘Humanidad’
que nos va quedando, al Bien se va imponiendo.
Al tiempo que, en ‘la pacífica y moderada Irán’,
el atentado contra Rushdie les parece cosa fenomenal,
por cuanto su obra es grave insulto contra «el sagrado islam.»
Del ‘sagrado cristianismo’, sépanlo, nada tienen que opinar.
¿Cambio climático, pues? ¡Ja…
y más ja: poco, él, a todo hijo de madre va a importar
luego que en las putas narices nos estalle
la apocalipsis de una jodida guerra nuclear!
En fin: hora va siendo ya de que me calle.
