
«Al narciso Sánchez la napia de Pinocho horrenda no hay forma de que le deje de crecer»
Cuentan que estuvo Narciso Sánchez
hablando «40 minutos con Xi.»
¡Ja: no creo que haya nadie
que se crea tal disparate;
a lo sumo -eso sí:
con verdadero frenesí-,
estaría, don Narciso,
hablando todo el rato consigo mismo;
mismamente como si tuviera
un espejo de cuerpo entero ante sí.
Decía hoy Antoni Puigverd
que Sánchez es «el perfecto camaleón.»
¡Ja: parece que la visión,
al pobre, se le empieza a joder!
Acaso así fuera si pudiera,
Sánchez, hacer desaparecer
esa napia de Pinocho horrenda
que no hay forma de que le deje de crecer!
