Conversaciones en el andamio: El invierno progre 2ªparte. Por Francisco Gómez Valencia

Conversaciones en el andamio. El invierno progre 2ªparte

Bajando las escaleras del garaje a las 07:00 am. cualquier día de lunes a viernes (de momento…)

– ¡Buenos días Miguel!

– ¡Pepe buenos días!

– ¿Qué, al tajo?

– ¡A ver si aprueban ya lo de la jornada de cuatro días y a tomar viento fresco!

– Ya te digo; ¿y a teletrabajar en casita al menos otros dos días no..?

– ¡Ya ves, así no me quito ni el pijama, jajajajaja…! ¿Y vosotros?

– En la privada no estamos para alegrías, ¿sabes? Somos menos que los que cobráis del Estado.

– Bueno, bueno tampoco te quejes, que alguien nos tiene que pagar el sueldo a los funcionarios…

– Eso es verdad, ¿no vas en transporte público o con la bici?

– ¡De bici nada, que hace mucho frío, y del metro paso sabes, que huele a choto. Yo comparto el coche cuando hace frío con varios ‘compis’ y todavía gano dinero, jajajaja. Tardo 20 minutos y tengo parking..!

– ¡Pues hala, abrígate y vete por la sombra!

– Jajajajaja, ya ves: no se calienta ni el coche ¡venga adiós..!

– ¡Adiós figura!

Feliz día de Santo Tomás de Aquino.

Españistan 28|01|23

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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