Conversaciones en el andamio: ¿Qué sabrá Mohamed? Por Francisco Gómez Valencia

Conversaciones en el andamio. ¿Qué sabrá Mohamed?

A primera hora de camino al trabajo, o al instituto, o de compras, o a lo que sea porque, ya saben… ¿Dónde se hablan las cosas importantes en este país, como dijo la Ministra de Justicia? ¡En el metro o el autobús…! Que por algo son públicos…

– Resulta que se va Pedro Sánchez con 11 o 12 ministros de la PSOE a Marruecos (con no se cuantos aviones), y lo anuncian… ¡Ya sabes…! A bombo y platillo.

– Otro hecho histórico ¿no?

– Jajajajaja, sí, como te decía: y se supone que a cerrar acuerdos comerciales y esos rollos que siempre tenemos que pagar a esa gente ¿sabes?

– ¿Y cuanto les ha sacado de momento esta vez Mohamed?

– Pues eso te iba a contar, ¡que me has cortado macho…! Bueno: de entrada 400 kilos ‘asin’ de entrada ¿sabes? como una especie de envido cutre a la chica: –si juegas al mus me entiendes–, ¿si?

– Claro… ¡Jugador de chica, perdedor seguro!

– Jajajajaja… ¡hombre por favor, faltaría mas! Pero que va el morito y sin inmutarse ya le ha sacado de momento 902 kilos en inversiones para que se modernicen ellos; “Y – SIN –RE – CI – BIR – LO” , ¡y al menda, solo lo han visto en fotos, colega!

– ¡Anda, jódelo! ¿Cómo que sin recibirlo?

– ¡Que está de vacaciones el pollo desde el 25 de diciembre!

– ¿De vacaciones?

– Ya te digo. En su resort de Gabón.

– ¿Gabón? Jajajajajajaja ¡Qué bochorno macho!

– ¿Cómo? Que le ha dicho que ya se verán si eso otro día y en otra ocasión…

– ¡Joooder! ¿A saber lo que tendría el muñeco parlante en el móvil cuando se lo espiaron?

– No sé, pero debe ser muy gordo porque el Gobierno no ha reclamado daños y perjuicios a la empresa dueña del programa espía Pegasus, o sea que lo tiene cogido literalmente: “de – los – güe – bos”.

– No hay duda y lo pagamos todos… bueno y perdemos todos porque la bromita de reírle las gracias a baranda de Mohamed ya ha supuesto 3.592 millones de pérdidas en negocios con Argelia. Así que pintamos en las negociaciones con los unos y los otros lo mismo que la mona de Tarzán.

– Sí, eso es verdad. Jajajajajaja.

– ¡Cómo! Ya ves tú, si en esto hablan por nosotros los americanos, los alemanes y los franceses. Nosotros sólo ponemos la pasta de los españoles más la que nos prestan desde la UE, y a darlos abracitos cuando llegan en patera. ¡Es lo que hay!

– ‘Ains’ ¿Histórico has dicho que ha dicho?

– ¡Ya te digo! Histórico; literal…

– ¡Bueno! Esta vez es verdad y debe ser la primera vez que Sánchez no miente a los españoles porque efectivamente es la primera vez que el Rey de Marruecos deja plantado al Presidente de España.

– Jajajajajajaja, pero aún así, hay periodistas que justifican la ausencia del Rey Mohamed, diciendo que desde la invasión de Ceuta y la cumbre posterior que tuvieron para arreglarlo…

– ¿No recuerdo esa cumbre?

– ¡Si hombre! cuando Sánchez renunció por la cara al Sahara sin contar con nadie y después despidió a la ministra de exteriores que había antes…

– ¡Ah sí, ya me acuerdo!

– Pues dicen que como desde entonces estaba todo bien atado entre ambos, que ‘pa’que’ va a estar el morito ¿sabes?

– Sí claro, las fuentes de Moncloa ¡Anda, anda! ¿Quién manda en Marruecos?

– Mohamed.

– Pues eso…

Feliz día de San Blas.

Españistan a 03|02|23

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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