
«La vuelta al mundo en un dedal (Capítulo 20): Tú y yo debemos detener la guerra en Ucrania, amigo ‘Chi’. Xi, mi nombre es Xi»
(a)
-Tú y yo debemos detener la guerra
en Ucrania, amigo ‘Chi’.
-Xi.
-¡Bien! Sabía que me comprenderías:
En España, salvo Tezanos y Bolaños,
apenas me comprende nadie, allí.
Tú y yo haremos grandes cosas, ‘Chi’.
-¡Xi!
(b)
-¡Ajá! Por cierto:
¿Sabías tú que mi Gobierno
esta plagado de comunistas?
Yo diría que casi nos parecemos
como una gotita a otra gotita.
¿No piensas tú lo mismo, ‘Chi’?
-¡Xi…, Xi!
-¡Me encanta el entusiasmo
con que lo afirmas!
Reconozco que eres más apasionado
de lo que jamás creí.
(c)
¡Ah; y qué bien nos entenderemos!
¡Ojalá pudiera yo, todos los días,
entrevistarme con líderes así!
Y qué bien hablará, la historia,
mi querido amigo, de ti y de mí.
Y se siente uno tan bien a tu lado,
que hasta me entran unas ganas locas
de quedarme, sin demora, a vivir aquí.
(d)
Realmente, tu país me ha hechizado,
mi muy admirado ‘Chi’.
-¡¡Xi…, Xi!!
-¡En verdad que sí!
-…
-Oye, traductor:
¿Qué ocurre, que, de repente,
mi buen amigo ‘Chi’ se ha alterado
y hasta parece como enfadado, el tío,
y ya solamente habla en chino?
¿Me lo podrías traducir?
(d)
-Pues… después de soltal un taco en mandalín,
le ha espetado, a su jefe de segulidad,
que en vista de que se encuntla Ud. tan bien aquí,
en las mazmolas del palacio presidencial
con veldadelo gusto le halá a usted encelal;
(e)
pues nunca antes viajó nadie hasta nuestlo país
pala a su plesidente venil en su plopia cala a insultal:
¡Quien pleside ahola mismo la Leplúbica Populal de China,
no se llamó ‘Chi’ jamás; sino que se llamó, siempre, Xi!
(f)
-¿Ah… sí?
-¡Ni ‘Sí’… ni ‘Chi’: Xi!
-¡Pues vaya!
En fin: me parece, a mí,
que tampoco hay
como para ponerse así.

(g)
(ALGO MÁS TARDE:)
-¿Cómo fue el encuentro con Sánchez, Xi?
¿Insiste, ese mindundi, en que viajes a Kyiv?
-Tranqui, nada temas, amigo Vladimir;
que no habrá de asomar, por allí, ni mi peluquín.
Me tomará por tarado, ese Narciso repipí.
¡Con decirte que fue hasta incapaz
de pronunciar bien mi nombre: Xi!
(h)
-¡Va; aleja su puto recuerdo de tu mente
y haz el puñetero favor de atenderme!
¿Te mando ya otro tonel de vodka?
¡Me llegó uno, tío, que abrasa la boca!
-Mejor mándame dos, si puedes:
¡enciende e inflama como pólvora
a todas mis mujeres! ¡Tú ya me comprendes!
(i)
-¡Ja! Pues cuida tu mecha, que te veo algo fondón;
y, con tanta pólvora, no tengamos una explosión.
-¡Pero qué cachondo eres, pedazo de mamón!
-Oye, tío -y ahora hablando ya en serio-:
¿Qué hay de los proyectiles y el armamento?
-Pásate a la otra línea, que ya mismo te lo cuento.
