Una gran Cofradía en la Semana Santa de Córdoba. Por Antonio de la Torre

Una gran Cofradía en la Semana Santa de Córdoba

«Animo a los que no conozcan la Semana Santa de Córdoba a visitarla en los próximos años. No se arrepentirán de la gran oferta que encontrarán»

Esta semana me olvido un poco de la desastrosa política cotidiana y me parece oportuno hacer un pequeño y merecido homenaje a la Real Hermandad y Cofradía del Señor de la Caridad, de Córdoba, siempre postergada frente a la más famosa del Cristo de Mena de Málaga.

Se trata de una Cofradía que tiene su sede en la Parroquia de San Francisco y San Eulogio, a la que me honro en pertenecer desde 1960.

Como todos los años, desde que yo recuerdo, hace su desfile procesional en la tarde-noche del Jueves Santo, aunque parece ser que en 1957 y 1958 lo hizo en la procesión general del Santo Entierro, en la mañana del Viernes Santo. Precisamente ese día, entre las 11 y las 14 horas, completa su estación nuestra Cofradía, con un solemne Vía Crucis por las calles cordobesas.

El Paso de la Legión por la Catedral

Ambos desfiles, Procesión y Vía Crucis, se desarrollan, en los últimos años, haciendo una parte de su recorrido, en la carrera oficial, por el interior de la Santa Iglesia Catedral, antigua Mezquita de la que fuera capital del mundo árabe.

Haciendo un breve recorrido histórico, cabe destacar que el origen de nuestra hermandad data de comienzos del siglo XV, primero como Hermandad asistencial de auxilio a los más necesitados, para pasar más tarde a su actual carácter penitencial. Existen dudas sobre su fecha de fundación: se dice que el historiador Manuel Bergillos encontró un estado de cuentas de la Caridad de 1404, pero el investigador Pedro Laín sitúa la fundación en 1440. Más recientemente, Ramírez de Arellano dice que nació en 1943, pero la hipótesis que más fuerza tiene pone su origen en el año 1469, coincidiendo con la estancia en Córdoba del rey Enrique IV de Castilla.

El Cristo de la Caridad

La Real Cédula otorgada por los Reyes Católicos en 1478, autorizaba a la Hermandad la redención de cautivos, comprometiendo a la nobleza cordobesa, que a partir de entonces dirigió la vida de la hermandad. En 1484 se dan las primeras iniciativas para la construcción del Hospital de la Santa Caridad en la Plaza del Potro, cuyas obras comienzan en febrero de 1493 por disposición de Alonso de Fuentes, provisor episcopal. Durante ese periodo, el Papa Alejandro IV le concede nuevas prerrogativas en 1500, ratificadas en 1534 por Francisco de Mendoza, Obispo de Zamora y, ese mismo año, el emperador Carlos I le dona como renta anual perpetua la cantidad de 12.444 maravedíes, pago por Reales Cédulas. Pero la decadencia del régimen arrastra a la Hermandad y el hospital se cierra casi cuatro siglos después, en 1837, cuando se escinde prácticamente, aunque en San Francisco se sigan organizando quinarios y otros cultos en honor del Crucificado hasta 1881.

En 1891, el párroco de San Francisco intenta la refundación de la hermandad, bajo la advocación de Paz y Caridad, llegando incluso a elegirse una junta. Sin embargo, y a pesar de la solemne recuperación de los cultos al Señor, en 1894 se pierde todo rastro documental.

En 1939, con la participación de cofrades de la Hermandad de las Angustias, se reorganiza la cofradía. El Jueves Santo de ese año se organizó el Sermón de las Siete Palabras, en colaboración con la Hermandad de las Angustias, saliendo aquella misma noche una representación de la Caridad en la estación penitencial de la Cofradía de San Agustín -antigua sede de la citada hermandad, hoy en la Parroquia de San Pablo. Poco después, Antonio Priego dona la antigua imagen de una Dolorosa que hoy acompaña el paso de nuestro titular.

Legionarios en la Mezquita. Obra de Alberto Insa Garín ganadora del primer premio del iX Certamen Nacional «Legión Española» en su modalidad de pintura.

En 1951 se nombró Hermano Mayor Honorario al Tercio Gran Capitán de la Legión Española, que ha supuesto una de las imágenes tradicionales desde entonces de nuestra Semana Santa, que ha acompañado con a nuestra hermandad casi todos los años, salvo los que por disposiciones ministeriales en los años noventa o limitaciones económicas en alguno de estos últimos, han limitado su compañía al ya citado Vía Crucis. Fue en 1979 cuando nuestro paso comenzó a ser portado fue portado a hombros, tras la constitución de su primera cuadrilla de hermanos costaleros.

En 1983 la Hermandad organiza diversos actos religiosos y culturales, con motivo de su posible quinto centenario, entre los que destaca una conferencia celebrada en el Alcázar de los Reyes Cristianos bajo el título de “La Caridad, Hermandad del Descubrimiento”, a cargo del canónigo archivero Manuel Nieto Cumplido. Poco después, la década de los noventa comienza con los actos conmemorativos del 50 aniversario de su refundación, concediéndole a CAJASUR el título de Hermano Mayor de Honor y a su entonces presidente, monseñor Miguel Castillejo Gorráiz, la consideración de hermano mayor honorario. En 1996 se encuentran las primitivas reglas de la hermandad, datadas en 1594, que fueron adquiridas por Cajasur para el Museo Diocesano cordobés, y cedidas a la cofradía para su salida procesional, en la que ocuparon un lugar destacado en 1997. En 2023 el libro de reglas es entregado a la cofradía en un acto acaecido en la capilla de la cofradía en la parroquia de San Francisco y San Eulogio.

El Señor de la Caridad

El Señor de la Caridad es una talla anónima, de estilo manierista, realizada probablemente en los últimos años del siglo XVI o principios del XVII, que perteneció al antiguo Hospital de la Caridad, y que, al decretarse el cierre del mismo, pasó a la iglesia de San Francisco. Muchos cronistas y escritores cordobeses han venido manteniendo que la escultura fue donada por Juan Draper en 1614. Lo que sí se ha atribuido es su procedencia de algún taller andaluz. Se trata de un cristo crucificado, muerto en la cruz, unido a ella por tres clavos en las extremidades y uno en la espalda. Ha sido sometido a cinco restauraciones: dos en los siglos XVII y XVIII, de las que no constan los nombres de los restauradores; otra en 1939 por Rafael Díaz Peno, coincidiendo con la refundación de la Cofradía; la cuarta en 1982 por Miguel Arjona; y la última, en 2017, por Rosa Cabello y Enrique Ortega.

Como decía anteriormente, la imagen de su Madre, la Virgen Dolorosa, acompaña al Señor de la Caridad en su paso cada Jueves Santo. Una imagen que fue atribuida, inicialmente, a José de Mora, pero que estudios más recientes lo hacen a Diego de Mora. Se trata de una imagen tallada entera, que aparece de rodillas y con las manos entrelazadas, en actitud de oración ante la muerte de su hijo en la cruz. Esta imagen ha sufrido tres restauraciones: la primera en 1939 por Rafael Díaz Peno, la segunda en 1980 por Luis Álvarez Duarte, y la tercera, en el 2001, por Salvador Molina Ruiz.

La compañía del primer Tercio de la Legión, el de nombre Gran Capitán, con base en Melilla procesiona al Cristo de la Caridad

Como antes comentaba, normalmente y salvo escasas excepciones, como la de este año, debida a “motivos presupuestarios”, una compañía del primer Tercio de la Legión, el de nombre Gran Capitán, con base en Melilla, junto a la banda de música, acompaña el desfile de nuestra Cofradía, siempre arropada por una multitud de cordobeses y visitantes por las abarrotadas calles de nuestra ciudad. Aunque como también decía, este año, sólo lo nos ha acompañado el Tercio durante el Vía Crucis del Viernes Santo, amenizando el recorrido con la repetida interpretación del Himno legionario, en cada estación, despertando a su paso innumerables aplausos y expectación, hasta su despedida en la parroquia de San Francisco. Por cierto, que durante las dos estaciones, sexta y séptima, que han tenido lugar en el recinto de la Santa Iglesia Catedral y su Patio de los Naranjos, se ha unido la comitiva, que ha presidido en ese tramo, el Obispo de Córdoba, don Demetrio Fernández González.

Me despido animando a los que no conozcan nuestra Semana Santa a visitarla en los próximos años. No se arrepentirán de la gran oferta que pueden encontrar en nuestra querida Córdoba.

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

Artículos recomendados

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: