
«El Lago Lemán es uno de los lugares más bellos de Europa, un enclave con encanto, arte, historia y tradición, un lugar para no olvidar»
Existen lugares en todo el mundo que al descubrirlos despiertan en nosotros una sensación indescriptible, que al igual que ocurre con la música, intensifican nuestras emociones. Maravillas de la naturaleza o creadas por el hombre que tienen la potestad de evadirnos y hacernos sentir personas felices, simplemente por la contemplación de la belleza.
Esa agradable sensación es la que se experimenta en el Lago Lemán, también conocido como Lago de Ginebra, el más grande de Europa Occidental situado entre los países de Francia y Suiza cuyos paisajes de ensueño han atraído a
artistas que han plasmado su belleza natural y a personajes famosos que han elegido este enclave para vivir. Julio César (100 a.C.-44 a.C.) lo mencionó como Lacus Lemanus al narrar la lucha con los helvecios en La Guerra de Las Galias.

El pintor realista francés Gustave Courbet (1819-1877) lo inmortalizó en algunas de sus obras como en El Lago Lemán y el pico Grammont; Ferdinand Hodler (1853-1918), pintor suizo, en El Lago Lemán de Chexbres y el magnífico William Turner (1775-1851) con su obra El Lago Lemán y Mont Blanc. Ellos, entre otros muchos, cautivados por la belleza del lugar.
El Lago, de origen glaciar y forma de media luna con una superficie de 582 kilómetros cuadrados, es alimentado por las aguas del río Ródano y aunque la zona sur pertenece a Francia, la mayor parte de él corresponde a Suiza.
En esta zona norte colindante con el país helvético se sitúan bonitas localidades pertenecientes a los cantones suizos de Valais o Vaud, donde se encuentra el Castillo de Chillon, uno de los más emblemáticos lugares de Suiza y que suscita más emoción. En toda esta zona, hay múltiples posibilidades para realizar deportes de montaña y actividades en el lago, lo que ofrece una combinación perfecta.

A lo largo de toda la orilla del lago encontramos joyas arquitectónicas de los periodos románico y gótico e incluso un museo romano en St- Saphorin, o ciudades elegantes como Lausana, que constituye el centro cultural más destacado de la parte francófona suiza. En ella se encuentra la sede del Comité Olímpico Internacional creado en 1894 con el objeto de instaurar de nuevo los Juegos Olímpcos de la Antigüedad; además, el Castillo de Ste. Maire del siglo XV, el decimonónico Palacio de Rumine, el Museo Histórico de la ciudad y los maravillosos parques y jardines hacen de esta localidad un bello enclave para visitar al viajar por la zona.
Lavaux, en un recorrido de aproximadamente cuarenta kilómetros por la orilla del lago ofrece un magnífico panorama a través de las distintas localidades que lo componen como Lutry, Vivette, Rivaz, Chexvres o Chardonne entre otras. Es zona protegida y patrimonio mundial por la Unesco. La antigua tradición vinícola que se remonta al siglo XI ha hecho que sea un lugar de indiscutible fama internacional.

La cautivadora y pequeña localidad de Vevey, situada entre hermosas montañas y el lago ofrece un peculiar paisaje de éste, ya que en esta zona se sitúa una escultura que crea expectación. Se trata de un tenedor incrustado en el
lago de ocho metros de altura. Un elemento que llama la atención, colocado en su actual ubicación en 1995 y diseñado por Jean Pierre Zaugg (1928-2012) como homenaje al Museo Alimentarium, el primer museo en el mundo dedicado a la alimentación y sede principal del Consorcio de Alimentos Nestlé en el mundo, empresa que lo fundó en esta bella localidad de Vevey. El tenedor gigante, se encuentra ante el Museo donde se realizan numerosas actividades relacionadas con el arte culinario, degustaciones, demostraciones científicas, talleres y visitas guiadas en las que se explica todo lo referente a la alimentación a lo largo de la historia.

Otra de las localidades en esta orilla del lago es Montreux, lugar conocido por la celebración de importantes festivales de música y donde destacan los palacetes de la Belle Époque, lugares que aportan elegancia y distinción a esta parte suiza del Lago Lemán.
Ginebra se encuentra en la zona suroeste del lago. La ciudad es extraordinaria y en ella podemos sumergirnos en el casco antiguo con calles estrechas donde disfrutar de ese olor inconfundible de sus viejas librerías o negocios de antiguos relojeros que nos trasladan al pasado. Más al sur el arte y los artistas están muy presentes en el barrio de Carouche.

El lago está completamente unido a la ciudad, a orillas de él, en un hermoso jardín inglés se encuentra L ́horloge fleurie (El reloj floral), un auténtico símbolo de la ciudad y de su tradición relojera. Funciona a la perfección y es una bella combinación de tecnología y arte floral que cambia de tonalidad dependiendo de las diferentes épocas del año ya que se plantan distintas clases de flores, lo que permite que aporte un aspecto novedoso según la temporada.
Otro de los emblemas de Ginebra es el Jet d ́eau, (chorro de agua) una inmensa fuente de ciento cuarenta metros de altura visible desde cualquier punto de la ciudad original e impactante.
En la parte sur del lago, la orilla francesa en la región de la Alta Saboya ofrece un bonito paisaje con el encanto de puertos tanto de recreo como pesqueros con localidades y barrios singulares. En esta zona conocida como Riviera saboyana aún perduran las antiguas estaciones termales del siglo XIX que hacen del enclave un lugar muy visitado que rememora el esplendor de antaño. Localidades como Yvoire, Thonon-les-Bains o Évian-les-Bains ofrecen además una interesante oferta culinaria y de ocio y la posibilidad en todo el área de travesías en barco que permiten contemplar la belleza del entorno y visitar enclaves privilegiados.

Fue el lugar elegido por personajes famosos que tras una vida de éxito optaron por este enclave maravilloso para pasar los últimos años de su vida. Entre ellos Charles Chaplin (1889-1977) que vivió en la bella localidad de Vevey
durante veinticinco años o Freddy Mercury (1946-1991), mítica voz del grupo Queen, que se enamoró de la localidad de Montreux, bella ciudad entre los Alpes y el lago. Él mismo afirmaba que era un lugar que le inspiraba y donde encontraba la paz necesaria para componer. El cantante expresó su deseo de esparcir sus cenizas tras su muerte en el Lago Lemán.
El Lago de Ginebra es uno de los lugares más bellos de Europa, un enclave con encanto, arte, historia y tradición, donde escritores, músicos o poetas han encontrado una poderosa fuente de inspiración, y es cierto, un lugar para crear, para soñar y un lugar para no olvidar.

