‘Ivanete y Cortadillo’ (cuanto más viejo, más pelillo). Por Guirong Fu

‘Ivanete y Cortadillo’ (cuanto más viejo, más pelillo)

Asevera ‘Ivanete y Cortadillo’ (cuanto más viejo, más pelillo que la izquierda sólo gana «cuando enamora y emociona».

(1)

Asevera ‘Ivanete y Cortadillo’ (cuanto más viejo, más pelillo)

que la izquierda sólo gana «cuando enamora y emociona.»

¡Por Dios; y yo que me creía emotivo y enamoradizo,

y hete aquí que jamás en la vida rendido he caído

a sus hechizos amorosos que corazón y mente conmocionan!

(2)

¿Será, acaso, que sufro derechitis crónica?

¿Me falta, tal vez, para ser hombre de izquierdas,

el debido sentimiento de humana solidaridad?

No sé: algo así como parecerme a Su Sanchidad,

ser docto y sencillo al que nunca pudo la soberbia

y cuya empatía es imposible de superar.

(3)

Es cierto que añade, el gran erudito Iván,

que debe, la izquierda, «hablar de España, sin complejos.»

Eso sí: dejando, digo yo, una cosa bien sentada:

en nuestra nación, «¡Tó er mundo é bueno!»

En vez de obstinarse en insultar a más de la mitad,

como acostumbra hacer Su Sanchidad

(4)

cuando se le sube demasiado el EGO

-suceso que acontece con suma asiduidad-.

¡Boten, pues, señores, boten:

en las urnas o por correo;

BOTEN… al puto botarate

que otros 4 años nos quisieran endilgar!

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

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