
Asevera ‘Ivanete y Cortadillo’ (cuanto más viejo, más pelillo) que la izquierda sólo gana «cuando enamora y emociona».
(1)
Asevera ‘Ivanete y Cortadillo’ (cuanto más viejo, más pelillo)
que la izquierda sólo gana «cuando enamora y emociona.»
¡Por Dios; y yo que me creía emotivo y enamoradizo,
y hete aquí que jamás en la vida rendido he caído
a sus hechizos amorosos que corazón y mente conmocionan!
(2)
¿Será, acaso, que sufro derechitis crónica?
¿Me falta, tal vez, para ser hombre de izquierdas,
el debido sentimiento de humana solidaridad?
No sé: algo así como parecerme a Su Sanchidad,
ser docto y sencillo al que nunca pudo la soberbia
y cuya empatía es imposible de superar.
(3)
Es cierto que añade, el gran erudito Iván,
que debe, la izquierda, «hablar de España, sin complejos.»
Eso sí: dejando, digo yo, una cosa bien sentada:
en nuestra nación, «¡Tó er mundo é bueno!»
En vez de obstinarse en insultar a más de la mitad,
como acostumbra hacer Su Sanchidad
(4)
cuando se le sube demasiado el EGO
-suceso que acontece con suma asiduidad-.
¡Boten, pues, señores, boten:
en las urnas o por correo;
BOTEN… al puto botarate
que otros 4 años nos quisieran endilgar!

