Conversaciones en el andamio. ¿Pérdida de derechos y libertades, en serio? Por Francisco Gómez Valencia

¿Pérdida de derechos y libertades; en serio?

«Para ellos, la soberanía popular no reside en el pueblo, sino en las élites que los mantienen bien engrasados gracias a todo tipo de subvenciones»

De lo sucedido en el día de ayer me ha parecido interesante destacar la actitud impresentable de los colectivos LGTBI.

Para ellos, la soberanía popular no reside en el pueblo, sino en las élites que los mantienen bien engrasados gracias a todo tipo de ayudas y subvenciones públicas, que les permiten mostrar al público que el 3% de la población mundial, merece más visibilidad que el 97% restante.

Da igual lo que piensen y defiendan los nuevos presidentes de las asambleas resultantes de las urnas el pasado día 28 de mayo. No les vale. Ellas consideran que quienes no sean de su cuerda, no están legitimados para estar en las instituciones.

Estas son las que defienden a los vulnerables, a las minorías, a los perseguidos y todos aquellos, que por su condición de protegido por las izquierdas, en España y a nivel mundial están legitimados moralmente, para creerse superiores a cualquier otro corte ideológico que no sea el suyo.

Para ello, ya están utilizando su manual incívico contra la sociedad con sus  fórmulas habituales para provocar. Plantarse delante de los congresos o de las asambleas, y rodearlos si es necesario para mostrar su disconformidad, es tan de mamarrachos como cuando lo hicieron los seguidores de Trump o Bolsonaro, pero eso no se lo digas a ellos porque te gritan fascista.

Ellos están legitimados porque los arropa la ONU, la UE, la OEA y la madre que los parió. No obstante no engañan a nadie porque el pacifismo woke es conflicto como ya se ha visto, así que de gritar “fuera fascistas de las instituciones“, a quemar contenedores y reventar mobiliario urbano, solo hay un tris. Ya lo comprobamos cuándo no aceptaron la realidad en Cataluña, o antes cuando rodearon el Congreso en Madrid, o después cuando entró Vox por primera vez en el Parlamento de la Comunidad Autónoma de Andalucía, y sí: son la misma gentuza. En esa ocasión, la cabecilla del Frente Popular hay que recordar que fue Susana Díaz, es decir; la misma que plantó cara junto con Patxi López en las primarias a Pedro Sánchez (cuando hizo trampas detrás del biombo), o sea que imagínense si la izquierda centrada y moderada en su día, impulsó “la revuelta de los bocadillos”, ni les cuento lo que pasará con lo que le cuelga al PSOE a su izquierda. En todo caso, las ministras de Sánchez están especialmente excitadas provocando con su actitud  beligerante para que haya altercados. ¿Cuánto bien les vendría uno verdad? Pues no caeremos en su trampa.

La ministra de Ciencia Diana Moran en el sarao

En fin, decía que a su izquierda le cuelgan los bilduetarras y los golpistas más todo el conglomerado comunista que ahora se llama Sumar, al que las encuestas le dan de 30 a 35 escaños cuando la realidad, es que el último 28M, todas las fuerzas que integran esta horterada, perdieron las elecciones allí donde se presentaron, por lo tanto me da la sensación de que esas cifras están intencionadamente infladas.

¿Quién infla esas cifras? Probablemente las empresas demoscópicas que quieren darle vidilla al asunto para mermar al PSOE. Si resulta que los escaños de Podemos, Compromís, Más país y demás grupúsculos del Congreso nacional, todos juntos ahora van a sacar lo mismo que tenía solo Podemos, a mí me da la sensación de que es un fracaso absoluto aunque ellos lo vendan como una gran victoria, puesto que estarían peleándose por el tercer puesto con Vox, al que también las empresas demoscópicas dan a la baja entorno a los 30 o 35 para inflar al PP, lo cual a mí personalmente me parecen muy pocos.

Desde luego, los motivos por los que la lucha por el tercer puesto va a estar demoscópicamente competida, en todos y cada uno de los sondeos que van apareciendo hasta ahora, refleja que igual que los partidos políticos son empresas, las demoscópicas tienen que vender su producto a los dos grandes partidos de la mano de sus terminales mediáticas para mantener el suspense.

A mí me da la sensación de que no hay tanta emoción como tratan de vendernos, y aunque Vox efectivamente parece que va a perder apoyos (por el tema del voto útil hacia el PP), creo que sí que va a ser el tercer partido de España con una diferencia de al menos, entre 5 o 10 escaños respecto al invento de Yolanda Díaz en el mejor de los casos, aún obteniendo los 35 que le dan los sondeos.

En fin, ya lo veremos aunque esto es harina de otro costal. Estábamos hablando como decía al principio, de la escenificación sobreactuada del victimismo feminazi, más el de los colectivos LGTBIJK etc.… frente a los parlamentos, protestando porque la gente hemos votado que se vayan al carajo. Y efectivamente queremos que los parásitos que hasta ahora estaban copando los puestos más importantes en los congresos y las asambleas, se larguen. Eso no significa odiar a nadie sino más bien manifestar que nos dejen en paz. Obviamente no se retrocede ni en derechos ni en libertades ni un solo milímetro, pues allá cada cual con su vida. Esta nueva situación solo significa: avanzar en derechos y en libertades centrando de nuevo el discurso, y el eje de coordenadas gracias a las nuevas mayorías obtenidas en las urnas.

Solo falta una cuestión importante, que se repita en julio. Nos quedan todavía largas jornadas de debates y entrevistas como la de Évole donde vimos a un Pedro Sánchez, absolutamente victimizado y derrotado, tratando de dar pena hablando de Begoña y su suegro (el de las saunas gays), para ver si así consigue rascar cuatro votos. Desde luego, esta táctica (en comunicación política), no se suele recomendar puesto que intentar obtener mejores resultados por pena, da más pena y repelús en sí mismo. 

Que continúe la berrea y que bramen todo lo que quieran, que ya han tenido tiempo, unos: de disfrutar y abusar del Falcon, y la piscina del Palacio de las Marismillas con el agua de Doñana, y las otras hiperventiladas: de llevárselo calentito anulando al hombre jurídicamente, y adoctrinando y secuestrando niños a cascoporro con el permiso y apoyo de la ministra de igualdad y sus juezas progres.

Parece que se van a empezar a acabar las mamandurrias al menos para estos, aunque tardará y costará  bastante sacudirse las pulgas.

Conversaciones en el andamio. ¿Pérdida de derechos y libertades, en serio?

Feliz día de San Cirilo.

Españistan 27|06|23

 

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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