Juan y Junior. Por Rafael Gómez de Marcos

Juan y Junior

«Juan y Junior se decantan por el pop más clásico y desde el primer single todas sus canciones alcanzan los primeros puestos»

A finales de 1966 Los Brincos son un polvorín. En lo bueno y en lo malo. Fernando Arbex y Juan Pardo, sus principales compositores -aunque no los únicos- componen una sucesión de maravillas una tras otra. Pero los egos y la confrontación también están en su punto más álgido y finalmente la escisión inevitable acaba produciéndose. El 29 de marzo de 1967 Juan y Junior se presentan oficialmente en la discoteca J&J de Madrid bautizada así en su honor.

 

Juan y Junior se decantan por el pop más clásico, grandes armonías vocales que solían acompañar con arreglos orquestales, pop orquestado con sutiles toques de todo aquello que surge sin descanso en el crisol de la modernidad. Desde el primer single todas sus canciones alcanzan los primeros puestos.

 

En 1967, publican el tercer single de su discografía, incluye dos de las mejores canciones que ofrecieron Juan Pardo y Junior Morales. En ellas está la esencia misma de su pop elegante. Sobre todo en la primera, “A dos niñas”, con deliciosas armonías vocales, dejes de canción de autor afrancesada en la introducción, melodía rota por el rockero y demoledor riff de guitarra eléctrica que anuncia el estribillo, apuntes flamencos en los que se adelantan a Triana como puente en la segunda parte y un final de brotes psicodélicos. Se dice que «A dos niñas» está dedicada a Marisol y Rocío Durcal. Nunca un grupo de tan corta duración ha dejado una huella tan fuerte en el recuerdo de la música española.

Rafael Gómez de Marcos

Enamorado de la vida, reivindico mi infancia, mi verdadera patria, tres pilares, El Capitán Trueno, The Beatles y Joan Manuel Serrat, me fascina la ópera, me encanta bailar bachata y considero que decir cine americano es una redundancia. TVE no vio en mí ningún talento tras más de treinta años de servicios, Talento que me concedió la Academia de las Artes y las Ciencias de la Televisión en reconocimiento a mi trayectoria profesional. Nunca he estado afiliado a ningún sindicato y jamás he militado en ningún partido. Mi cita de bandera es una frase de José Ortega y Gasset: "Ser de la izquierda es, como ser la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral".

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