
«Y lo más vergonzoso es que en esta ocasión gobernarán con la ayuda de sus víctimas. Como suele decir alguien en estas páginas: Disfrutad de lo votado»
Pues nada, ya tenemos clara la perspectiva del nuevo gobierno que estará dirigido abiertamente por un delincuente fugado que servirá de instrumento para que intervenga, más o menos disimuladamente, un delincuente internacional, acusado de genocidio, que le utilizará para sus fines que no son otros que desestabilizar primero a España y a través de ella al resto de la Unión Europea.
Hay una cosa que explica el odio visceral del comunismo a la Iglesia Católica, ambos tienen planes a largo plazo para transformar la sociedad: el primero para degradarla y convertirla en sumisos aborregados, atemorizados por el poder y dependientes de el. La segunda para crear sociedades solidarias y compasivas, ordenadas y seguras, prósperas y libres.
Ambos son planes a largo plazo, independientes de sus ejecutores y son incompatibles! No importa que el muro de Berlín cayese y liberase a sus millones de prisioneros, no importa que el ideario que se les impuso se demostrase totalmente fracasado, su virus se había ya inoculado en las sociedades libres, que tienen precisamente en su libertad su mayor debilidad (como ya predijo Trotski sino me equivoco…).
Fracasada la Unión Soviética como modelo económico capaz de proporcionar a sus ciudadanos un mínimo de bienestar, de desarrollo y de autodeterminación personal sus gestores, incapaces de aceptar su fracaso se aprestan, con la ayuda (financiada) de sus terminales ideológicas y de sus nuevos credos (feminismo, cambio climático, indiferenciación de sexos…) a destruir el bienestar y, sobre todo la libertad, del mayor espacio de democracia, desarrollo, bienestar y Libertad, que ha conocido la Historia.
Y lo más vergonzoso es que en esta ocasión lo harán con la ayuda de sus víctimas. Como suele decir alguien en estas páginas: “Disfrutad de lo votado”.

