
Balada lúgubre de un escuálido tafanario que quiso pasar de pobre a millonario y tuvo que afrontar, por ello, todo un calvario. ¡Ofrezcamos, en su recuerdo, al pobre trasero, un largo y sentido rosario!
(1)
El mundo todo arde ya por todas partes.
(2)
Y no es, precisamente, por una ola de calor:
son los cerebros humanos los que arden;
y, como leños encendidos, su fuego invade
a cuanta existencia humana pulula en derredor.
Los políticos, ya se sabe,
viven con la mirada fija en su glande,
temerosos de que pueda bajarles la erección:
(3)
sólo ‘la erótica del poder’ alivia ya sus males
y hasta les estorba, ahora, una exigua vacación:
-Promételes ‘el oro y el moro’, Bolaños:
Zapatero pondrá su mina, si ello es necesario.
Y el rey Mohamed VI me debe algún favor.
-Te aseguro, Pedro, que, yo, de piernas bien me abro:
(4)
por ti, estoy dispuesto… a cualquier revolcón.
-Ten en cuenta que no sólo tienes que… dejarte:
si es preciso, también debes pasarte… a la acción!
-Tranqui, que estoy dispuesto al límite a sacrificarme,
aun reconociendo darme pelín de repelús… Puigdemont.

(5)
-Pues es justo a él a quien, por el sanchismo, tienes que tirarte:
¡Dale gusto en todo; no cabe ni una sola excepción!
-¡Jopé, Pedro: menudo marrón!
-¡Vamos, Félix; ánimo; hale, hale;
que el presidente Sánchez bien lo vale!
-¡Oh, sí; ahí, sí debo darte toda la razón!
(6)
-Y bien: ¿A quién propones tú, Yoli, querida,
para la presidencia del Congreso?
-Lástima que no pueda ser Puigdemont, Pedro:
tu investidura sería todo un éxito
y sin necesidad de lubricarte el recto con vaselina.
(7)
-Tranquila, Yolita; que ya cuento,
para tan delicados asuntejos,
con el bueno de Bolaños,
que es quien da, para ello,
sin duda la mejor… medida.
Y, en lo que se refiere al presidente,
jamás pecaría de indiscreto.
-Cierto. Muy cierto.
Pero hazle saber
que mucho trabajo se le avecina.
(8)
-Está advertido: dice comprar la vaselina
por tinajas… de 50 kilos de peso!
-¡Por Lenin y Stalin: que cada día se le vea
más chupado de cara ahora entiendo!
-No creas; el tío no engorda una pizca
ni aun viéndole por tres comiendo.
Que acarrea, el pobre -donde tú ya te figuras-,
(9)
con tres solitarias, fácilmente se diría…!
-¡Santísima Pasionaria… y santísimo Maduro:
como se enteren bilduetarras y demás separatistas,
de verdad que yo no doy por él un duro!
(10)
-Tranqui, Yolita: con su ayudita,
mientras que no se entere Puigdemont,
de ésta salgo investido, ¡dalo por seguro!
-¡Pobre Bolaños: menudo marrón!


