
«El felón se repitió más que el ajo y decir, lo que se dice decir, dijo poco abusando de mucha palabrería hueca»
El Ventorro es un restaurante valenciano con solera donde el día «D” como ya saben comió el presidente valenciano Carlos Mazón con una periodista de la televisión Valenciana a la que quería hacer una proposición laboral. Desde entonces cómo estarían de hartos los propietarios del negocio, que para espantar a los curiosos, han terminado por retirar los carteles identificativos de la calle con el famoso nombre de la casa de comidas.
Desde luego la decisión tiene su aquel, pues la publicidad gratis que le hacían los curiosos, no hubiera caído en saco roto más aún gracias al apoyo y repercusión que los políticos de las izquierdas radicales valencianos, nacionales y gubernamentales tienen y hacen día sí día también mencionando a todas horas el temita y al local. Lo raro, es que no exista ningún negocio llamado Prestige, Yak 42 o Excalibur, como el puñetero perro.

¿A qué viene todo esto? Porque otro perro, “el Sanxe”, está cogiendo por costumbre, igual que la gentuza de la que se rodea, de sacar a colación o “ad ventorrum”, que en cristianó significa “al viento”, el nombre del restaurante para salirse por la tangente cada vez que necesita una vía escapatoria. Y claro, la situación del perro, su esposa, su hermano, su fiscal general, su delegado del Gobierno en Madrid, y la que te rondaré morena, es tan morrocotuda, que las escapatorias que necesita, deja en evidencia hasta a las de del Despeñaperros.
Ayer sin ir más lejos si les aburre la política, pero precisan de estar informados de ella, les diré que la sesión a voluntad propia por lo del apagón y la posterior para lo del incremento del gasto en defensa fueron dos supinos coñazos en uno o lo que viene siendo un 2×1. El felón que no tiene limite por felón y por ser presidente, parloteó más de tres horas incluyendo las dos chapas reglamentarias por ambos temas, y las réplicas y contrarréplicas a todos y cada uno de los diez interlocutores que le habían avisado previamente que le iban a preguntar algo.
Dicen algunos periodistas a los que escuché, que pasadas las 12:00 pm hora zulú, el felón se repitió más que el ajo y no me extraña, pues cuenta la leyenda que decir lo que se dice decir, dijo poco abusando decían, de mucha palabrería hueca. Y de aclarar lo que se dice aclarar, menos todavía, ahora eso sí, “ventorrear” lo que se dice “ventorrear”, lo hizo a base de bien, pues mezclo churras con merinas a tal nivel, que uno ya no sabe si al final la experiencia del apagón ha demostrado que somos tan majos que ya no nos hacen falta ni los semáforos los lunes, ni corriente en los hospitales, ahora que Sánchez parece que ha descubierto que al ser instalaciones críticas, están dotadas de grupos electrógenos generadores de energía suficiente hasta para aguantar seis días, o que decimo primero significa 11 y no “onceavo”.
¿Lapsus lingüístico? A saber. ¿Pero como todo un doctor en economía no va a saber decir decimo primero? No sabría que decirles, lo único que me queda claro es que gracias a su “tesis fake” dicen que serlo lo es, aunque mientras tanto, “ventorrear, ventorrea”.
Total, que ni explicó porqué se nos fue la luz, defendió que cinco muertos por ello tristemente no son nada cuando se acreditaron más del doble, y como el gran psicópata que es, los comparó con los 8.000 que según sus santos cojones dice que se mueren al año por el “timo climático”, cuando no hay ningún médico que en un certificado de fallecimiento así lo acredite. Por supuesto arremetió contra el lobby de las nucleares, como le debió ordenar el de las renovables del que estará a sueldo, y de lo de las armas y tal, poca leche, bueno sí, que está más solo que la una y para no depender del “PP malo” se pasa por el arco del triunfo al mismo Congreso al que fue a “ventorrear”.

“Ventorrear”, me gusta el término, me la apunto. ¡A tomar por culo la RAE!
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Feliz día de San Pedro de Tarantasia y de Nuestra Señora de Luján.
Españazuela 8 de mayo de 2025.

