
«El que no se siente de verdad perdido, se pierde inexorablemente; es decir, no se encuentra jamás, no topa nunca con la propia realidad (José Ortega y Gasset)»
Habrá quien en estos malos tiempos, haya observado y entendido cómo es realmente el ser humano, cómo reacciona, o no.., ante un destino inesperado e incontrolable , y cuánto de frágil tiene ese «mundo de colores» construido. Sí, los malos tiempos despiertan, desarman y duelen, pero lo más importante es que la realidad se presenta tal como es, sin adornos, una buena oportunidad para despertar… Recuerdo la cita de Werner Karl Heisenberg: «La realidad objetiva.., acaba de evaporarse«.
«No hay lugar para la derrota: Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete. (Woody Allen)»
Como ocurre al final de un baile de disfraces.., las luces se encienden, todos se descubren y las máscaras caen al suelo. Y es entonces cuando descubren exactamente quien no representaba un papel, a pesar de ropajes y antifaz, y quien, pese al esfuerzo ornamental.., era tan sólo un personaje…
